ENLODADOS :: Turismo y Aventura Ecológica

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Hace unas semanas estuvimos por el Valle de Antón y nos encontramos con varios nuevos lugares muy poco visitados dentro del Valle; tuvimos la dicha de llegar hasta el orquideario u orquidáceo llamado por sus siglas APROVACA: Asociación de productores de orquídeas de el Valle y Cabuya, que increíblemente es una asociación NO lucrativa que se dedica básicamente a la conservación de hermosas especies nativas y se estableció el 15 marzo de 2001 con el motivo de proteger especies endémicas de orquídeas en peligro de extinción y de contribuir a la conservación de la biodiversidad excepcional de la región y de la República de Panamá.

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La verdad es que llegamos preguntando a los lugareños, pero no hay pérdida para llegar al lugar ya que hay varios carteles que indican su ubicación bastante cerca de la entrada del Valle de Antón.

Aunque aún no han determinado el número exacto, estiman que la República de Panamá es el hogar de por lo menos 1,500 especies de orquídeas, y así se convierte en uno de los países donde se encuentra la mayor variedad de orquídeas en el mundo. No obstante, la destrucción de bosques tropicales, acelerada por el crecimiento reciente y rápido de la economía panameña, está privándoles de su hábitat. Justamente en el Valle, algunos habitantes ilegalmente continúan arrancando especies en peligro del bosque local y las venden en el mercado debido a su situación económica, a precios increíbles. Así, las flores locales se encuentran en una situación verdaderamente crítica.

aprovaca orquídea, aniversario

Esta asociación se mantiene a partir de donaciones de personas e incluso embajadas muy interesadas en este proyecto.

Al llegar nos atendieron muy bien y nos mostraron los distintos animales que hacen daño a las orquídeas, vimos maquetas llenas de insectos e incluso, muchas mariposas preciosas. Nos llevaron a recorrer las distintas áreas, que aunque no muy grandes, cumplen con lo requerido para satisfacer las ganas de saber más acerca de estas flores.

Tienen un espacio especial dedicado a la flor o símbolo nacional de Panamá: la flor del Espíritu Santo. Fue la primera vez que vimos desde cerca esta inigualable y exótica orquídea con su color blanco hueso y esa palomita tan bonita dentro que pareciera que fuese a salir en un vuelo tumultuoso en cualquier momento. Muy emocionante fue poder verla y hasta tocarla, la impresión tiene cabida pues es muy raro, que aún siendo un símbolo de nuestro país, es extraño poder verla tan de cerca.

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Es muy importante destacar que las orquídeas son plantas epifitas, esto quiere decir que crecen sobre otro vegetal usándolo solamente como soporte y no parasitándolo, contrario a lo que piensan muchas personas acerca de las orquídeas; esto quiere decir que crecen independientemente obteniendo únicamente apoyo físico sin embargo pueden desarrollarse tan apretadamente que llegan a dañar la planta anfitriona.

La orquídea es una de las flores más exquisitas y fascinantes en el mundo, tanto así que muchos países han tomado una clase de orquídea como símbolo nacional, este es el caso de nuestro país. Se dice que en 1856, el primer hombre hizo que una Orquídea fuese cultivada.

En APROVACA venden algunas orquídeas horticulturales para la propagación y diseminación al público por precios accesibles. El precio de entrada al centro es de $2.00 los adultos, $1.00 estudiantes y jubilados y $0.75 los menores de quince años. El local está abierto de 9:00 AM a 5:00 PM todos los días inclusive los fines de semana y los días festivos. También ofrecen servicio de cafetería y funciona de 9:00 AM a 4:00 PM.

Muy placentera la visita a APROVACA! :D

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Hace una semana que estando en Chorrera tomándonos el clásico chicheme ( bebida panameña) y nos pusimos a pensar qué lugar cercano visitar. Tomamos el mapa y decidimos un lugar hermoso, muy poco visitado: Capira y sus montañas, el valle de Lídice, el Cerro Trinidad y la nueva carretera que conduce hacia Cacao.
Entramos justo después de pasar el puente que le sigue a la panadería Cesarín en el corazón de Capira, a orilla de la calle.
Lídice es solo uno de los poblados que están en las faldas del Cerro Trinidad de 969 metros sobre el nivel del mar, así mismo como el Cruce detrás del cerro.
Luego de cinco minutos de recorrido en la carretera hacia Lídice, ya el paisaje cambiaba. El verde toma su lugar en este lugar, a medida que avanzas se va viendo Cerro Trinidad desde distintas esquinas, el clima cambia a fresco y puro.
Lídice es uno de los trece corregimientos del distrito de Capira de Panamá. La comunidad se encuentra en las faldas del Cerro Trinidad, en un Valle de tierras fértiles y llanas, serpenteado por el río Perequeté, tiene una superficie de 44.4 km² y limita con los siguientes corregimientos: al norte con Caimito; al sur con Campana al este con Capira cabecera; al oeste con el Cacao.
Desde principios del siglo XIX estas fueron utilizadas para pastear al ganado entregando en diezmo a la Parroquia de San Isidro. Su nombre original era el “Potrero”, por inquietud de los moradores se ordena el cambio del nombre de Potrero por el de “Lídice”. Este nombre es un homenaje a Lídice comunidad de Checoslovaquia destruida el 4 de junio de 1942 por orden de Adolfo Hitler. La ONU, decretó que en cada país debía haber un pueblo, calle, plaza o edificio que llevara este nombre en memoria de sus habitantes y le toco a Capira.

Desdunloma antes de mi casa, se puede ver el Cerro Trinidad, así como desde muchos puntos de Arraiján. Cuando uno va en la carretera Arraiján – Chorrera, puedes ir viendo como aparece y desaparece desde las curvas de la carretera. Incluso en el centro de Chorrera, justo cuando uno va en la carretera central de la chorrera, viendo hacia el frente se ve claramente el Cerro Trinidad. La forma de este cerro es enigmática, casi siempre tapado por las nubes que lo cubren en la cima. Tiene unos picos impresionantes que sobresalen en la cordillera central que a partir de allí reducen la altitud de sus cumbres, para dar paso a las colinas.

Los ríos y quebradas más importantes del valle de Lídice y alrededores son Río Trinidad, Caimito, Caimitillo, Río Bollo, Perequeté, Quebrada Murciélago, Cerro Pelao, Cecilia, Ballestera, Caña Blanca y la Chapa.
Sus comunidades son Caimitillo, Majara, Felipina, el Murciélago, el Coco, las Tablitas, el Bongo, San Isidro, San José, Pueblo Nuevo, Pedregal, Barraza, la Pela Diente, los Duendes, el Creo, Don Bosco y La 31 de octubre, fecha de fundación del corregimiento de Lídice el 31 de octubre de 1943.
Lídice es hoy en día uno de los corregimientos más importantes del distrito de Capira. El fértil valle produce distintos rubros como naranja, café, yuca, ñame y otros.
Las vistas desde Lídice son hermosas, el clima es fresco, a lo lejos se ve el cerro Trinidad como el rey de la región. En las tardes el sol pasa por detrás de su cima y refleja su sombra en el pueblo.
Luego de pasar Lídice, se ve un precioso paisaje, parecido al que se ve desde Campana: punta chame, algunas islas, parte de Capira, Cermeño, entre otros lugares.
Justo cuando pasamos por la comunidad de San Isidro, vimos la nueva carretera que conduce hasta Cacao y otra hasta el Cruce, esta carretera fue echa en el año 2009 y está en perfectas condiciones. Tomamos la calle de la izquierda y seguimos recto, llego un momento en que la calle nos llevaba directo al cerro, estábamos ahí debajo de él, de pronto podíamos ver del otro lado: Cacao, Caimitillo, Aguacate Arriba; seguimos el camino hasta llegar a un lugar que le llaman El Cruce, en donde la carretera se divide hacia Trinidad, Cacao y Aguacate. Allí preguntamos cual era la comunidad que seguía y si el carro pasaba por la carretera, un señor muy amablemente nos dijo que si se podía seguir hasta llegar a la carretera pavimentada de Cacao y desde allí salir a la carretera Panamericana.
Hicimos caso y seguimos el camino, cada vez la carretera era más difícil y de piedras sueltas, decidimos arriesgarnos a seguir, hasta que tuvimos la gran sorpresa de encontrarnos con un río sobre el cual había que pasar, así que dimos la vuelta y decidimos regresar, pues ese río es solo para carros con doble tracción, se veía bastante fuerte.
De regreso tuvimos un par de problemas de tracción pero finalmente logramos seguir. En el camino nos encontramos con el señor que nos había ayudado con la dirección, el cual iba caminando hacia fuera en busca de un transporte que lo llevara hasta Capira con su familia. Le dimos el aventón hasta afuera y de paso conseguimos un guía para pronto ir a subir el Cerro Trinidad, que será una nueva exploración de un cerro casi inexplorado, que es más bien intocable para muchos desde lejos.

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Hace una semana que estando en Chorrera tomándonos el clásico chicheme ( bebida panameña) y nos pusimos a pensar qué lugar cercano visitar. Tomamos el mapa y decidimos un lugar hermoso, muy poco visitado: Capira y sus montañas, el valle de Lídice, el Cerro Trinidad y la nueva carretera que conduce hacia Cacao.

Entramos justo después de pasar el puente que le sigue a la panadería Cesarín en el corazón de Capira, a orilla de la calle.

Lídice es solo uno de los poblados que están en las faldas del Cerro Trinidad de 969 metros sobre el nivel del mar, así mismo como el Cruce detrás del cerro.

Luego de cinco minutos de recorrido en la carretera hacia Lídice, ya el paisaje cambiaba. El verde toma su lugar en este lugar, a medida que avanzas se va viendo Cerro Trinidad desde distintas esquinas, el clima cambia a fresco y puro.

Lídice es uno de los trece corregimientos del distrito de Capira de Panamá. La comunidad se encuentra en las faldas del Cerro Trinidad, en un Valle de tierras fértiles y llanas, serpenteado por el río Perequeté, tiene una superficie de 44.4 km² y limita con los siguientes corregimientos: al norte con Caimito; al sur con Campana al este con Capira cabecera; al oeste con el Cacao.

Desde principios del siglo XIX estas fueron utilizadas para pastear al ganado entregando en diezmo a la Parroquia de San Isidro. Su nombre original era el “Potrero”, por inquietud de los moradores se ordena el cambio del nombre de Potrero por el de “Lídice”. Este nombre es un homenaje a Lídice comunidad de Checoslovaquia destruida el 4 de junio de 1942 por orden de Adolfo Hitler. La ONU, decretó que en cada país debía haber un pueblo, calle, plaza o edificio que llevara este nombre en memoria de sus habitantes y le toco a Capira.

Desde una loma antes de mi casa, se puede ver el Cerro Trinidad, así como desde muchos puntos de Arraiján. Cuando uno va en la carretera Arraiján – Chorrera, puedes ir viendo como aparece y desaparece desde las curvas de la carretera. Incluso en el centro de Chorrera, justo cuando uno va en la carretera central de la chorrera, viendo hacia el frente se ve claramente el Cerro Trinidad. La forma de este cerro es enigmática, casi siempre tapado por las nubes que lo cubren en la cima. Tiene unos picos impresionantes que sobresalen en la cordillera central que a partir de allí reducen la altitud de sus cumbres, para dar paso a las colinas.

Los ríos y quebradas más importantes del valle de Lídice y alrededores son Río Trinidad, Caimito, Caimitillo, Río Bollo, Perequeté, Quebrada Murciélago, Cerro Pelao, Cecilia, Ballestera, Caña Blanca y la Chapa.

Sus comunidades son Caimitillo, Majara, Felipina, el Murciélago, el Coco, las Tablitas, el Bongo, San Isidro, San José, Pueblo Nuevo, Pedregal, Barraza, la Pela Diente, los Duendes, el Creo, Don Bosco y La 31 de octubre, fecha de fundación del corregimiento de Lídice el 31 de octubre de 1943.

Lídice es hoy en día uno de los corregimientos más importantes del distrito de Capira. El fértil valle produce distintos rubros como naranja, café, yuca, ñame y otros.

Las vistas desde Lídice son hermosas, el clima es fresco, a lo lejos se ve el cerro Trinidad como el rey de la región. En las tardes el sol pasa por detrás de su cima y refleja su sombra en el pueblo.

Luego de pasar Lídice, se ve un precioso paisaje, parecido al que se ve desde Campana: punta chame, algunas islas, parte de Capira, Cermeño, entre otros lugares.

Justo cuando pasamos por la comunidad de San Isidro, vimos la nueva carretera que conduce hasta Cacao y otra hasta el Cruce, esta carretera fue echa en el año 2009 y está en perfectas condiciones. Tomamos la calle de la izquierda y seguimos recto, llego un momento en que la calle nos llevaba directo al cerro, estábamos ahí debajo de él, de pronto podíamos ver del otro lado: Cacao, Caimitillo, Aguacate Arriba; seguimos el camino hasta llegar a un lugar que le llaman El Cruce, en donde la carretera se divide hacia Trinidad, Cacao y Aguacate. Allí preguntamos cual era la comunidad que seguía y si el carro pasaba por la carretera, un señor muy amablemente nos dijo que si se podía seguir hasta llegar a la carretera pavimentada de Cacao y desde allí salir a la carretera Panamericana.

el Cruce, detrás de Trinidad ( Leo x 4)

Hicimos caso y seguimos el camino, cada vez la carretera era más difícil y de piedras sueltas, decidimos arriesgarnos a seguir, hasta que tuvimos la gran sorpresa de encontrarnos con un río sobre el cual había que pasar, así que dimos la vuelta y decidimos regresar, pues ese río es solo para carros con doble tracción, se veía bastante fuerte.

De regreso tuvimos un par de problemas de tracción pero finalmente logramos seguir. En el camino nos encontramos con el señor que nos había ayudado con la dirección, el cual iba caminando hacia fuera en busca de un transporte que lo llevara hasta Capira con su familia. Le dimos el aventón hasta afuera y de paso conseguimos un guía para pronto ir a subir el Cerro Trinidad, que será una nueva exploración de un cerro casi inexplorado, que es más bien intocable para muchos desde lejos.

Capira es sin duda alguna, una perla de Panamá, con sus valles, montañas y ríos que deslumbran sus caminos, algunas veces sin calles pavimentadas, pero siempre vale la pena recorrerlo, siempre más allá y mientras más lejos llegas, más hermoso se pone.

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Hace poco nos dimos una vuelta por el Parque Nacional General de División Omar Torrijos Herrera (PNGDOTH) ubicado en las tierras altas de la cordillera central, entre los océanos Atlántico y Pacífico, en el distrito de la Pintada, comunidad del Copé en la provincia de Coclé. La entrada hacia este parque nacional se ubica unos minutos después de pasar por Penonomé, antes de llegar al Caño, entrando por la comunidad de la Candelaria.

Este parque nacional fue creado mediante Decreto Ejecutivo Número 18 del 31 de julio de 1986 e incluido dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas para preservar la gran diversidad biológica de la región central panameña o cordillera central. Se encuentra dentro del Corredor Biológico Mesoamericano.

Para llegar a este parque nacional es de suma importancia ir en auto 4×4 con doble tracción ya que el parque está a 5 kilómetros del Copé y la carretera es muy difícil. De ir en bus, es casi imposible, los buses solo llegan al Chorro las Yayas, enclavado en las faldas del parque.

La temperatura es muy agradable y tiene rangos de medición que oscilan entre los 18 y 29 grados centígrados.

Cubre una extensión de 25,275 hectáreas y dentro de sus límites se encuentran unas siete comunidades: El Potroso, Las Peñitas, El Tigre, La Rica, El Guabal, Río Blanco y Caño Sucio y en sus alrededores se encuentran los poblados de El Copé, Barrigón, La Junta, Cerro Hueco, Belencillo, Aguas Blancas, Bateales y Palmarazo. Protege las cabeceras de los ríos más importantes de la región coclesana, tales como el río San Juan, el río Belén y el Concepción en la vertiente caribeña; y el río Grande, el río Marta y el río Nombre de Dios en la vertiente del Pacífico. En su territorio sobresalen los cerros Negro (1408 metros), Peña Blanca (1314 metros), Blanco (1192 metros) y Marta (1046 metros).

En el año de 1986 la superficie del parque era de seis mil hectáreas, sin embargo, la misma fue ampliada según criterios ecológicos en el año de 1996 a 25,275 hectáreas, con el propósito de incorporar tierras que requerían su conservación y protección.

Al llegar a el Copé vimos una primera entrada hacia el Cerro Marta, seguimos y encontramos otra entrada directo al parque. Fue un recorrido de media hora hasta llegar al Centro de Visitantes. Pasamos por la comunidad de Barrigón, también por la entrada del Chorro las Yayas, incluso pasamos sobre un riachuelo y unos minutos después estábamos en la oficina de control y monitoreo ambiental de Anam, en la cual no había nadie y nos tomamos el beneplácito de seguir. Ya desde ahí la vista era impresionante, a lo lejos se veía lo recorrido desde la carretera Interamericana.

Minutos después y con mucha dificultad por la carretera nos encontramos con el responsable de Anam y nos dio el permiso de seguir, nos explico de dejar el auto en el centro de visitantes en caso de subir a el Cerro el Calvario.

Hicimos lo establecido y empezamos la caminata hacia El Calvario, que bien tiene su nombre pues subíamos y subíamos, nos demoramos aproximadamente 30 minutos hasta llegar a la cima. En el camino pudimos disfrutar de la diversidad de flora del parque. El cerro se encuentra a 912 metros sobre el nivel del mar y es unos de los pocos sitios en el mundo en donde en días claros se pueden observar los dos mares, y efectivamente tuvimos la dicha de ver el Mar Caribe y el Océano Pacífico, como nos habían advertido,  ya que el sol era incandescente y radiante. También fue impresionante ver la majestuosidad del Cerro Marta, en el cual cayó la avioneta en donde murió el general Omar Torrijos, motivo por el cual el parque lleva su nombre. A lo lejos vislumbramos las comunidades de Coclesito, San Juan de Turbe, Boca de Toabre incluso Coclé del Norte; todo esto confirmado por un profesor de geografía con el cual tuvimos el placer de conversar en la cima del Calvario.

En la parte más elevada del parque como en el cerro Marta y el Calvario, se desarrollan bosques pluviales montanos bajos y a medida que se desciende están los bosques pluviales y húmedos premontano, y los muy húmedos tropicales. Se cree que de las 2 mil 604 especies de plantas y 552 especies de vertebrados terrestres que se encuentran en la provincia, la mayoría tiene presencia en el parque. Existe también una gran diversidad de especies endémicas o propias de estos bosques, unas 60 muestras han sido recolectadas dentro de la zona montañosa. Según los estudios científicos, el área se originó por la alternancia de las actividades volcánicas y sedimentarias que caracterizaron la formación del istmo de Panamá.

El propósito primordial del parque es proteger una gran extensión de ríos y bosques principales para preservar el ecosistema del país. Existen cuatro zonas de vida: el bosque húmedo tropical, bosque muy húmedo tropical, bosque húmedo premontano y bosque húmedo premontano bajo. Se observan exuberantes helechos arbóreos, palmas, enormes árboles como el guayacán y jacaranda, musgos, muchas orquídeas, bromelias, heliconias, anturios, algunas plantas endémicas como la selaginelas, scheffleras, la emblemática monolena glabra y el árbol copé, nativo del parque y por el cual lleva su nombre. También posee  la planta carnívora (Drossera capillaris) característica de los suelos pobres en nutrientes, y un sinnúmero de otras plantas endémicas del lugar. En el parque se encuentra la única zamia epifita en el mundo, la cual crece sobre árboles y sus hojas asemejan a la de una palma.

Solo en aves se pueden observar aproximadamente 350 especies diferentes, el colibrí pico de hoz, por su diseminada presencia, ha sido escogido como ave símbolo del parque. También se pueden encontrar otras especies, como tucanes, loros, oropéndolas, tigrillos, manigordos, venados, ardillas negras, mono cariblanco, pumas, jaguares, tigrillos congo, zainos, venado cola blanca,  tapires, puerco de monte, mono titi y mono perezoso, murciélagos, ardilla negra, boas constrictoras, culebras equis y corales; sobresalen además las ranas doradas y ranas cristal. Entre su flora sobresalen las epifitas; también los legendarios y vetustos helechos arbóreos, que son conocidos como verdaderos fósiles vivientes. El parque debe ser un modelo de conservación porque allí hay referencia de la vida animal y vegetal que no existe en ningún otro sitio del mundo.

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Al bajar del Calvario, toqué alguna planta con pelos urticantes y se me metieron en los dedos; después de sacarlos seguimos caminando y fuimos a conocer el centro de visitantes en donde pagamos los 3 dólares de ingreso al parque. El centro de visitantes es genial, tiene basta información, un pequeño mirador, algunas sillas y mesas, un patio perfecto para acampar y del mismo centro de visitantes se empiezan los famosos senderos del parque hechos por la Anam.

Sin duda nos fuimos a recorrerlos, encontramos varios senderos: Sendero de la Rana de 2km, Sendero los Helechos de 800 metros entre otros, pero estos fueron los que recorrimos. Fue muy interesante pues pudimos disfrutar aún más de cerca de la diversidad de flora del parque. Incluso en el sendero de la rana vimos varios hongos venenosos y escuchamos el croar de ranas endémicas.

De regreso al Centro de visitantes, fuimos hasta una agradable cabaña triangular apta para alquilar, por el precio de 10 dólares por persona, las 2 habitaciones quedan en la parte de arriba de la cabaña, también posee una cocina con todo lo necesario y un baño.
Nos retiramos del centro de visitantes y fuimos directo al Chorro las Yayas a relajarnos bajo sus frías aguas en perfecta armonía.

Como leen y ven, el Parque Nacional Omar Torrijos posee todo en un solo lugar, es un sitio excepcional, lleno de vida silvestre, muy bien conservado, y esperando ser visitado.

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En la misma vía hacia El Fuerte San Lorenzo se encuentra esta hermosa playa de aguas cristalinas en forma de piscina natural. Está bordeada de manglares y mucha selva del parque nacional San Lorenzo, en ella vive mucha fauna y diversa flora.

Recomendamos a todo aquel que quiera conocer Costa Abajo de Colón, irse hacia este paraíso; es muy gratificante pasar por las esclusas de Gatún, conocer Sherman,  Shelter Bay Marina, ubicado en Bahía Limón, área de anclaje de yates y veleros de extranjeros que visitan Panamá que cuenta con restaurante, bar, librería, duchas, lavandería, internet, limpieza de botes y otras facilidades.

Puedes quedarte un buen rato en el fuerte San Lorenzo y después darte un buen baño en las aguas de Playa Tortuguilla, de aguas mansas y turquesa, con algunas orillas de arrecife perfectas para hacer snorkel.

Hay que pasar por Anam y pagar dos dólares por persona, que incluye la visita al fuerte y por supuesto a la playa, que se encuentra dentro del parque.

Justo antes de llegar al fuerte, a la mano derecha hay una flecha amarilla que te indica la entrada a esta playa. La calle es de tierra pero no hay mayor problema con los carros sedán, son unos 10 minutos de calle hasta ver la playa, también puedes tomar la iniciativa de caminar la calle hasta llegar a la playa, que no puede tomar más de 30 minutos y así podrás disfrutar de las maravillas de este bosque tropical con sus animales característicos, el manglar rojo con sus raíces fulcrantes que tienen un papel trascendental en este ecosistema por constituir el hábitat temporal de diversas especies animales asociadas al mismo.

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En el camino pudimos observar ñeques, muchas aves y gato solo, escuchamos los gritos de los monos aulladores, pero no tuvimos la dicha de verlos, parecía el rugir de los leones.

Allí habitan otros animales exóticos y algo difíciles de ver como jaguares, ocelotes, boas y cocodrilos. San Lorenzo es un área protegida con una abundante vida silvestre y en ella viven 420 especies de aves y 36 especies de anfibios.

También se ve la historia en el camino a la playa: se pueden observar algunas de las baterías usadas por Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial, las cuales eran parte del sistema de defensa costera para la protección del Canal de Panamá.

Al parecer no llega mucha gente a la playa, si encuentra una o dos familias será mucho, casi siempre está vacía sobre todo en los días de semana.

La playa es de tonalidades verde azulado; dicen que a veces llegan los peces y medusas muy cerca de la orilla, aunque es muy divertido hacer snorkel cerca de las algas marinas. Caminando por la playa encontramos un pozo poco profundo, obviamente echo por el hombre, dentro del cual había muchos peces azules y amarillos, metimos la cabeza y se veían preciosos frente a nuestros ojos. Una joven nos contó que en verano se ven llegar aves rapaces muy cerca de la playa y posarse en los árboles a menudo. Esta área es buenísima para la observación de aves, sobre todo en las horas de la mañana, cuando también es más probable que puedas observar algunos mamíferos del área.

Es conocida como playa Batata por los pobladores de la Costa Abajo, aunque cerca de la playa no hay comunidades, la gente se va hasta allá a disfrutar su hermosura, aunque sea pequeña, es un lugar muy hermoso con un gran potencial ecológico, además de ser poseedora de la desembocadura de un cristalino río. El recorrido hacia la playa desde las esclusas de Gatún es toda una aventura natural porque es más probable encontrarse con animales que con personas.

Dentro del P.N. San Lorenzo, también hay otras playas como Playa Chivivi y Playa Diablo. La gente acostumbra también ir a las orillas de los manglares a pescar en familia.

Dentro de playa Tortuguilla también se puede acampar, pero para eso es necesario pagar ocho dólares por carpa en Anam, debe ser una experiencia gratificante despertarse rodeado de tres hábitats naturales: manglar, playa y bosque.

Recuerda llevar tu comida y bebidas y hasta tu barbacoa, pues no hay supermercados cerca, no olvides recoger toda la basura, recuerda que eso puede afectar a los animales del área.

Si publicamos lugares como éste es para que los disfrutes, los visites y puedas compartido con más amigos, siempre teniendo en cuenta que hay que cuidar el entorno para poder ser disfrutada por las futuras generaciones.

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Hace poco nos fuimos hasta el Fuerte San Lorenzo, dentro del Parque Nacional del mismo nombre. Para llegar a él fue necesario pasar sobre las esclusas de Gatún y entrar en Fuerte Sherman, una exbase militar, rodeada por una espesa selva rica en diversidad de especies. Antes de cruzar el puente de Gatún sobre el Canal de Panamá, tuvimos la experiencia magnífica de ver varios Gato Solo con sus crías corriendo de un lado a otro por la carretera, jugando y huyendo de los autos; se introducían por las rendijas de la maya ciclón. Después pasamos por el puente sobre el Canal y fue una gratificante experiencia pasar en auto justo al lado de las históricas esclusas de Gatún.

Para llegar es necesario ir hasta Cuatro Altos y de ahí es muy fácil llegar siguiendo las señalizaciones que indican ” Fuerte San Lorenzo”.

El Fuerte San Lorenzo fue declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en el año 1980 bajo la denominación de las Fortificaciones de la costa caribe de Panamá, con las fortificaciones de la ciudad de Portobelo. Formaban el sistema defensivo para el comercio transatlántico de la Corona de España y constituyen un magnífico ejemplo de la arquitectura militar de los siglos XVII y XVIII.

Al llegar al Parque Nacional el olor de la selva nos invadió, vimos muchas aves desde lejos, algún ñeque pasar al lado de la carretera. En medio de unas ruinas de casas abandonadas nos recibió un guardia que nos dio indicaciones. Más adelante estaba la garita de la Anam, siempre preocupándose por cobrar la entrada, en este caso de dos dólares por persona.

Ubicada en la ribera oeste del Canal de Panamá, en la costa Atlántica, el Área Protegida San Lorenzo contiene 9,653 hectáreas de bosques, manglares, cativales y arrecifes, además de 20 km de costa. Es una pieza importante del Corredor Biológico Mesoamericano además de constituir la parte más al norte del corredor biológico norte-sur entre los océanos Atlántico y Pacífico.

Aunque el área recibe el doble de lluvia que la costa Pacífica de Panamá, hay más horas de sol a diario en esta zona en cada mes del año, excepto enero y febrero. En esta área protegida se pueden observar más de 270 especies de aves, entre las que se pueden destacar garceta bueyera, tortolita rojiza, perico barbinaranja, amazilia colirrufa, loro cabeciazul, tucán pico iris, tirano tropical, soterry común, tangara azuleja, mirlo pardo, entre otras. En cuanto a otros animales también se pueden observar jaguares, ocelotes, boas, cocodrilos, ñeques, zaínos, iguanas.

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Dentro del parque nacional encontramos distintos tipos de bosque: Bosque Húmedo Tropical de Hoja Ancha: Dominados por especies de árboles de tronco columnar liso y de hoja ancha, con la presencia de lianas verdaderas; en su mayoría necesitan de la polinización de especies de la fauna y de abundante biodiversidad. En este ecosistema encontramos diferentes asociaciones vegetales, caracterizados en este caso por tres Zonas de Vida. Bosque Muy Húmedo Tropical, Bosque Húmedo Tropical y Bosque Muy Húmedo Premontano este último en extinción a nivel mundial. Bosque Estacional Siempreverde, Bosque Estacional Semi-Decíduo, Bosque Decíduo, Humedales, Pantanos de agua dulce, Arbustal Inundado, Herbazal Inundable, Bosque Inundable de Palmas, Bosque de Cativo Inundado, Manglares, Playas y acantilados, Ecosistemas Acuáticos: Lótico (agua dulce), Ecosistemas marinos.

Y bien, llegamos a las ruinas de San Lorenzo y el silencio penetraba, la yerba crecida hizo que inmediatamente empezaran los mosquitos a trabajar. Creo que justamente la Anam debería encargarse de limpiar el área; pero bueno, llevábamos ya una información corta del Fuerte y al pisar la primera ruina, en donde está el castillo, ya todo fue impresionante.

En los años de oro éste fue uno de los principales fuertes para custodia de riquezas provenientes de las colonias suramericanas y de la Vieja ciudad de Panamá. Conocido como uno de los tres fuertes más importantes de América y esencial para la protección del comercio español. Este fuerte era constantemente atacado por piratas, corsarios y bucaneros en búsqueda de las riquezas que se almacenaban allí provenientes de las colonias suramericanas y la Vieja ciudad de Panamá.

El Fuerte San Lorenzo era un punto estratégico en la defensa española, ya que fue construido en una península contando con uno de los puntos más altos del lugar y a la desembocadura del río Chagres; se utilizaba para observar a los galeones españoles hasta que llegaban a la desembocadura del río Chagres y como lugar primordial de defensa. Desde ahí arriba se puede observar un tremendo paisaje y rememorar aquellas luchas increíbles de corsarios y piratas, justo como en una película.

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Y así pues, el fuerte fue tomado por el famosísimo pirata ingles Henry Morgan después que en dos ocasiones intentó atacar pero finalmente no fue hasta 1570 cuando tomaron posesión del fuerte de San Lorenzo, controlado por Joseph Bradley en 1670, el Castillo fue atacado, siguiendo instrucciones de Morgan, quien había previsto la destrucción del Fuerte como primera medida para asaltar la Vieja Ciudad de Panamá siguiendo la vía del Río Chagres.  El hecho de que el pirata Bradley no atacara por mar, sino que desembocara con sus 400 hombres en un pequeño puerto cercano al Castillo y acometiera por tierra, pues existía un alto arrecife como un lugar casi inexpugnable.

Los ataques de Drake sobre las costas del Reino de Tierra Firme en 1572, especialmente los ataques contra Nombre de Dios y el Camino Real, que era el camino por donde transitaban los tesoros que venían del Perú, obligaron la construcción de un sistema de defensa en los puertos del Atlántico.  Fue así como se decidió construir el Fuerte de San Lorenzo, para proteger la entrada de la vía fluvial que comprendía cerca de la antigua ciudad de Panamá.  La obra se inició en 1598 por orden del Rey Felipe II y se termino en 1601.  Los planos de la maciza fortaleza fueron hechos por el ingeniero italiano Juan Bautista Antonelli.

Muy interesante es que el castillo de San Lorenzo fue construido en la cima de un alto arrecife, en posición que domina completamente la entrada del Río Chagres. La entrada a éste tenia que hacerse a remo hasta la Casa de Cruces, y desde allí solo podría avanzarse con palanca manejada por personas expertas y dirigido por unos negros muy expertos llamados proeles, de los que era difícil que dispusiese el invasor, y que de todos modos no pedían escapar a la arcabucería dispuesta en la costa; una vez muertos, la corriente, irremediablemente, empujaba el navío mar adentro.

La estructura original del Castillo de San Lorenzo era la de una fortaleza avanzada, rodeada de empalizadas llenas de tierra que servían de muros.  Su valor defensivo radicaba en el sitio que domina una amplia extensión del mar, lo que facilitaba la defensa de la desembocadura del río. Por ello se le consideró como centinela del gran triangulo estratégico del Istmo.  Así en 1616 a 1620, el Fuerte contaba con “seis piezas gruesas de bronce, con su Castellano a Capitán, y soldados de presidio para la defensa de la entrada”. En 1620 los españoles tomaron conciencia del estado en que se encontraba la fortaleza de San Lorenzo.

En el patio hay una cisterna o pozo de considerable diámetro, que servia para el suministro de agua. En la parte mas avanzada hacia el mar, existe una escalera de caracol, hecha de piedra, que conduce a un nivel inferior bajo la tierra.  Esta escalera sirvió como posible comunicación hasta el barranco, a manera de una avanzada subterránea desde donde se observaba al enemigo o se cumplía funciones relacionadas con la defensa, vaya modo de contrarrestar al enemigo.  Este elemento defensivo, así como las estratégicas galerías subterráneas, a manera de misteriosos laberintos, cruzaban el castillo en varias direcciones.

En las ruinas del edificio situado en la meseta inferior, se observa el empleo de piedra en las bases y hasta cierta altura de las paredes; hacia arriba se emplearon ladrillos.  Se advierten también arcos de medio punto así como superficiales adintelado hechos de ladrillos. Las garitas son igualmente de este material.

Las  ruinas de San Lorenzo de Chagres, en sus bastiones, camino de ronda, casamata, polvorín, sala de armas, etc. reflejan un estilo carolino (Carlos III de España, siglo XVIII). Por lo que toca a los castillos de Portobelo y Chagres, tipos genuinos de arquitectura militar, es bien visible que sobre sus primeras estructuras del siglo XVII pasó la labor restauradora del tipo de arquitectura militar del XVIII en su momento carolino.

San Lorenzo del Chagres no sólo sirvió de fortaleza, sino que después de su reconstrucción cumplió también funciones de prisión del Estado.  En sus galerías subterráneas que evocan todavía mazmorras coloniales, estuvo recluido Pedro de Guzmán y Dávalos, Marques de Mina y Gobernador del Reino de Tierra Firme, quien junto con su esposa vivió en los oscuros calabozos de la fortaleza, lo que hace a la visita de este lugar, una sazón de misterio, al darte cuenta de que personas tan importantes estuvieron sufriendo en estas cárceles.  En los fosos de esta prisión también fue confinado el peruano Francisco Antonio de Zela, prócer de la emancipación americana.

A comienzos del presente siglo, aún era visible parte del equipo y accesorios del Fuerte.  En visita realizada en 1908, el historiador Juan Bautista Sosa encontró restos de las cureñas de cañones, culebrinas y morteros, utensilios domésticos, cadenas y grilletas.  Aún hoy se pueden ver los pesados cañones que lo defendían. Actualmente solo quedan las murallas y los cañones con sus sellos de la corona española, pero cada esquina del mismo tiene una historia que contar que lo remontarán a esa época.

Desde 1953 hasta 1999 toda el área fue usada para entrenamiento en selva por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Fuerte Sherman fue la sede del Batallón de Entrenamiento de Operaciones en Selva.

Por ley 61 de 31 de diciembre de 1908 se destinó la suma de mil balboas (B/1,000.00) para la conservación del Castillo de San Lorenzo junto con la conservación de Portobelo y la Basílica de Natá.  Por Ley 68 de 1941 fue declarado Monumento Nacional.

En 1995, fue renovado por el ejército de los Estados Unidos de Norteamérica.  Excavaciones realizadas en 1966, dejaron al descubierto un nuevo emplazamiento de cañones situados por el lado de tierra y cuyo objeto era dominar la explanada que da frente a la glorieta del Fuerte y evitar así sorpresas por la espalda como sucedió en 1671.

Los atractivos turísticos del Parque Nacional incluyen al Castillo de San Lorenzo, el Camino de Achiote y los senderos para la observación de aves, el canal francés, el Río Chagres visto desde kayak o lancha y las baterías de defensa costera del Canal, construidas en la Primera Guerra Mundial, además de las esclusas y la represa de Gatún, paisajes escénicos de cativales y manglares en el camino entre Gatún y Sherman, flora y fauna incluyendo monos aulladores, gato solo, tucanes, heliconias, en el camino entre Sherman y el Castillo de San Lorenzo.

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Aguadulce-Algarrobos 385

Hace algunas semanas y después de una frustrante noche en Aguadulce, decidimos irnos en búsqueda de los “Algarrobos” un charco del cual todo el pueblo de Chicá se enorgullece.

Chicá se encuentra en la provincia de Panamá, distrito de Chame, cerca de el Parque Nacional Altos de Campana, por el cual entramos, y nos fuimos directo a el mirador de Los Mandarinos en el poblado, el cual queda después de pasar la escuela pública del lugar.

A eso de las 7am ya estábamos ahí y nos recibieron dos hermosos tucanes que jugaban volando sobre los árboles, haciendo paradas sobre algunas ramas; una ardilla blanca nos confundió al hacernos pensar que era un mono, unas Eufonias Coroniamarillas buscaban entre unas ramas pedazos para hacer su nido, una Reinita Amarilla se burlaba de nosotros desde el árbol de mandarinas, de repente una Elenia Penachuda se posó justo sobre nuestras cabezas esperando ser fotografiada, mientras un Gavilán de ojos rojos descansó en una rama del árbol de en frente por bastante tiempo.

Parecía como si el tiempo se hubiese detenido en ese instante y los animales desearan saludarnos sin miedo. Le alquilamos los binoculares a el Sr. de los Mandarinos y vimos Cerro Negro, el Cerro Picacho, Buena Vista de Chame, Bejuco, Altos del María, la Finca de Orquídeas Loma Linda, también una curiosa casita que parecía tener una hortaliza en frente.

Aguadulce-Algarrobos 393

Nos fuimos hasta el Mini Súper María y entramos por la calle a su izquierda. Vimos un puente rural y un señor nos dijo que era por ahí, y agregó que solo eran 15 minutos caminando hasta los Algarrobos.

Empezamos la caminata sin nada de equipo, pues no estaba en nuestros planes enlodarnos.

Y caminamos, caminamos, caminamos, vimos algún caballo, alguna ardilla, y seguimos caminando hasta llegar donde el camino se dividía. Karla y Max caminarían por la derecha, Leo y yo por la izquierda y si veíamos río gritábamos para avisar, ¡vaya modo!

Al entrar en este camino Leo y yo vimos de cerca la casa que ya habíamos visto llena de hortalizas desde el mirador, de repente pasó un señor con dos caballos y nos dijo que estábamos a punto de llegar a Buena Vista, habíamos caminado mucho. Nos dijo que Los Algarrobos estaba en el otro camino, así que caminamos de vuelta y ya venia Max a buscarnos pues había encontrado el río que en realidad era un charquito nada profundo en el que tomamos un baño pensando que eran Los Algarrobos.

Un rato después paso otro señor en su caballo y nos dijo que Los Algarrobos estaba cerca de allí, que nos daríamos cuenta al verlo y entonces decidimos caminar un poco más.

Aguadulce-Algarrobos 335

Íbamos todos mojados sobre las piedras y de repente, una serpiente pequeña me pasó entre las piernas, nos asustamos y más yo, acepto, pues la serpiente prácticamente me rozó.

Con un poco de miedo seguimos caminando y empezamos a oír agua cayendo y de repente no había más camino sino una caída de agua hermosa, una charca visiblemente profunda que invitaba al esparcimiento, y sin pensarlo más mandamos a Karla adelante a probar la profundidad, estaba honda, OH Si! El agua fresca, verde…pero hicimos tanta revoltura que la pusimos chocolate, el chorro era de unos tres metros y hasta allá fuimos a darnos los masajes naturales.

Mas tarde llegaron unos lugareños e hicieron tremendos clavados en el charco, unos niños aprendían a nadar y nos contaron sus aventuras…debe ser muy divertido vivir en un lugar como Chicá.

De regreso vimos un centenar de sapitos negros saltando de un lado a otro, huyendo de nosotros, parecían acabados de pasar de una etapa de su metamorfosis. También nos topamos con chinches rojos y una iguana verde, “meracho”.

Este es solo uno más de esos lugares que ni nos imaginamos que existen, mucho más los capitalinos. Es hermoso ver como los lugareños de Chicá se preocupan por sus ríos y quebradas, sin miedo a invitarnos a ellas, confiando en nuestro sentido de responsabilidad con el medio ambiente. Tantas especies en un solo día es mágico verlas de manera silvestre, pero ellas mismas saben cuando no recibirán ningún daño y salen a mostrarnos sus virtudes.

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P1060231

En semana santa, nos fuimos hasta Veraguas a conocer la Reserva Forestal La Yeguada, lugar que se queda permanente en la mente de quien lo visita.

Una vez en Aguadulce, exactamente 15 minutos después vimos una entrada repleta de carteles de bailes típicos en donde indicaba la entrada del Jaguito. La Yeguada está ubicada en el distrito de Calobre a 1 hora y media, 50 kilómetros,  entrando por la comunidad del Jaguito.

La Yeguada, también conocida como Chitra-Calobre, es una reserva forestal que protege la cuenca hidrográfica de La Laguna, misma que provee de energía hidráulica a la hidroeléctrica. Es un complejo volcánico masivo localizado en la provincia de Veraguas, en Panamá, justo al norte de la península de Azuero.

Tiene una altura de 1.297 metros sobre el nivel el mar y su última erupción fue hace unos 1620 años. La cuenca hidrográfica de La Yeguada es de 638 km2, ubicada en la Reserva Forestal La Yeguada de 70.9 km2. La profundidad promedio de la laguna es de 5.2 metros, siendo la máxima de 6.5 metros. Sus coordenadas geográficas aproximadamente: 7°40′N 81°30′W.

Seguimos en línea recta preguntando algunas veces a los moradores, ya que nunca antes habíamos visitado este lugar. Pasamos por Calobre, una comunidad tranquila rodeada de montañas y veredas repletas de marañones.

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Un letrero decía: “18 kilómetros la Yeguada” nos pusimos felices, y de ahí en adelante solo fueron curvas, montañas, a lo lejos divisamos los Picachos de Olá, a otro lado las lejanas montañas de Santa Fe, volcanes viejos que se encuentran en la Cordillera norte de Veraguas.

Pinos, Pinos y Musgo nos rodeaban, sentíamos que estábamos cerca y en efecto, vimos la caseta de la Anam y un patio de pinos precioso donde había varios carros y tiendas de acampar y al fondo… La Laguna de la Yeguada.

Emocionados empezamos a armar las tiendas, dos tiendas, dos parejas, Abby, Daniel, Leo y yo. El área es sumamente limpia y plana. Cuenta con una letrina rudimentaria. El lugar está ubicado en un pinar que se plantó hace más de treinta años. También hay varios lugares donde encender una buena fogata.

Cocinamos festivamente de todo un poco, ensalada, chorizos, pollo, tajadas de plátano, delicioso menú todo hecho en una estufa de querosén y una parrilla pequeña. Después de comer, descansamos un rato y nos fuimos dispuestos a darnos un chapuzón en la laguna…Imposible, se veía demasiado honda y nosotros con miedo. Nos sentamos a orillas del lago a escuchar todos los sonidos del silencio y nos sentimos honrados de estar allí.

La laguna, rodeada de montañas coronadas de neblina, pinos infinitos, los pájaros incesantes en su canto, águilas excitadas en su bullicio. Inhale una bocanada del aire purificador, capture el paisaje y la encerré en los recuerdos placenteros…

La laguna es el cráter de un volcán primitivo, que algunas personas dicen activo. Creada en 1967, la Reserva Forestal forma parte de la cuenca que provee energía hidráulica a la Hidroeléctrica de La Yeguada.

De tipo estrato volcano, siendo desviadas las aguas del río San Juan hacia la quebrada Las Lajas único afluente de la laguna, para aumentar el volumen de agua utilizable para la generación de energía eléctrica.

Esta Reserva Forestal recoge unas de la experiencias más antiguas de la reforestación con Pinus caribaea en Centroamérica; la cual se inició a fines de la década de 1960 y ahora cuenta con más de 2,000 hectáreas plantadas, parte de los pinos fueron plantados en el gobierno de Omar Torrijos. La laguna de 1.0 km2, aumento a 1.125 kilómetros cuadrados, al culminarse las obras de cierre de un vaso mayor.

La carretera que sube a La Laguna de La Yeguada ha sido asfaltada y está en excelentes condiciones para todo tipo de autos. Al llegar preguntamos inmediatamente el costo de la entrada y nos sorprendió un poco por ser mucho mas elevado de lo que esperábamos para ser una reserva forestal propiedad del estado. La Yeguada es una reserva forestal y está bajo el control de ANAM: $2 x auto, $2 x adulto y $5 x tolda x día.  Total fueron 20 dólares por día. La única facilidad que hay por ese dinero es una letrina. En las oficinas del parque no hay agua, así que lo mejor es llevarla.

Oscureció en la Yeguada y nos pusimos las piyamas, preparamos la guaricha (lámpara de querosén). Gracioso fue que la guaricha se estropeó, estuvimos más de una hora tratando de arreglarla en medio de la oscuridad, encendimos una fogata y después Leo y Daniel lograron empatar la guaricha.

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Preparamos emparedados, comimos chocolate, jamón de diablo, entre otras cosas y empezaron los cuentos de miedo, que habíamos prometido no contar por lo propicio del momento: viernes santo, pero fue imposible, empezamos hablando de apariciones, chivatos, y experiencias supuestamente propias.

Nos fuimos a dormir, deliciosamente pues el clima estaba perfecto, estábamos unas 15 personas durmiendo esa noche en la Yeguada. A eso de las 3am escuchamos el rasgar de algún animal, que desesperadamente buscaba entre los restos de comida…intenso zamarreo de bolsas, animal que más tarde llamaríamos el Chivato.

Al día siguiente hicimos un pollo a la parrilla y subimos a la cascada El Desvío, de unos 40 mts de espectacular caída, y la contemplamos embelesados como si nunca hubiésemos visto cascadas en nuestras vidas.

Escalamos a través de la caída de agua hasta llegar a un espacio considerable para nosotros ya que el chorro estaba repleto de gente. Después de ese vigorizante baño nos fuimos muy satisfechos de la Yeguada.

En el camino de regreso recogimos a un señor que esperaba por transporte público, muy difícil en esta área y lo llevamos hasta Calobre, fue placentero poder compartir con este lugareño acerca de los hermosos parajes de Veraguas.

Veraguas tiene hermosos lugares, llenos de naturaleza virgen dispuesta a ser explorada, montañas de verdes intensos esperando ser coronadas. Un poquito más lejos y bien planificado no cuesta mucho, acampar es lo mejor, convivir con la naturaleza siempre es una experiencia formidable.

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eve vol 028

El Majagua es un río de la República de Panamá, ubicado en la Provincia de Chiriquí, provincia occidental de este país. La naciente del Río Majagua se encuentra dentro de la cuenca hidrográfica del Volcán Barú, es un curso de agua permanente. El Río Majagua desemboca en el Río David a la altura de la urbanización el Terronal en la Ciudad de David siendo junto con el Río Cochea sus afluentes principales.

Estuve unas semanas en Chiriquí, solo visitando mi familia. En una de las tarde nos visitó un amigo de Saudy, mi prima, y decidimos planear ir al río a dispersarnos un poco.

Al día siguiente tomamos una chiva directo a la terminal de David, e hicimos trasbordo tomando un bus David – Dolega (Después me enteré que también se puede tomar un bus David- Boquete pues también pasa por el balneario.) El costo del autobús fue de 30 centavos, súper económico. El Balneario Majagua esta situado en un lugar entre David y Dolega que se conoce comúnmente como Portachuelo.

Llegamos al balneario, y encontramos un bohío que tiene ya más de 50 años de estar ahí. El río estaba algo seco pero con buen nivel para darse un baño.
En ese momento el río era de nosotros tres. Al pasar las horas llegaron unos estudiantes de algún colegio de David; al parecer siempre llegan muchos estudiantes a este río.

Los chicos se subían a la cascada sin ninguna dificultad, hacían apuestas para ver quien era el más valiente y se lanzaba primero. Me fui a caminar por los alrededores y llegué al bohío, me tome algún refresco mientras hablaba con el despachante, que muy amablemente me habló del lugar.

Me comentó que antes que llegaran a construir el bohío, no había carretera, y que anteriormente el área era un pequeño cerro que con el pasar de los años, se fue derrumbando. También afectaron mucho las lluvias y en ocasiones el agua llegaba hasta el bohío. Además agregó que algunas personas han muerto en el río, y que cada mes los familiares de lo difuntos van y les tiran flores blancas.

El Majagua es un lugar tranquilo para pasarla en amigos y en familia, no esta lejos del pueblo es céntrico, uno puede disfrutar de una buena comida y un algún baile en el bohío.

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Emberá Drua 128

Esta vez fuimos a un lugar inimaginable, tuvimos la dicha de por primera vez, pasar sobre las aguas del río Chagres, el más grande afluente de la República de Panamá.

Entramos por la Cabima, que esta situado en la carretera hacia las Cumbres, nos detuvimos en el Restaurante Pio Pio de la Cabima y preguntamos por donde llegar a Puerto Corotú.

Tomamos la carretera justo a la derecha de dicho restaurante  y fuimos preguntando hasta llegar a la monstruosa fábrica de Cemento Bayano, verdaderamente desagradable y de ahí seguimos hasta ver las señalizaciones de Parque Nacional Chagres y Puerto Corotú.

Llegamos al gigante árbol de Corotú, característico de que estábamos en el puerto del Lago Madden conocido mejor como Lago Alajuela.

Una vez allí preguntamos por nuestro contacto, Iván… con el cual habíamos hablado solo por teléfono móvil y nos lo imaginábamos como guía turístico de alguna empresa o parecido, cuando él salio a nuestro encuentro iba ataviado solo por un taparrabo y una falda de chaquiras. Nos puso en contacto con Miromel, un indígena que no hablaba nada de español.

De repente apareció un señor en 4weel con uniforme de la ANAM a cobrarnos la entrada al Parque Nacional Chagres y a reprendernos por no haber parado la garita, nada visible. El costo por entrar a este Parque Nacional es increíblemente de 5 dólares por persona panameña, no quiero imaginarme cuanto le cobraran a los extranjeros.

Entre señas y gestos Miromel nos indico que nos subiéramos al cayuco, un medio de transporte tradicional de los indígenas para llegar a sus hogares, de unos 6 metros de largo por menos de un metro de ancho. Miromel nos preguntó qué queríamos hacer primero y cual era nuestro itinerario.

Miromel metía una larga vara dentro del agua para verificar la profundidad y Mario, que manejaba la maquina, la movía de un lado para el otro para no arrastrarla. En un momento la cosa se puso extrema, tuvimos que dejar todo dentro del cayuco y ayudar a moverlo entre los rápidos que nos atacaban por un lado. Un momento verdaderamente extremo.

Decidimos ir primero al chorro y UFF! vaya experiencia, después de caminar un poco por la selva llegamos a la preciosura de lugar, sacado de una película de hadas.  Max y su mamá estaban muy emocionados, al igual que Karla en la que se veían los ojos de felicidad, Andrés con ganas de meterse al agua y Leo y yo tomando fotos como locos para dejar la cámara y tirarnos al agua!

Emberá Drua 169

A lo largo de la orilla del río Chagres, se pueden ver cocodrilos, caimanes, nutria de río, aves como loros, guacamayas, tucanes, martín pescador, entre muchos más.

Nos bañamos en las aguas del Chagres bajo ese esplendoroso chorro, todo fue un contento, me caí y casi me parto un dedo, pero no importó, Max también se dio algún golpe que no pasó a más. Después de casi una hora y cuando ya se acercaban algunos extranjeros, Miromel nos dijo que sería mejor retirarnos. Llenos de felicidad y regocijo, emprendimos la marcha a seguir por lo que nos esperaba pues no íbamos ni por la mitad.

Nos recibieron con bailes en la comunidad. Nos sentamos en algunos bancos y esperamos por más. Iván nos empezó a explicar todo acerca de sus costumbres y tradiciones, historia, modo de vida… nos dijo hasta cómo hacían sus vestiduras y algo gracioso fue ver el “brassier” de la joven indígena del que colgaban monedas de 5 y 25 centavos panameños y relucían contra los rayos del sol. El rey de la comunidad se le llama “Noko”, y el curandero Elías. El Noko es quien da permiso para todo, hasta para las fiestas y las bebidas alcohólicas.

Es importante destacar que tienes que llevar tu propia agua, ya que el agua usada en la comunidad no es filtrada. No hay sistema de inodoros, si no de letrinas comunes, por lo que tu ridiculez te afectará. También es importante llevar billetes de denominaciones bajas como 1 dólar o 5 dólares ya que hay dificultades con grandes cuentas.

Una joven se acerco con un plato de pescado el cual estaba delicioso y fresco, acabado de sacar del Chagres, con plátanos fritos en su punto.

Después de eso nos fuimos con el curandero y los extranjeros subiendo una loma, vimos un mono araña en alguna de las casas, pasamos por los puestos donde venden las artesanías con precios geniales para tan magnificas obras. Llegamos al sendero y ahí el señor nos explico una a una las plantas que tenía y sus funciones. Nos dio a probar algo así como una rama de un arbusto y al instante, la boca nos picaba, era una sensación extraña como si la lengua estuviese dormida.

Emberá Drua 117

Dice él que tiene la cura del cáncer y muchas otras enfermedades, no vende ninguna planta, la única manera de que te cure es prácticamente yendo a vivir algún tiempo allá.

El Tour incluye: – transporte de cayuco ida y vuelta aproximadamente 40 minutos de ida y 35 minutos de regreso, – Visita a la Cascada del Indio en la que te puedes quedar el tiempo que plazcas, – Bienvenida de los Emberá Drúa con cantos y bailes y su Rey al frente, – Charla informativa de todas las actividades diarias de los Emberá, su comida, tradiciones, vestiduras, creencias, entre más, – Un delicioso plato de pescado frito (tilapia) con plátanos, – Bailes tradicionales por las mujeres del pueblo, – Bailes tradicionales interactivos para el público, – Visita a el sendero del curandero en donde se explica cada una de las plantas curativas y sus funciones, – Puedes bañarte de nuevo en el río de aguas cristalinas, – Te llevan a ver caimanes, aves, iguanas en plenas funciones. Entre muchas otras cosas más ofrecen tatuajes de jagua, el cual hasta el día de hoy aún tengo, duran aproximadamente 5 días y son muy característicos de estos indígenas, se dice que esta pintura limpia la piel, ya que es de origen vegetal y es sacada de un árbol llamado jagua.

También se puede pasar la noche para vivir una experiencia más amena y despertar con los sonidos de la selva. Los indígenas proveen un espacio que han llamado “el hotel”, a un lado de una colina con la mejor vista del río.

Ofrecen tours de Avistamiento de aves, fotografía extrema, pescar, kayak, y hasta hacer trekking verdaderamente difíciles.

Algunos hablan español, otros solo la lengua Emberá y están aprendiendo el español, cabe destacar que también tienen su escuela en la cual da clases una maestra proporcionada por el Ministerio de Educación.

Nos cuentan que en los años 1970 el señor Emiliano Caisamo salio del Darién con su familia hacia la ciudad de Panamá, para buscar progreso en cuanto al recurso económico ya que su producción agrícola y ventas fue pésimo. Las condiciones de pago y por otro lado los colombianos contrabandistas clandestinos eran un peligro para sus hijas y esposas y hasta para sus propias vidas.

Es por esta situación que llegan a Panamá en la década de los 70 y luego con el pasar de los años funda la comunidad Embera Drúa acompañado por sus hijos y bisnietos que fueron su tercera generación. En ese entonces el trabajo agrícola no estaba limitado, ni el uso de la tierra, pero posteriormente el 2 de octubre de 1984, se crea el Parque Nacional Chagres y se limita la agricultura y el uso de la tierra ya no daba para el comercio solo para la subsistencia, así que Emiliano Caisamo decide empezar con la artesanía.

AMPYME, la Autoridad de Panamá para micro, pequeñas y medianas empresas, les está dando la formación en estas áreas y los está ayudando a registrarse legalmente en el proyecto de turismo, lo que demuestra que son una comunidad muy organizada de la cual están muy orgullosos.

Lo que ofrecen es turismo ecológico y cultural. La parte cultural es que los visitantes descubren e interactuar con los indígenas, la parte ecológica, significa aprender  acerca de la selva, y todo ello sucede de manera de bajo impacto para el entorno natural y sus formas de vida. Los visitantes van para experimentar la naturaleza, pero no se pueden tomar las plantas o los animales.

En cambio queda la memoria de una experiencia única dentro de un lugar inimaginable en donde la naturaleza perdura, en donde los gobiernos no tienen mayor poder, en donde la vida te la da la naturaleza y nada más.

Un paraíso en Panamá.

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pajaros- rio 113

Guayavital, parte de Río Chico

Los senderos de Panamá son hermosos, el sol que nos ilumina es distinto, dan ganas de salir siempre y sentir el olor característico del campo, lleno de personas que sí saben tratar. Cada vez que voy a escribir, veo antes las fotografías tomadas y me digo: ¡wow, yo estuve ahí, mi país es divino, no tengo que ir a ningún lado más¡ Aquí hay de todo lo que se puede disfrutar realmente, ricas aguas con temperaturas perfectas, caídas de agua hermosas, playas con aguas de colores tornasoles, montañas de formas increíbles, cielo combinado con la tierra. Hasta los lugares más áridos son bellos y tienen algo que aportar a nuestros ojos.

La semana pasada estuvimos en La Toza, comunidad del distrito de Natá de los Caballeros en Coclé. Nuestro propósito de aquél día era llegar hasta el Chorro de los Duendes al cual solo podíamos llegar en 4×4 y era lo que nos faltaba, así que nos quedamos en la Toza.

Fanshi, nuestro amigo de Natá nos llevo a conocer su familia, que con gran alegría nos recibió y nos dieron varias opciones para visitar cerca de allí. Escogimos un lugar bastante cerca de la casa de la abuela, un lugar que ciertamente es muy poco conocido, tanto así que le dicen “el río de la abuela”…que es una parte de lo que forma el río Chico, uno de los principales afluentes de Natá.

Entramos por la calle que conduce a las Huacas del Quije y nos desviamos en la entrada de la Toza, de ahí la calle de asfalto terminó y empezó la empedrada. Disfrutamos de hermosas vistas, al frente estaban los Picachos de Ola, que guardan hermosos senderos. La Toza es limítrofe entre Coclé y Veraguas, es un lugar bastante árido y en verano pega un sol bien fuerte. A nuestro lado pasaban bueyes cargando carretas en donde iban sentados niños muy cómodamente. Los Picachos de Olá se veían cada vez más cerca, con sus picos perfectos y su color verde uniforme.

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Al llegar a la casa de la abuela nos emocionamos ya que cocinaban un chicheme que se veía delicioso, Max y Leo terminaron en hamacas. Fanshi se adelanto a casa de un tío y lo seguimos, tras pasar por un cañaveral, nos encontramos en un bajo en donde tenían un trapiche; un niño ayudaba a su abuelo y éste le mostraba cómo introducir la caña en la máquina de la cual Fanshi nos obsequio raspadura recién echa.

De ahí nos encaminamos al río, estaba a unos 20 minutos bajo un sol candente y enardecido que nos acompaño hasta llegar. Pasamos por debajo de alambres varias veces, hasta llegar a donde se veía ya el río, habían unas caídas de agua pequeñas, y de repente una olla de agua que nos trasmitió peligrosidad, se veía verdaderamente hondo, Fanshi nos propuso quedarnos allí o ir más allá en donde había un lugar bueno para nadar.

Caminamos por un tramo pequeño hasta ver la poza, y nos sorprendimos, era como ver la playa de la película “The Beach” pero convertido en río, las piedras hacían forma de una gran pared caliza bajo la cual estaba el río que a simple vista era hondo, pues el fondo era negro, pero tenía una parte considerable para menos efectos.

Preparamos todo, esta vez llevamos hasta estufa, y música con buen sonido. Nos metimos al agua fría, y una vez dentro nos percatamos de la gran fauna, había una cantidad increíble de sardinas que hasta me mordieron, camarones en las piedras, libélulas, lagartijas corriendo de un lado para el otro, pájaros cantando, un sin fin de sentidos y emociones.

Y PUM! Fanshi se lanzó y cayó en el agua con estrepitoso sonido, lo vimos emerger de las aguas y salir con una sonrisa de oreja a oreja. Poco después Max estudiaba el área desde arriba, no se si estaba rezando o tratando de ver el fondo, pero unos minutos más y PUM! de nuevo, nada más vimos salir a Max con otra sonrisa, más grande aún, pero con un dolor en una pierna, golpe de agua- pierna, lo que hizo que se quedara quietecito un buen lapso.

Preparamos la estufa, nos habíamos instalado en una parte en donde pasaba el río a izquierda y derecha, nosotros estábamos en medio de él, ¡qué placentero!

Nos turnamos la cocinadera, hicimos las clásicas milanesas con tortillas y hasta unos “chicken tenders”. Como siempre Leo se atrevió a llevar su ceviche, que fue un contento a la hora de comer.

Mientras comíamos, y mientras Fanshi nos contaba historias de fantasmas y leyendas del lugar, fue cayendo la tarde y los destellos del sol fueron desapareciendo.

Nos despedimos del lugar lleno de sentidos y encaminamos a casa de la abuela en donde nos esperaba un delicioso chicheme hecho en el fogón. En el camino no pudimos evitar tomar fotos de los Picachos de Olá. Tanto llaman nuestra atención! Pero les prometemos que pronto iremos.

Cada día se descubren más lugares, atrévanse a caminar o llevar el carro un poco más lejos, o quien quita tomar un bus a un lugar desconocido y empezar a preguntar, así es que se descubre y se disfruta :)

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