Enlodados.com

Hiking Trails and Trips in Panama

Ver Comentarios

Para iniciar nos dimos la vuelta por el Parque Nacional Altos de Campana y subimos a Sorá en busca de nuestro 4×4 local que nos llevaría a la aventura.

Nuestra primera pasaraLa Cascada La Escondida, nos recibió con una gran cantidad de murciéagos quesobrevolaban. Cuando exploramos la cueva, topamos con quizás cinco mil de ellos que dormían boca abajo en el cielo de la roca.

La Escondida

Caminar a la cascada La Gloria siempre es refrescante, ésta vez el día se veía prometedor, y así lo fue. La Familia Ovalle nos recibió atentos como siempre, y pasamos a la enorme cascada a disfrutar de sus diáfanas aguas, su altura sorprendió a todos, ya que era la primera vez de todos en el sitio. Siempre es maravilloso ver los rostros de la gente cuando curvan el sendero y se topan con la cascada, una de las más altas de Panamá Oeste.

Cascada La Gloria

Al cabo de un rato decidimos subir a la cascada La Tulivieja. Para ello, debimos escalar a un lado de La Gloria por un escarpado terreno compuesto en partes por escaleras vertiginosas hasta llegar a la cima de la cascada. Ahí, bordeamos el río, pasando por varias cascadas hasta llegar a la Tulivieja, de charco perfecto para una buena zambullida.

Cascada La Tulivieja

::DEJANOS TUS COMENTARIOS::

Ver Comentarios

Info y ficha técnica 6592-9153

::DEJANOS TUS COMENTARIOS::

Comments

Jordanal es un poblado que le pertenece a Cirí Grande de Capira, en los límites con la provincia de Coclé; tanto así que la mayoría de sus pobladores acceden al sitio desde el Valle de Antón pero curiosamente tiene acceso también por Altos del María (acceso privado) y por Chorrera.

La gente que le habita es de carácter amable y servicial. Actualmente buscan incursionar en el turismo ya que posee hermosos ríos y montañas además de ese ambiente campesino panameño tan particular.

Esta vez planeamos ir hasta uno de los atractivos más inhóspitos del sitio, la cascada de Jordanal pues así le llaman los lugareños. Ya sabíamos que sería extremo pues cuando uno pregunta a un local qué tan difícil es llegar y te responden que está lejos, es porque lo está; de menos te dicen que “está cerquita”.

Apenas íbamos en el 4×4 y no faltó quien tuviese miedo, tocó recordar que éste es el transporte que decenas de personas utilizan a diario para salir de las montañas en Capira, el único medio de transporte en aquellos lugares donde el plastificado progreso no ha llegado y hacen falta calles y puentes.

Una vez en el pueblo emprendimos la marcha que desde el momento inicial sabíamos sería en ascenso constante, en el camino se nos unieron locales adultos, niños y un curioso perrito.

Una vez dentro de la selva el camino se puso tedioso para los de menos experiencia, siempre subiendo, constantes curvas, árboles enormes de un bosque primario magnífico, alta humedad, plantas extrañas, muchas raíces que hacen de escalera en parte del sendero nivel moderado.

Vimos tucanes, aves de brillantes colores, ranas exóticas, ardillas miniatura correr por las ramas de los árboles, y mientras los locales nos decían que faltaba poco, una nueva loma se nos presentaba.

Pristimantis gaigei juvenil Fotografía de Ana Chérigo

Lo que habíamos calculado se demoraría 2 horas, tomó 3, hasta llegar a la cascada por una situación de falta de preparación por parte de algún participante. Es ésta la razón crucial por la que hacemos una ficha técnica en la cual indicamos el nivel de dificultad del terreno. Como siempre decimos, si usted viene a una gira, nosotros haremos lo imposible para que llegue al destino, aquí todo mundo llega, en calma y con paciencia pero eso algunas veces incurre es más tiempo e inversión.

Sin embargo, la emoción de lograr llegar a un sitio como éste fue tanta, tenía años sin ir a un lugar tan inmaculado, sin rastro alguno de basura, la selva en su punto álgido. Llegamos en un momento en que la niebla bajó al río y cubrió toda la paila de agua, por cierto profunda y de color verdeaqua.

¡Wow! A veces uno se hace una idea de un sitio y cuando llegas te decepcionas, no porque sea poco atractivo, si no porque simplemente la foto que viste tenía mucha edición o realmente no era lo que te esperabas. Este NO fue el caso. Pocas veces me ha pasado que llego a una cascada y el respeto a la belleza del lugar es tanta que ni me pongo a nadar. Ésta vez fue así, primero por eso y segundo por miedo a los calambres.

Los chicos aprovecharon y hasta hicieron clavados, el agua estaba realmente fría, pero eso se nos olvidó.

De regreso fue otra historia. Para todos sería sencillo pues lo que debimos subir ahora tocaba bajar, lo cual resulta más cómodo a la mayoría; pero fue necesario la ayuda de locales para sacar a dos de nuestras participantes, que se rindieron faltando poco para terminar el camino… cosas que pueden suceder.

Y es que no es un camino fácil, pero tampoco es difícil. Creo que todos salimos felices por haber cumplido el reto del día. Aunque salimos del poblado de noche a causa de las demoras.

Uno de esos trillos cansones pero deliciosos, donde sientes todas las partes de tu cuerpo vivas, en acción y aún así las ganas de regresar son grandes, el esfuerzo vale la pena cuando la recompensa es como esa, así que pronto extenderemos nuevamente la invitación a quienes deseen conocer este sitio.

 

Grandemente agradecidos con nuestro guías locales, en especial a Isaías por ayudarnos a coordinar todo: transporte, alimentación, guías locales, etc.

Comments

Comments

Comments

Comments

Comments

Ver Comentarios

¡Capira! ¡Tierra de gente buena! Hay tanto que contar sobre Capira… y ésta vez nos fuimos a recorrer Altamira, un poblado que pertenece al Cacao, olvidado entre la montaña y los potreros de gente que no vive ahí.

En Altamira la gente se dedica al cultivo de hortalizas, culantro, en general “hacer monte”. Muchas de las tierras circundantes han sido adquiridas por personas que no viven en el área y las utilizan para la ganadería.

A pesar de estar tan cerca de la capital, Capira es considerado como el área de mayor olvido a nivel de todo el sector Panamá Oeste, lo que evidencia la carencia de agua potable y la falta de letrinas en muchos poblados y viviendas marginadas.

Pero existe una esperanza latente que necesita unión y organización: el turismo sostenible.

 

Las cascadas de Altamira no están a la vista y tampoco a la vuelta de la esquina, y aunque su dificultad es fácil para quienes realizan senderismo, puede convertirse en difícil para quien no está acostumbrado.

Son cuatro cascadas de belleza incomparable. Quizás no sean imponentes en tamaño, pero en belleza se llevan el premio, algunos le han nombrado “Las Fuentes de Altamira.”

Es necesario y recomendable ir con un guía Local que conozca el área, el comportamiento del afluente y así poder inyectar de manera directa la economía del sitio, de esa forma potenciar la idea de que el turismo sí funciona y sí es rentable siempre y cuando se haga de la manera adecuada.

LEER MAS…

::DEJANOS TUS COMENTARIOS::

Ver Comentarios

::DEJANOS TUS COMENTARIOS::

Ver Comentarios

Han pasado cinco días desde que estuvimos en Olá. La emoción de estar en este lugar siempre es palpitante y ésta vez más pues incluía ascender uno de los cerros más bonitos de la región: Los Picachos.

Iniciamos nuestro recorrido conociendo a nuestro guía local, un chico hacendoso de 17 años que ama su distrito y cuyas ganas de mostrarlo son feroces. De inmediato atrapó nuestra atención esa caprichosa montaña con forma ondulada y singular apariencia de ola.

A medida que nos acercamos al poblado va cobrando más notoriedad el famoso Cerro Picacho, una extensión de la vertiente sur de la Cordillera Central. Forma parte del escudo del Distrito de Olá y cualquier referencia que se haga de este cerro es más con fines turísticos alabando su belleza paisajista.

Fuimos a conocer una de las partes más altas del distrito, llegando cayó una lluvia caprichosa que se disipó en un par de minutos y subimos al sitio; un mirador de más de 1000 msnm desde donde se divisa gran parte del sur de Coclé y muchas de sus montañas más viejas como lo es el Cerro Guacamaya y el Orarí.

De regreso del mirador, fuimos a subir Los Picachos de Olá. A los pocos minutos de entrar por un terreno privado en el cual pedimos permiso, conseguimos llegar a la pata del cerro y de ahí en adelante todo el trayecto sería a 45 grados, el terreno pedregoso y era notable que el cerro había sido quemado hace poco. La recompensa: vistas impresionantes.

El final del pico se tornaba peligroso para subir al grupo, era necesario escalar con las manos y un mal paso podría ser un “hasta nunca.” Menos de un metro de ancho para caminar y a ambos lados un precipicio muy profundo. Optamos por subir hasta la parte más acorde a todos y ahí aprovechamos para descansar. El sol era inclemente y a lo lejos, la lluvia caía sobre varias partes de Coclé. Al Sur, el Parque Eólico. Las montañas azules de ésta provincia mostraron su esplendor y la forma cónica del Picacho tiraba oleadas de preguntas sobre su origen. Su orografía es demasiado interesante.

El origen de este Monumento Natural se remonta al emergimiento del Istmo de Panamá que se formó hace aproximadamente 20 millones de años, antes de eso un canal marítimo separaba América del Norte de América del Sur. Las placas tectónicas trasladaron lecho marino y tierra continental, La Placa tectónica de Sudamérica colisiona con la placa del Caribe en una zona específica llamada el arco de Panamá, dando el primer levantamiento inicial del Istmo de Panamá. Este emergimiento de tierras fue constante y se cree que en unos 15 millones de años había solo una brecha de mar que separaba a corta distancia Panamá de Sudamérica.

Producto de estos choques de placas en donde una se metía debajo de otra se dieron fusiones del manto terrestre provocando fisuras por donde se logró colar el magma hacia el exterior originando una cadena de eventos volcánicos que facilitó el emergimiento de islas volcanicas que lograron interconectarse formando el territorio firme del Istmo de Panamá.

Cerro Picacho por consiguiente se formó como parte de este proceso dado su origen volcánico. Como es una extensión al sur de la Cordillerra Central en donde se encuentran las montañas más viejas, se calcula que su edad geológica es más reciente, y su desarrollo tuvo lugar hasta los inicios del Pleistoceno.

El Picacho tuvo una forma cónica al principio como cualquier volcán pero debido a la naturaleza violenta de sus erupciones volcánicas, éste fue destruido dejándolo inactivo y en la forma actual. LEER MAS…

::DEJANOS TUS COMENTARIOS::

Ver Comentarios

Esta vez nos fuimos al Parque Nacional Chagres, del lado de Caimitillo a un lugar fenomenal; un arco rocoso escondido de piedra caliza bajo un camino rural que conduce a un área del parque poco conocida y también, abandonada.

Caimitillo es una de las 24 subdivisiones del distrito de Panamá. Se sitúa al norte de la zona metropolitana de Panamá. Fue creado por la ley 29 del 10 de marzo de 2012, y fue segregado del corregimiento de Chilibre. Su cabecera es Caimitillo Centro.

Ninguno supondría la magnitud del sitio donde estábamos.

Nuestro instructor inició el curso de rápel explicando técnicas básicas, mostrando la forma correcta de utilizar el equipo de seguridad, la importancia del arnés, mosquetón, casco y guantes. Él, Nariño Aizpurúa, tiene más de 30 años practicando esta técnica como profesor de scouts, montañista y profesional de trabajo en altura.

El rápel es un sistema de descenso por superficies verticales. Se utiliza en lugares donde el descenso de otra forma es complicado, o inseguro. El rápel es el sistema de descenso autónomo más ampliamente utilizado, ya que para realizar un descenso sólo se requiere, -además de conocer la técnica adecuada-, llevar consigo el arnés y un descensor. El rápel es utilizado en excursionismo, montañismo, escalada en roca, espeleología, barranquismo y otras actividades que requieren ejecutar descensos verticales.

El rápel también es utilizado en rescate, tanto en los medios naturales como en los urbanos, así como en operaciones militares. (wiki)

Luego de conocer la parte teórica procedimos a la parte práctica donde cada uno de los participantes se puso el equipo a utilizar para simular la actividad atados a un árbol. De esta manera aprendimos a poner la cuerda de la forma correcta así como el equipo de seguridad.

Y llego la hora! Luego de la práctica vino la Acción. Nos movimos al sitio por el cual debimos descender y quedamos absortos al ver la altura. Nariño ya había realizado el anclaje a las raíces tabulares de un gran árbol de ceiba. LEER MAS…

::DEJANOS TUS COMENTARIOS::

Comments

Contacto: 6592-9153

Comments