
Arrancamos hacia Chiriquí a las 11 de la noche muy animados y felices, Evelin es chiricana así que ella sería nuestra guía, para Max y Alain sería su primera vez en tierras altas chiricanas, yo ( Mariel) he ido varias veces y para mi, Chiriquí es siempre hermoso.
Llegamos a la casa de una tía de Evelin en David, capital de Chiriquí, a las cuatro de la madrugada. Descansamos unas tres horas y nos levantamos a eso de las 7 am para seguir nuestro camino pues nos alojaríamos en casa de la abuela de Evelin en la comunidad de Volcán, distrito de Bugaba. Antes de eso, pasamos por casa de la mamá de Evelin, que vive en frente del Volcán Barú en donde crecen unos preciosos árboles de pino.
Vivir en frente del Volcán Barú, levantarte y verlo todos los días debe ser una experiencia magnifica, el punto mas alto de Panamá y es el volcán más alto del sur de América Central, con una altura de 3475 msnm, dentro de la Cordillera de Talamanca.

Es un volcán dormido localizado al sur de la division continental al oeste de la provincia y está rodeado por un área fértil de tierras altas y ayudados por los ríos Chiriquí y Caldera. Las ciudades de Volcán y Cerro Punta se encuentra en el lado oeste, mientras que Boquete está al lado este.
Los que lo han subido( pronto iremos) dicen que desde la cima se puede ver el Océano Pacifico y el Océano Atlántico en un día claro y que a veces se forma escarcha, algo lógico pues se han reportado temperaturas de hasta 0ºC.
Regresamos a casa de la abuela y descansamos otro poquito y salimos al mediodía a almorzar al hotel Dos Ríos, muy interactivo con un parque para niños y después empezamos nuestros paseos.
Fuimos a el Balneario La Fuente, un lugar que fue creado hace más de 20 años para la recreación de los lugareños, tiene una piscina, la cual está bastante sucia y cobran 25 centavos por usarla y aún así las personas se bañan allí. Dentro del lugar también viven algunos indios guaymies y encontramos una piscina artificial al lado de un árbol. Cerca de este lugar también está Cerro Brujo donde se cultiva café y hay mitos de que allí hay apariciones extrañas.

De allí nos encaminamos hacia Cerro Punta; obligatoriamente se pasa por la comunidad de Bambito y Nueva Suiza y nos detuvimos en el Hotel Bambito Resort a tomarnos fotografías. Max y Alain estaban muy emocionados pues era su primera vez en tierras altas chiricanas y lo mejor es que esto acababa de empezar.
Y por fin, llegamos a Cerro Punta: calles perfectamente bien pavimentadas, rodeadas de cultivos agrícolas, 2000 metros sobre el nivel del mar, con una temperatura entre los 10 y 15 grados centígrados, en un valle en forma de olla rodeada de montañas densamente cubiertas de bosques, Cerro Punta es la villa más alta de Panamá, y usualmente bañada por las nubes.
Desde la década de los ochenta, la agricultura se ha expandido tan rápidamente aquí que hoy se producen en esta región casi el 80% de los vegetales que se consumen en Panamá y en adición exporta una vasta variedad de flores. Esta explosión agrícola ha sucedido a costas de los bosques de los alrededores, pero la población local está comenzando a comprender las consecuencias de esa deforestación e intenta conservar los abundantes recursos naturales que aún existen, con miras a un desarrollo turístico como alternativa para mejorar el futuro de la región.
Nos detuvimos en Guadalupe, un suburbio de Cerro Punta, donde existen varios pequeños locales buenos para tomar un café o un chocolate caliente, encontramos un local donde se dedican a la venta de hermosas flores y en el que venden deliciosos postres, sobre todo fresas y moras, en combinación con cualquier cosa de los cuales disfrutamos, en este lugar también tienen un pequeño zoológico con algunos monos, conejos y cerdos.

Entramos a un café donde también tienen un mirador llamado el “Mirador de las Fresas”, desde el cual hay una vista espectacular y mientras subes, más frío sientes y sale aire frió por tu boca. A los lados del camino, hecho con restos de llantas, hay sembradíos de lechuga y mostaza y en lo alto del mirador, ya al final, se logra ver Haras Cerro Punta, con sus hermosos caballos “pura sangre”. Se pueden ver también los poblados cercanos y parte del Parque Internacional La Amistad.
Quedamos encantados con tanta belleza, montañas llenas de neblina, estuvimos ahí arriba por una hora solo hablando y admirando el contorno.
Al bajar compramos unas fresas con crema riquísimas que no pueden dejar de formar parte de un paseo a Cerro Punta.
En total, Cerro Punta es y será siempre un paraíso templado dentro de nuestro territorio de tierras altas…

















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