ENLODADOS

Hiking Trails and Trips in Panama

The next day quantity of drops makes already two, etc.does priligy work for everyoneTogether with cough there is a phlegm, slime, viruses and bacteria, foreign matters.proceeding as a chronic illness.dapoxetine pharmacologieAlso in house conditions the warming procedures are quite available to patients with chronic prostatitis.These days to assign to the patient food easier, rich with carbohydrates.buy dapoxetine safelyPanic attacks in itself do not pose threat for life and health.

Sí, este es un trip repetido, y es que el sitio lo amerita.

Habíamos visitado el lugar en época lluviosa y gracias a las fuerzas de la Naturaleza, nos fue bien. Ahora quisimos regresar a ver el lugar en época seca o de verano y valió la pena; el color del agua más clara, todo mucho más visible y un paisaje de película de ficción.

Locales

Lo malo: la cantidad de personas que llegó al sitio después del mediodía por un rato nos desconcertó, pero luego indagando un poco, nos dimos cuenta que gran parte eran locales que lo visitan en vacaciones escolares, otro par venían pues habían visto la dirección en una página de facebook; lo peor: por espacios, encontramos basura que nos tocó recoger.

Pero bueno, el sitio es espectacular, mejor si vamos río arriba donde gran parte de los mortales no se atreve a llegar. Hay una cascada que en lo personal me sentí como en algún paraje celestial, por minutos olvidé quien soy y me sumergí en un frenesí de libertad profunda y sincera.

Cerro Gaital

Celebramos el cumpleaños de dos amigos y nos dispusimos a seguir disfrutando la tarde, desde el mirador de Cerro Gaital.

¡Feliz día de la amistad a todos! Sigamos conservando nuestros recursos naturales para que las futuras generaciones puedan disfrutar lo que ahora nosotros disfrutamos. Nada me encantaría más, que mi hijo pueda tener tan dichosa oportunidad en un futuro no muy lejano.

 

Más fotos

La logística fue tremenda. Prácticamente a pocos días del trip nuestra seguridad era 50%, así que Rey y yo nos fuimos unos días antes a hacer gestiones, y la montaña nos recibió con lluvia cerrada, pero logramos recabar la información necesaria, tomamos una carretera llena de curvas en un terreno difícil que solo se atreven a manejar los locales. Entendí por qué al preguntarle a otros 4×4, nadie quería ir pa’ allá, uno de los temas que más nos preocupó fue la lluvia pues en ésta área los ríos se crecen de manera descomunal, pero con un poco de conversaciones con la Madre Tierra y Dios, se nos concedió el viaje.

img_7562a

img_7072-copia

Nos topamos en Albrook de madrugada y nos fuimos rumbo al poblado central, donde nos esperaba nuestro 4×4 que nos llevaría al Edén. Los chicos del grupo iban felices en la parte de atrás, lo sé porque hasta la cabina se escuchaban sus risotadas a gritos. Llegamos a lo que parecía “La nada” y entramos por el trillo que días antes Rey había descubierto.
[More]

¡Wow! Una gira espectacular. Aunque nuestros amigos siempre exigen caminos más difíciles, disfrutaron la India Dormida como nunca. Flor del Aire nos acogió y regaló un clima espectacular que nos permitió disfrutar de la vista desde la cima.

Iniciamos subiendo el Cerro La India Dormida para su recorrido completo de los pies a la cabeza. En su pecho, los chicos inventaron tomar el café de la mañana, lo que fue disfrute para todos.

IMG_6304

Fotos de Rey Aguilar

IMG_6282

Foto de Rey Aguilar

IMG_6274

Foto de Rey Aguilar

IMG_6276

Foto de Rey Aguilar

iris1

Foto de Andrea Vásquez

iris2

Foto de Andrea Vásquez

iris3

Foto de Andrea Vásquez

iris4

Foto de Andrea Vásquez

En la cima, comprendimos que el Valle de Antón es “El Cráter de un Volcán Habitado” por gente amable y su pueblo pintoresco. Avistamos los cerros circundantes: Cerro Gaital, Cerro Pajita, Cerro Caracoral, en lo que se conoce como Las Tres Marías; además el Cerro Cariguana, a lo lejos el Cerro Picacho y las montañas de Valle Chiquito.

[More]

Año tras año, todos los veranos, damos recomendaciones por correo, a padres que desean llevar de acampada a sus hijos, así que he decidido crear esta entrada, que ojalá sea de beneficio de muchos, que desean inculcar el amor a la Naturaleza a través del aprendizaje en campo.

Recomendaciones de qué llevar:

 

cuadro camping niños

@CopyrightEnlodados.com

  • Recuerde que el agua es indispensable, cuando se va con niños, más es mejor.
cuadro camping niños2

@CopyrightEnlodados.com

Algunos sitios que recomendamos para hacer Camping con niños:

3

@CopyrightEnlodados.com

Hay muchos más lugares para este tipo de actividades, pero esperemos esta lista les sea de ayuda. Si necesita información completa de los sitios, puede escribirnos a info@enlodados.com

 

Escribo esto pues hace poco nos tocó presenciar un caso común de encuentro con una serpiente venenosa en un lugar turístico y lo voy a contar tal y como fue, pues de esto aprendemos del diario vivir, más aún en un país tropical como el nuestro.

Nos encontrábamos en un sitio tranquilo, rodeado de abundante vegetación, disfrutando de un mediodía de domingo, a punto de darnos un baño.

De pronto llegó una gran familia del área con varios niños dispuestos por supuesto a bañarse y disfrutar de las aguas del lugar. Cabe destacar, que el establecimiento está cerca del boque tropical húmero que es común en nuestra floresta. El reciento cuenta con los baños necesarios para que el visitante se cambie de ropa del día a vestido de baño y también cuenta con baños higiénicos; y estando nosotros observando la Naturaleza en derredor, apreciamos una enorme iguana (Iguana iguana) que al ver de reojo en un árbol pensamos que sería un mamífero por lo pesado que su cuerpo se veía sobre las ramas. Al rato pasaron varios tucanes y gavilanes adornando con sus colores la magnífica tarde que nos caía.

Una de las niñas junto con una señora mayor se dirigieron a la parte trasera del recinto a orinar y en eso vieron una víbora de cabeza amarilla y salieron corriendo asustadas en busca de un lugar seguro. En dicho momento y al escuchar lo sucedido, Rey Aguilar y mi persona nos dirigimos a ver qué tan cercana estaba la serpiente y en todo caso, pensamos sería una boa pajarera por el color descrito por la niña.

Al llegar y con mucha cautela pues sabemos que las serpientes se camuflan en su ambiente, pudimos entonces toparnos con la misma. Nuestro pensamiento fue emotivo pues ni él ni yo habíamos visto una Fer de Lance o Equis (Bothrops asper) tan de cerca en nuestra vida. Nos encontramos a más a o menos 3 metros de ella. Ella se encontraba enroscada, en su posición común de descanso. Al notar entonces que era una serpiente venenosa, le indicamos a las personas que no se acercaran por lo letal que puede ser una mordida de serpiente y lo que paso lamentablemente nos produjo un sentimiento abrupto de rechazo.

– Las personas en el sitio aún sabiendo el peligro que esta serpiente representa, corrieron en busca del animal.

– Procedieron a ir en busca de piedras y machetes para acabar con el animal. En sandalias, chancletas, sin el menor cuidado.

En ese momento, y tratando no ser indiscretos si no más bien pensando en que el animal se podía asustar y atacar, le dije a Rey que fuera por favor nuevamente, a hablar con la gente y a advertirles de que era mejor dejarle quieta. Hubo un joven que en sus manos traía dos peñas.

Viendo lo sucedido pensé lo siguiente: Ella, la serpiente, está en su hábitat. Está muy alejada del reciento. Nadie tendría nada que ir a hacer allá. En el reciento hay baños. Asegura a tus hijos. Es más fácil que te mueras ahogado en la piscina a que te muerda el animal… Es decir, tantas cosas pasaron por nuestra cabeza al ver que adultos y niños se acercaban a la serpiente sin el menor cuidado y solamente con morbo en la cabeza.

Desde ese momento nos convertimos en “los malos de la película” pues fuimos los únicos que decidimos indicarle a las personas que dejaran al animal, que no lo mataran y que se procedería a ir en busca de un experto para atrapar al animal, en este caso Mario Urriola del serpentario Maravillas Tropicales del Valle de Antón.

Al intentar llamarle, nos topamos con otro problema: No teníamos señal. Nos quedamos bastante rato pues vimos que los empleados del lugar bajaron a ver lo que sucedía a causa del escándalo y conmoción de las personas. Preocupados nos dijeron que el animal estaba bastante lejos, que nadie debía hacer nada por allá. Pero luego bajaron más y más empleados y realmente nos preocupamos pues por nuestra cabeza solo pasaba el pensamiento de que todo el mundo quería acabar con la vida de la criatura, cuando ¡Ni siquiera había atacado a nadie!

Pasó otro rato y algunas personas prefirieron irse, cuando de pronto dice Rey, ¡Ahí viene Mario! y ustedes no saben el alivio tan grande que sentimos al ver que Mario venía con su equipo de rescate y de inmediato procedió a atrapar el animal de la manera correcta y profesional que solo un experto u herpetólogo puede hacer. La metió en una bolsa y se la llevó al serpentario en donde luego de salir de disfrutar de tan hermoso sitio, fuimos a visitar.

La serpiente será estudiada por unos días y como el serpentario no solo es un centro de observación si no científico, llevan un conteo de los animales que ven. Además de verificar su estado físico, enfemedades, o si está en reproducción y luego será reubicada en un lugar seguro, en donde sean pocos los humanos en su paso.

ferdelance

Todo esto nos lleva a dar varias recomendaciones, porque nos dimos cuenta que el morbo es mayor en casos así y que gran parte de la población panameña, no tiene idea qué hacer en un caso como éste.

Es importante estar conciente, que si aún no sabes distinguir entre una serpiente venenosa y una que no lo es, al menos tener presente algunos puntos importantes y fáciles de cumplir.

•  Aunque la mayoría de las serpientes no son venenosas, se debe evitar agarrarlas o jugar con ellas.
•  Muchas mordeduras graves de serpientes se presentan cuando alguien las provoca deliberadamente.
•  Al ir de excursión por áreas donde se sabe que hay serpientes, se deben usar pantalones largos y botas, de ser posible.
•  Se debe evitar las áreas donde las serpientes se puedan esconder: bajo las rocas, leños, etc.
•  En la salida al campo es importante el calzado o la ropa, especialmente si vamos a movernos por zonas por las que sospechamos que puedan existir serpientes. El uso de botas de piel gruesa y pantalones de tela resistente sería lo más prudente, procurando que los pantalones alcancen toda la pierna y lleguen a cubrir la parte superior de las botas. Una medida incluso más efectiva sería introducir el borde de la pernera del pantalón dentro de las botas.
•  Cuando se camina por zonas de vegetación elevada ( hierba, matorrales, etc) es importante revisar la zona antes de pisarla. Para ello nos podemos proveer de un bastón o caña con la cual iremos tanteando la zona que vamos a pisar. Estaremos muy atentos a un posible silbido o movimiento que pueda denunciar la presencia de alguna serpiente. Si no disponemos de alguno de los instrumentos anteriores podemos coger una rama de árbol.
•  Se especialmente prudente con las rocas, los troncos caídos o los matorrales, los agujeros entre las rocas, la superficie debajo de los troncos, los huecos de los troncos podridos o las ramas entre los matorrales suelen ser los lugares favoritos de las serpientes, especialmente de las serpientes venenosas. Debemos ser muy prudentes a la hora de trepar por taludes con rocas, evitando introducir las manos en los agujeros o levantar rocas sin cerciorarnos primero de la posible existencia de una serpiente.
•  La mejor manera de reaccionar ante la presencia cercana de una serpiente es mantenerse sereno. Intentar no realizar movimientos bruscos y dejar que la serpiente se aleje sin ser molestada o ir apartándose poco a poco.
•  En ningún momento se deben lanzar piedras a una serpiente. Ante esta posibilidad, cualquier serpiente puede defenderse y atacar.

Una mordedura de serpiente venenosa es una EMERGENCIA médica que necesita atención profesional inmediata, por lo que los primeros auxilios, deben administrarse al mismo tiempo que la preparación del traslado del paciente a un Centro Médico Asistencial más cercano.ferdelance2

¿Qué hacer?

1.- Mantener la calma y llama a los servicios Médicos o dirígete a ellos.
Ayudar a la persona a que lo haga también. Evitando que la serpiente vuelva a atacar. Cuidar también de no ser atacado. Llama a los servicios de emergencia.
2.- Inmovilizar a la persona afectada
De esta manera evitaremos que el veneno se distribuya al organismo lentamente y nos dará tiempo de que los servicios especiales de salud lleguen, logramos esto manteniendo siempre al lugar de la herida por debajo del nivel que se tiene el corazón.
3.-Revisa signos vitales
Vigilar los signos vitales de la persona, como temperatura, el pulso, ritmo respiratorio y presión arterial. Si hay signos de shock, como palidez acueste a la persona, levántale los pies a más o menos 30 cm (un pie) de altura.
4.- Trata de ver que serpiente mordió a la victima y si puede tomarle una foto con mucho cuidado, mejor.
Al momento de que los servicios médicos lleguen les será de utilidad saber que tipo de serpiente fue la que ataco a la victima, pues el antídoto que usarán será el mas eficaz, deteniendo por completo el daño causado por las toxinas del veneno.

Esto es todo lo que se puede hacer. Todos los demás tips tipo “Rambo”, se quedan por fuera pues pueden empeorar a la víctima.

Por último

Si aún no sabes nada de el gran mundo de los reptiles y quieres aprender, entonces acercate al Serpentario Maravillas Tropicales del Valle de Antón. Allí puedes encontrar información valiosa sobre estos increíbles animales y puede que le pierdas el miedo pero sobre todo, saldrás de allí con una gran enseñanza y sabiendo distinguir las venenosas de las No venenosas.

Vaquilla es un pequeño pueblo de la provincia de Coclé que pertenece al corregimiento de Chiguirí Arriba dentro  del distrito de Penonomé; rodeado de montañas, pequeñas y humildes casas, ríos de aguas desbordantes y frías. Poco poblado, posee un clima fresco y agradable.

Para llegar a Vaquilla, es necesario pasar primero por Chiguirí Arriba, luego entrar por la carretera de piedras que queda justo en frente de la Abarrotería Cristina Milagro. También hay “chivas” que salen desde el mercado de Penonomé.

En este poblado no hay hoteles, ni sitios de camping ni nada por el estilo, en caso de visitarlo, las opciones las llevas tú, es decir, acampar o buscar tu propio refugio natural.

Fuimos en la busca de un chorro sin nombre, en el camino nos topamos con varias especies de aves interesantes como golondrinas, tangaras hombriblancas, semilleros cariamarillos, reinitas y oropéndolas.

Nos metimos completamente desorientados  y al azar por un camino que se convirtió en una loma, casas de barro con fogones encendidos, ese olor particular y delicioso de la comida hecha en fogón. Escuchamos el río abajo y pensamos que quizás estábamos en el camino correcto, así que seguimos bajando y al llegar al borde del río, divisamos el chorro, pequeño y profundo en el cual jugaban unos niños y pescaban camarones.

En un principio, el chorro me produjo algo de temor, se notaba que el río había sido embalsado hace poco o que el río se había crecido y había dejado los bordes llenos de troncos y ramas.

Nos topamos con una pequeña y curiosa rana con una línea ocre en su cabeza. Nos bañamos en el chorro y estuvimos buen rato ahí, pasando un rato tranquilo y relajado. Al parecer este es un lugar de paso pues mientras estuvimos allí pasaron algunas personas hacia el pueblo, al otro lado del río, como quien dice, un atajo.

Un momento agradable, en un lugar conocido solo por los que allí habitan.

¡Tanto hay por conocer aún!

Más fotos

Uno de los lugares a los que nunca me canso de ir es sin duda Chiguirí Arriba, no recuerdo ya cuantas veces he ido. Es un corregimiento del distrito de Penonomé en la provincia de Coclé. Se fundó en el año 1940. Entre las elevaciones que más se destacan tiene: Cerro Congal con 992 metros, Cerro Escaliche con 866 metros de altura  y Cerro U 652  metros. Tiene una superficie de 204.1 km2 y una densidad poblacional de 42 habitantes por km2. Su población según censo de 2010 es de 10,018 personas y 1,924 viviendas.

La razón por la que me gusta tanto este lugar es simple, el contacto tan especial que existe allí entre naturaleza y humanos es impresionante. Obviamente tengo mi “secret spot” donde me quedo a pernoctar y puedo asegurarles que la fauna que uno ve en un solo día es increíble; voy a describirles solamente lo que vi en mi última visita de dos días en Chiguirí.

Era carnavales y el hostal estaba abierto, obviamente fuimos a acampar con todo lo necesario. Luego de pasar una tarde tranquila, con un atardecer increíble, a casi un lado del cerro La Vieja (404 msnm), con el sol ocultándose bajo las montañas de Penonomé, hicimos  la cena y nos llenamos de comida.

Esa misma noche escuchamos sonidos extraños provenientes de un árbol de caimito, al acercarnos sigilosos pudimos distinguir en la oscuridad la forma de unos animalitos que se abalanzaban de un árbol a otro, se trataba de una  manada de monos nocturnos (jujuná), toda una familia que iban a cenar caimito justo encima de nuestra carpa; se nos quedaban viendo atentos y con esos ojazos preciosos, por minutos enteros nos vieron asustados mientras comían su caimito y hacían su sonido particular. Y ¿adivinen? De pronto pasó un animalillo tan rápido que no distinguimos si se trataba de un olingo o un cusumbi. La emoción fue tanta que nos quedamos buen rato viendo si volvían a aparecer, y a ver si les tomábamos fotos, que en su momento fue algo prácticamente imposible.

Y bien, nos fuimos a dormir… una rana descansaba sobre una planta del hostal, los bichos hacían sus sonidos de la noche y llenaban el ambiente de una manera fantástica.

A la mañana siguiente nos levantamos con ganas de caminar y fuimos a explorar detrás del hostal. Había un cerrito, primero pasamos una loma bastante inclinada, un alambre de púas, llegamos a un área llena de pinos con vista al cerro La Vieja y no muy lejos, volaban unos gavilanes grises que denotaban estar disfrutando la mañana fresca y llena de rocío.

“El Cholo Guerrillero, Victoriano Lorenzo, durante la Guerra de los Mil días, dejaba de vez en cuando a sus hombres para ir a ver a la Vieja. Éste era el sobrenombre para la querida que vivía por aquellos montes coclesanos adonde el caudillo liberal iba a recobrar fuerzas para volver, luego, a la lucha. Eso, según los habitantes de la región, dio su nombre al Cerro La Vieja o Cerro de La Vieja“.

Las paisanas graznaban y se lanzaban de un árbol al otro. Otras aves llenaban el ambiente con sus cánticos comunes como el motmot, los ruiseñores y los carpinteros.

Bajamos la loma y regresamos a hacer el desayuno, pero lo que nos esperaba frente a la cocina eran unos lindísimos monos tití tan curiosos que no se movieron de ese árbol por buen rato. Pudimos adelantar el desayuno y ellos seguían en el árbol, estos sí se dejaron tomar fotos.

Compartimos el desayuno con “Aye Aye” y “Coronel”, dos canes amigos que siempre están en el lugar, aprovechamos un rato para reposar y decidimos irnos a alguna cascada de las varias que hay cerca de Chiguirí Arriba.

Así que tomamos un bus y nos bajamos en el pueblo, caminamos preguntando donde podíamos encontrar otra cascada que nos fuera Tavidá, que es la común a visitar en este lugar. En el camino nos topamos con un Colarejo o tucancillo “rockero” (Collared aracarí).

Encontramos un chorro pequeño y llamativo que a mí en lo personal me transmitió un poco de miedo a pesar de no parecer peligroso; locuras mías.

En el pueblo de Chiguirí Arriba hay escuela, una iglesia católica y alguna otra; hay varios mini supermercados, el transporte público pasa casi cada hora y son unos autobuses – camiones que me recuerdan un poco al arca de Noé.

La carretera está en buenas condiciones para cualquier tipo de auto hasta Chiguirí. Los buses se toman en el mercado de Penonomé, la dirección se encuentra en el post de “Cascada Tavidá”.

Ya de regreso decidimos cambiar de ruta y en vez de ir hacia Penonomé, nos sentamos una hora a esperar un transporte 4×4 que nos llevara al Valle de Antón, saliendo desde Chiguirí Arriba. Mientras esperábamos, pasaron varias Oropéndolas Montezuma. Desistimos y nos subimos en una “chiva” rumbo a Penonomé, pero qué casualidad que la chiva se metió por el mismo camino hacia el Valle de Antón a dar la vuelta por allá y recoger pasajeros, en eso vimos que detrás venía uno de los carros 4×4 que llegan al Valle por esta ruta, que no es nada fácil, la calle es malísima, es decir un camino, piedras sueltas, y mucho polvo por ser verano.

Empezamos a gritar y el carro 4×4 paró y nos subimos en él. Nos tomó aproximadamente una hora llegar al Valle, fue una experiencia magnífica poder pasar por toda esa cordillera, ver desde otro punto el Cerro Gaital y las Tres Marías, además de todos esos cerros de Penonomé, como el Congal, Chichibalí o el Turega, una vista esplendorosa desde lo alto.

¿Cuantas veces he dicho que Panamá es hermoso? Hay tanto por ver aún…

FOTOS

Esta vez fuimos a caminar a Coclé, a un lugar con una biodiversidad enorme, la comunidad de Turega en Pajonal, corregimiento con gran valor histórico porque, a principios del siglo XX, allí se atrincheró el caudillo de Penonomé: Victoriano Lorenzo y desde ahí dirigía sus tropas.

Todo fue en transporte público y no tuvimos ningún problema. En el mercado de Penonomé hay infinidad de rutas que se dirigen a distinto sitios relativamente cercanos. La idea fue ir preguntando en el camino cómo llegar, aunque en este caso ya teníamos una idea establecida de cómo haríamos cada cosa gracias a unos amigos biólogos que hicieron un estudio científico en este lugar y nos dieron luces.

Bajamos del transporte público e iniciamos la caminata de no más de 45 minutos. Con bolsas pesadas, subimos y bajamos pendientes, que junto al sol retumbante nos daban la bienvenida al lugar.

Un caballo subía las lomas agotado, nos miraba con aire desconsolador, estaba cansado, llevaba mucha carga, nos miraba fijamente como gritando que lo dejaran descansar. Aquel caballo iba cargado de insumos traídos desde Sofre hacia Turega. Vale decir que para esta comunidad hay transporte 4×4 disponible, pero es escaso, salen muy de vez en cuando así que es mejor caminar.

A todo esto, el señor que iba a un lado del caballo nos dijo que si tomábamos por el camino principal, nos íbamos a demorar mucho más, siendo nuestro destino el Chorro de Turega. De mucha ayuda nos dijo que debíamos entrar por detrás de una casa y tomar camino abajo, por lo cual eso hicimos y en el camino fuimos preguntando a quien nos topáramos.

Se escuchaban aves revolotear y al fijarnos, se trataba de Cuco Ardilla, que andaban en parvada. A lo lejos escuchamos las clásicas oropéndolas.

Avanzamos y pasamos al lado de un río, que embalsado, formaba una piscina natural preciosa y sobre ella, un puente improvisado hecho de un tronco y cables. Las ganas de quedarnos allí mismo fueron inmensas pero decidimos seguir en la búsqueda del Chorro Turega.

Pasamos bajo puentes colgantes y algunos que denotaban ser nuevos, a lo que luego nos enteraríamos fueron hechos la ONG Manos Amigas. En Turega las condiciones de acceso son bastante precarias, por lo irregular del terreno y los deficientes caminos, sobre todo en los largos meses de lluvias que, además, provocan la subida del caudal de río Sofre (que puede alcanzar varios metros de profundidad), impidiendo su paso a pié (factible en la época seca) y, por lo tanto, la posibilidad que tienen los habitantes de esta región para acceder a la escuela, los centros de mercadeo, el centro de salud, etc., distantes entre una hora y media o dos de camino. Atravesamos uno de los puentes, empezamos a saltar y a ver el río abajo, esplendoroso e incitante.

Finalmente vimos casas rurales, cada una con su respectivo fogón a un lado como cocina. Un hermoso caballo comía apacible, su hojarasca. Los árboles estaban repletos de naranjas pero no nos atrevimos a tomar de ellas pues se encontraban dentro de fincas ajenas.

Entre las actividades económicas de esta comunidad se encuentran la agricultura de subsistencia, así como la producción de horticultura y tubérculos; una gran producción de ellas se vende en el mercado público de Penonomé. También en estas regiones hay producción de cítricos.

 A cada paso veíamos el cerro Turega más cerca. El mismo tiene 1185 msnm y desde abajo sobresalen unas formaciones rocosas a su derecha; según nos cuentan fue catalogado como Reserva Hídrica en el año 2005 y por él pasan el río Sofrón, el Sofrito y algunas quebradas. Posee un bosque nuboso donde se encuentran especies endémicas y gran cantidad de briofitas, orquídeas, helechos y bromelias.

Llegamos a una capilla color blanco en una pequeña colina, con el cerro Turega en su parte trasera; al lado de una “chiva” parqueaban los hombres del pueblo, que contentos nos dieron la mano y bienvenida a su poblado. Preguntamos en donde estaba el chorro para tomarle un par de fotos y pudimos notar que estaba repleto de gente que celebraban los carnavales, demasiado “felices” como para quedarnos ahí pues buscábamos tranquilidad, así que prácticamente tomamos las fotografías y nos fuimos de regreso en busca de un sitio donde acampar.

Ya teníamos en mente donde nos íbamos a quedar, ese lado del río de imagen impresionista, con el puente colgante y la hierba baja, en donde la claridad del agua era tanta que hacía que desde lo alto se vieran las sardinas.

Y hablando de puente, que lío fue para mí cruzarle. Me dio miedo caerme con toda la carga que llevaba. El puente básicamente es un tronco angosto y para apoyarse solo tiene unos cables. A pesar de que la imagen del mismo es hermosa, pues llena de misticismo el sitio casi dándole un toque mágico, no quiero ni imaginar qué sucede cuando el nivel del río sube en época de lluvias y los pobladores se ven obligados a pasar por allí, sobre todos los niños al dirigirse a la escuela.

Y fue así como el Sr. Matias, propietario de ese lote, quien fuese el que tuvo la iniciativa de hacer aquel puente para ayudar a la comunidad; nos recibió con los brazos abiertos en su espacio en esta tierra. No habíamos llegado aun cuando ya el señor traía un saco con guineos y mandarinas para refrescarnos el día. De inmediato nos habló de la necesidad del puente para la comunidad y contó cómo junto con algunos ayudantes habían traído ese tronco, pesado y lo habían puesto sobre el río.

Adoptamos una parte del patio en donde alzamos la casa de camping y nos preparamos para meternos al río. Teníamos la quebrada del puente y otra del lado trasero de nuestra carpa. Realmente estábamos sobre un lote redondo al que el río le daba la vuelta creando una especie de isla, sobre la cual está la casa del Sr. Matias, con una cancha enorme y un patio repleto de flores, en especial orquídeas ubicadas estratégicamente sobre los árboles.

Disfrutamos de la tarde mientras bajaba el sol y al salir del río nos pusimos a cocinar, en menos de 5 minutos Rey tenía listo el fuego de la fogata para hacer la clásica pasta que sería la cena de la noche. Ya íbamos a empezar a comer cuando nos tocaron la puerta imaginaria de la carpa, eran el Sr. Matias y su nieta muy amable, nos traían un plato de comida con arroz, lenteja, torrejitas de maíz y pollo, además de tajadas; todo un buffet que disfrutamos bajo una noche estrellada y limpia de contaminación, repleta del canto de las ranas que rodeaban nuestra carpa.

A la mañana siguiente pensábamos irnos temprano, pero nuevamente entablamos conversación con Matias, y vaya conversa tan buena que al mediodía aún estábamos en Turega.

Nos enteramos de sitios fenomenales, casi secretos, que debemos visitar y de tantas historias. La mañana la llenaron las paisanas (chachalacas) con su canto, que venían revoloteando en busca de caimito. Nos dieron sancocho, que estaba delicioso, y Matías me dijo el nombre común de cada ave del libro que llevé, que él reconocía y había visto en Turega, ciertamente fue muy divertido.

El Turega

Nos encaminamos a seguir la aventura, bien contentos de haber conocido tan preciado lugar y gente tan amable.

Lugares como este hay incontables en Panamá, lo único que hace falta es caminar, entusiasmarse. Tener siempre presente el sentido del respeto, razonemos que cada espacio puede ser nuestro jardín, por lo tanto como tal, lo debemos cuidar, considerando que la tierra es nuestro hogar.

Más fotos

El Chorro Macho se ha convertido en un icono del Valle de Antón, siendo su imagen representación del lugar, de la misma forma que la India Dormida.

Para llegar debes manejar desde el centro del Valle hasta el fondo en donde está señalizado la calle que conduce al lugar sin perdederos. El autobús se puede tomar en cualquier parada cercana al centro, de la ruta La Mesa. De igual forma hay muchos taxis disponibles. Caminar desde el centro del Valle hasta la entrada del Chorro el Macho también es una buena opción, pero requiere de mucho más tiempo.

El atractivo del lugar es mágico, al llegar te ofrecen unos “palos” que sirven como “trekking pole naturales” y si quieres puedes ir con un guía, aunque esto no es necesario pues todo está señalizado de forma perfecta para llegar al chorro por medio de senderos naturales y si eres amante de los puente colgantes, en este lugar los hay por todos lados y es el nexo de comunicación desde la entrada al fenómeno natural.

El Valle de Anton posee un clima tropical húmedo caracterizado por una precipitación anual mayor de 2500 mm. En estación seca prolongada y la temperatura media del mes mas fresco es mayor de 18 º C.

El chorro posee aproximadamente 30 metros de caída de agua, que según leyendas, está encantada. Los puentes colgantes se desvían por la Quebrada Amarilla. La entrada al lugar tiene un precio de $3.50 por persona y aunque ver el chorro puede ser un momento genial, no es permitido bañarse en sus aguas, solo se puede llegar a un mirador. El lugar es privado.

El río Antón es el más importante y nace en la inclinación Este de la altiplanicie de la Mesa, y recorre de norte a sur el limite Este del Valle de Antón. El río Guayabo es el principal afluente del río Antón; nace en el cerro Pajita y tiene afluente la Quebrada Amarilla que nace en la ladera norte del Cerro Gaital, en donde se encuentra el Chorro el Macho.

Al salir de el mirador del Chorro el Macho, puedes disfrutar del canopy que se trata de un paseo sostenido por cables deslizándose por la copa de los árboles logrando una vista del gran bosque con un costo inicial de 15 dólares por persona, tirarte encima del chorro del Macho y sentir toda esa adrenalina o ir a la Represa, una piscina con ambiente natural a un costo de 3.50 por persona y pasar un momento buenísimo rodeado de naturaleza y en total tranquilidad.

Más fotos

La Pintada, Coclé

Mayo 25, 2012 Coclé Comments

Nos dimos una vuelta por La Pintada, corregimiento del distrito del mismo nombre ubicado en la Provincia de Coclé, que incluye otros corregimientos como El Harino, El Potrero, Llano Grande, Piedras Gordas, Las Lomas y Llano Norte.

Un amigo del site publicó en nuestro facebook que visitaramos este lugar y accedimos a ir pues La Pintada es un lugar del que casi todos los panameños hemos escuchado hablar y realmente es muy interesante. Llegar fue muy fácil, tomando un autobús desde la Terminal de Albrook hacia Penonomé y en el mercado tomamos una “chiva” hasta La Pintada, a 15km del centro. Llegar en auto también es fácil, manejas hasta el Parque Simón Bolívar en Penonomé, y tome la carretera que pasa a un lado de la policía.

La Pintada es un lugar conocido popularmente por ser en donde se fabrican mayormente los “sombreros pintados” tan folclóricos de nuestro país. Lucir un buen sombrero “pintao” es símbolo de orgullo y distinción para cualquier panameño celoso de sus raíces.

Es importante recalcar que en este distrito lo que más se produce es el café y  cítricos especialmente de la riquísima naranja.

La Pintada, culturalmente es un Distrito muy rico y variado, posee una de las tradiciones sociales y religiosas con más de 250 años de trayectoria, herencia del periodo Colonial, llamada El Topon, la cual encierra el peregrinaje de dos imágenes religiosas, La Virgen María llamada La Pascualita, y el niño Dios.

Para el año de 1812 ya existía un caserío en la región y en 1840 fue creada su parroquia con el nombre de Concepción del Valle, el cual es su verdadero nombre colonial; pero fue sino hasta el 19 de octubre de 1848 cuando La Pintada se estableció como distrito.

Casualmente, nuestra visita fue un viernes santo y nos topamos con la algarabía de los que adornan el pueblo para esperar la viacrucis de Jesucristo. En cada esquina había un pequeño altar con indicaciones de que allí se debía detener la procesión para proceder al rezo.

Conocimos el famoso balneario Los Algarrobos, pero a causa de las lluvias, estaba sucio. Caminamos buen rato por el pueblo, adornaban los santos, todo estaba tranquilo. Fuimos en busca de un lugar para acampar y encontramos un hotel, a casi 20 minutos del pueblo en auto, pero que lastimosamente solo tenía cabañas para dormir más no área para acampar. Nos regresamos ya que para nosotros es esencial tener un lugar de acampada seguro en donde poder dejar pertenencias mientras recorremos otros lugares, y en el caso de La Pintada, los lugares de interés están muy lejos uno de otro.

Uno de los puntos que más nos llamó la atención fue el imponente cerro Orarí, un pico que adorna las vistas del pueblo y se ve desde todos los rincones. A lo lejos se entorna el cerro Guacamaya y hacia un lado, El Picacho de La Pintada.

De regreso corrimos a sacar la mano en la carretera a ver si alguien nos quería regresar al pueblo y un señor que venía de Coclesito nos llevó hasta Penonomé, venía de un grato día de venta de pescao’ al norte de Coclé, compartimos una muy grata conversación.

Cuentan los lugareños que La Pintada tomó su nombre actual pues, contrariamente a la costumbre de la época en que las viviendas eran de barro y sólo algunas se pintaban con cal blanca, existía en El Valle de La Concepción una casa pintada de varios colores, propiedad de Pedro Apolayo, la cual era a la vez la única tienda de abarrotes del área, y que la gente para identificar que iban hacia allá decían: vamos para la casa pintada. Esto hizo que dicho caserío con el transcurrir del tiempo fuese identificado con dicho nombre.

Nos queda regresar con más tiempo para subir el cerro Orarí, el Guacamaya, visitar los tan mencionados Petroglifos de La Albina, testigos de muda cultura y caminar hasta encontrar todos los rincones hermosos de este corregimiento. Esta visita relámpago fue genial y prometemos una próxima visita para un mejor reportaje de La Pintada de Coclé.

Fotos