ENLODADOS

Aventura Ecológica en Panamá

Posts Tagged ‘ Chiriquí ’

¿Qué es la Paz? Para mi la paz es silencio, exactamente ese silencio que se siente en la cima de las montañas.

Desde hace muchísimo tiempo que deseaba hacer este ascenso pero las circunstancias no lo habían permitido, incluso me atrevo a decir que fue casi imposible.

Al principio éramos quince personas los interesados en llegar a la cima y al final de todo solo fuimos tres. Samuel y yo iniciamos con el entrenamiento desde enero y yo personalmente hacía lo imposible por recargar baterías y practicar cada vez que podía. Me asustaron mucho en cuanto a condiciones físicas, me informé leyendo blogs, y cuanta cosa encontrara acerca del Volcán Barú. Hablé con todo el que lo hubiera subido y estuviese entre mis contactos. Mi propósito era exactamente no pasarla mal por mis malas condiciones.

Entre más artículos leía me asustaba más, en cada uno decía que era un ascenso casi imposible, que mucha gente no llegaba a la cima pues desistían, que algunos sufrían de mal de montaña, que otros no aguantaban y se desmayaban en el camino, que el frío, que las condiciones…

Corrí mucho, caminé cada vez que el tiempo me lo permitía, me metí a un gimnasio e hice mucho cardio, dejé de tomar alcohol y empecé a comer frutas, todo esto como parte de un arduo entrenamiento y aún así me sentía nerviosa de no poder lograr subir el Volcán.

Llegó el día y solo iríamos Samuel y yo, justo un par de horas antes de salir de casa, me llamó un joven de la universidad que se nos unía pues a él también sus amigos le habían quedado mal. Él ya conocía el camino así que no sería necesario pagarle al guía que teníamos pensado. Es importante destacar que el guía es una parte muy importante de esta expedición, el camino es complicado y es muy fácil perderse, es necesario llevar un guía experimentado y con mucha paciencia. (Escríbanme a info@enlodados.com para sugerirles).

El guía fue otro dilema, algunos nos cobraban cifras exorbitantes, otros no estaban disponibles, no subían en la época, con decirles que en un momento Samuel y yo pensamos hacer el ascenso sin guía, hasta que supe de un voluntario de los bomberos que por muy poco nos guiaba hasta la cima y que al final no nos hizo falta.

Hicimos reservaciones en el Hostal Las Heliconias (507-7715643) en el centro del pueblo de Volcán y tomamos nuestro bus público hasta David Chiriquí, en donde nos encontramos con Edén, el compañero de la universidad que sería nuestro guía, y luego abordamos un autobús de Volcán. El encontrar alojamiento no fue problema, en Volcán hay muchísimos lugares para quedarse a precios realmente módicos y Las Heliconias fue una delicia, lo recomiendo completamente.

Aquel día era viernes, llegamos muy temprano a Volcán, buscamos el hotel, desayunamos, hicimos las compras de insumos para llevar en el ascenso y luego descansamos y salimos un rato más para “aclimatarnos”.

Todo iba de maravilla. Conversamos por buen rato con Nariño Aizpurúa, quien ha subido el Volcán Barú 338 veces y nos dio los mejores tips, nos habló de apariciones en el camino, del mal de altura a lo que se refirió como “pendejera”, nos habló de lo importante del equipaje, agua, entre otras cosas.
Llegó la mañana y Nariño nos llevó hasta las faldas del Volcán en Paso Ancho, entrando por “Friturama Bambito”. Iniciamos el ascenso a eso de las 6.30am. Pensábamos hacerlo a las 5:30am pero nos retrasamos un poco.

En la entrada del parque pagamos a ANAM 5 dólares cada uno, a lo que más tarde nos dimos cuenta que habíamos sido estafados pues el precio real de la entrada era de 3 dólares para panameños y 5 dólares para extranjeros, ni siquiera tenemos el rostro ni la piel de extranjeros.

Cabe destacar que llevamos lo necesario. Mi maleta no pasaba de las 20 libras. Llevé mi sleeping bag (bolsa para dormir), una muda de ropa entre la que tenía 1 abrigo de algodón y uno térmico. Un pantalón de algodón para dormir, 2 pares de guantes, 2 pares de medias para los pies y las zapatillas más cómodas. Algunas personas prefieren no llevar ropa por el peso pero recomiendo llevar una muda extra pues es difícil deducir el estado del clima en este lugar y es posible que de un momento a otro llueva y te mojes y quedes sin ropa para dormir.

Samuel y yo nos habíamos puesto de acuerdo para llevar sólo una tienda de campaña en la que dormiríamos los dos, ahora seríamos 3 en una tienda de campana de dos personas, pues Edén se nos unía. Creo que dormir en la cima no requiere de mucha comodidad, basta con llevar algo donde meterse, menos peso, mejor. Más gente, más calor en el frío de la cima.

Entre lo que llevamos para comer: barras de chocolate, 2 litros de agua cada uno, jugo de uva y naranja, pan de pasas, queso amarillo, galletas de chocolate, café, sopa china de vaso, tasajo, jamón del diablo, manzanas. Llevamos también algunas cosas que aunque serían un poco innecesarias por el peso, nos sirvieron de mucho como una lata de melocotón y también algo fuerte para el frío, me refiero a Ron.

Lo más importante es el agua, es necesario tomarla aún si no se siente la necesidad, aún si no tienes sed, se pierde mucha energía y el cuerpo tiende a deshidratarse.

El Volcán Barú está situado sobre la Cordillera de Talamanca y posee una extensión territorial de 14,322 hectáreas, el punto más alto del parque es el Volcán Barú con una altura 3.475 msnm. Además es el punto máximo de la República de Panamá.

La caminata se inicia en donde termina la carretera de asfalto en las faldas del Volcán a 1925 msnm. Luego de caminar 15 minutos por las faldas entramos a el bosque a las 7am, pasamos algunas lomas hasta llegar a un claro, que estaba lleno de basura y como aún no estábamos cansados, decidimos seguir en la marcha. Nos acompañaba el canto del enigmático Jilguero Solitario Carinegro (Myadestes melanops), un violín creciente que nos seguía el paso.

Subimos una empinada loma llena de polvo y tierra hasta llegar a una pared de roca por la que si no fuera por Edén no nos habríamos dado cuenta que era el camino. Subimos por las rocas “escalando” y descasamos en un claro desde donde vimos parte del pueblo de volcán y algunas montañas, un paisaje hermoso que nos daba la bienvenida a lo que sería un ascenso de bellezas para admirar. Samuel yacía boca abajo sobre una roca recargándose aún siendo él un androide. Edén me confirmó que ya habíamos pasado “La 45”, aquella loma de tierra, empinada, por la que acabábamos de subir y que logra sacarle el aire a muchas personas, me lo escondió pues yo, de tanto leer ya sabía que esa loma sería difícil. Eran las 9:00 am.

Allí comimos una manzana, observamos que la vegetación empezaba a cambiar: helechos, hongos, líquenes y musgos por todos lados; durante el recorrido se puede encontrar con una gran variedad de especies de animales y plantas, así como rocas y algunos árboles de diferentes formas, jamás vistas en otro lugar.

Decidimos seguir caminando por una de las pocas bajadas que recuerdo, hasta llegar al “Ojo de Agua” o “el Posito” única fuente de agua del camino. Eran las 9:30 am.

Allí recogimos toda el agua que pudimos, Edén nos confirmó que el agua no requería de filtrador y decidimos tomarla así mismo como la ofrece la montaña, en su estado virgen, (aún no me ha pasado nada por haberla tomado). Estaba deliciosa, juraría que fue el agua más fresca que he probado en mi vida. Nos metimos en la cuevita a tomarnos fotos. Edén nos dijo que en esta área se suele ver una serpiente patoca y en las noches es terreno de algunos búhos.

En el Ojo de Agua nos topamos con un grupo de hombres que venía bajando el Volcán y también iban a abastecerse de agua. Fueron las únicas personas que vimos en todo el camino.

Dejamos el Posito y avanzamos ahora por el Bosque Encantado llamado así pues es donde mayormente las personas pierden el curso y se sienten extraviados. También es allí donde supuestamente se desarrollan gran cantidad de apariciones sobrenaturales, se dice que “los duendes” suelen perder a las personas.

Un poco más adelante nos detuvimos pues nos atacaba el hambre, así que aprovechamos para “almorzar” lo que fue juego de uva, pan de pasitas con queso, chocolate, entre otras cosas y… ¡Avanzada! Nos encontramos con un camino repleto de piedras grandes que parecían estar sueltas pero que estaban muy firmes. De allí en adelante viene el área del derrumbe: piedras sueltas, arenilla, todo en una sola subida, el bosque desapareció, ya no habían árboles; el clima cambió, la temperatura bajó y a pesar de estar bajo el sol, no sentía calor, es por ello que ahora estoy insolada. Por lo tanto es buena idea llevar bloqueador solar.

Esta es la parte más difícil del ascenso al Volcán, es allí en donde generalmente algunas personas empiezan a tener dolores de cabeza, mareos y algunos desisten al ver lo que los espera, por eso es bueno tener una buena marcha antes de llegar a esta área, para que quede el resto del día para subir.

En este punto ya uno se encuentra a 2500msnm y es posible tener mal de altura o montaña, pero es mejor sacar eso de la mente y no hacerlo una condición psicológica pues puede afectar, algo que nos enseña este ascenso es a trabajar en cuerpo y mente de una manera conjunta y unificada. A cualquiera le puede dar mal de altura, incluso a personas en increíbles condiciones físicas pero obviamente lo mejor es ir con una mentalidad positiva.

Mientras subía me detuve a ver lo que dejaba atrás, el paisaje es sublime, eminente, se puede ver la misma cordillera de Talamanca y todo lo recorrido. La vegetación se compone por líquenes y flores de altura.

Me adelanté un poco y empecé a escuchar un sonido parecido a un leve rugido, le grité a los muchachos que cerca había algún animal y solté carcajadas al darme cuenta de que no era otra cosa que el fuerte aleteo de un colibrí Estrella Centellante (Selasphorus cintilla) que volaba como loco alrededor de mi cabeza.

Más de 250 especies de aves han sido censadas en el parque, entre ellas el bellísimo quetzal (Pharomachrus mocinno), el espectacular aguilillo blanco y negro (Spizastur melanoleucus) que sobrevuela las paredes acantiladas del área protegida, y los colibríes vertrinegro (Eupherusa nigriventris) y el orejivioláceo pardo (Collibri delphinae). También están presentes especies endémicas de la Cordillera de Talamanca como la reinita carinegra (Basileuturus melanogenys), el zeledonia (Zeledonia coronata), el pinzón musliamarillo (Pselliophorus tibiallis) y la pava negra (Chamaepetes unicolor).

Las cinco especies de felinos que viven en Panamá están aquí también presentes, siendo el puma o león venado (Puma concolor) el más abundante entre ellos. Otros mamíferos que poseen poblaciones estables en el Parque Nacional Volcán Barú son el amenazado ratón de agua (Rheomys underwoodi), el gato de espinas o puercospín (Sphiggurus mexicanus) y una gran cantidad de murciélagos con especies como Artibeus aztecus y Lasiurus borealis.

Luego de caminar un poco más mis pulmones exigían más aire y cada 30 pasos debía parar un minuto para luego seguir. Ya tenía cansado a Edén preguntándole cuanto nos faltaba para llegar, incluso llegué a darme cuenta de que me estaba engañando con sus respuestas, Samuel lo único que emitía en palabras era “esto es chicha de piña”; en este tramo hicimos varias paradas de urgencia para ir al “baño”, también nos comimos los melocotones, y aproveché para tomar innumerables fotos del paisaje. Una roca tenía una inscripción que me alentaba, estábamos a 3090 msnm. Cada 30 metros que avanzábamos tomaba fotos del paisaje y allí mismo descansaba, el panorama era increíble y la neblina nos perseguía, en algún momento llegué a pensar que llovería pero no fueron más que amenazas.

Y de pronto, ¡el cable! ¡El famoso cable! Ahora lo veía en vivo y en directo y me produjo una sensación espeluznante, son de 20 a 25 metros de cable por un terreno de arenilla y si ese cable no está bien puesto, ¡moriste! Nosotros preferimos tomar el lado izquierdo por donde hay un caminito y seguir marcha arriba con más seguridad.

Ya veíamos la entrada del Cráter, aceleramos el paso con ganas de llegar rápido, eran las 2 de la tarde y Edén nada mas me decía: “Dale Mari, tu puedes” hasta que finalmente vimos la enorme roca llamada la “Cueva del duende” y a su paso, el Cráter. Lo más emocionante era que la cima estaba a la vista, vimos las antenas y escuchamos el motor de los 4weel que estaban allá arriba.

El Cráter es grande, unas 3 canchas de baloncesto. Allí es donde uno recuerda que realmente está en un volcán y que es potencialmente activo. El volcán ha tenido cuatro episodios eruptivos en los últimos 1600 años, en particular la más reciente erupción unos 400-500 años atrás. Diversas otras erupciones se ocasionaron en los anteriores 10,000 años. Varios enjambres sísmicos se dieron en el siglo XX y un enjambre reciente ocurrió en el año 2006 que puede servir como recordatorio de un inquieto terreno tectónico.

Samuel retó al duende y el duende nunca salió, ahora dijo “esto es chicha de melón” la cosa iba bajando, al parecer ya estaba aceptando que no había sido tan fácil. Se fue corriendo al cráter y lo recorrió entero como un loco haciendo piruetas.

Sentí el frío de lleno, intenté ponerme los guantes pero sentía que mis dedos no se movían, estaban entumidos así que me puse los dos pares de guantes y un abrigo.

En el área protegida se localizan bosques muy húmedos montanos y húmedos montanos bajos que no se encuentran en ningún otro lugar de Panamá. También hay bosques pluviales montanos bajos, pluviales montanos, muy húmedos montanos bajos y pluviales premontanos. Las temperaturas medias anuales fluctúan desde los 20 grados centígrados, en su parte más baja, hasta menos de 10 grados en la cumbre.

Aún faltaba por recorrer unos supuestos 20 minutos según Edén que si bien es cierto a su paso lo lograba en 15 minutos, para mi fue una hora más de camino.

Finalmente llegamos a la cima a las 3:30pm, primero Edén y yo, luego Samuel que venía detrás. Dejamos las maletas cerca de un nicho de la Virgen de Guadalupe y fuimos rumbo a la cruz. La neblina y el viento eran increíbles, casi no se veía nada alrededor, prácticamente el paisaje era solo neblina. Edén me dijo que me pegara a las rocas pues debíamos escalar un poquito y con una ráfaga de viento fuerte podía ocurrir un accidente. Me dio un poco de vértigo y sentí miedo, si él se apartaba mucho me daba más miedo, no veía nada abajo, solo un precipicio profundo que quien sabe donde terminaría.

La cruz ya estaba ahí, sentí la gloria combinada con el miedo. El viento era cada vez más fuerte, luego llegó Samuel y de un solo tiro se montó en la punta de la cruz, a mi me daba vértigo de solo verlo y el viento más fuerte aún, él estaba por encima del punto más alto de la República de Panamá a 3475 msnm. Edén recomendó esperar que bajara un poco la neblina para bajar a las antenas.

Habían pasado 8 horas desde que iniciamos el ascenso, ninguno de los tres se sentía cansado, más bien felices. No se si fue el frío o la emoción de haber llegado.

El frío era tremendo y el viento muy fuerte. Buscamos al policía que vive en la cima y gracias a Nariño, el policía nos dio alojamiento por esa noche en la cima, gracias a dios él tenía estufa y agua para cocinar. Dormimos en un cuarto repleto de switch de las antenas, y tenía muchísimo frío aún con toda la ropa que tenía puesta.

Cenamos sopa china de vaso tan fortificante que me cayó al estómago mejor que el caviar más caro del mundo. Me tomé toda el agua, hicimos café, comimos galletas y ya más entrada la noche bebimos un poco. Los muchachos disfrutaron de la TV del policía viendo lucha libre y fútbol y yo salí un rato a ver las luces y la luna que como regalo del cielo, era la luna más brillante y más grande del año en todo el país, el frío me ganó y entré ahora para dormir pero nos quedamos hablando hasta que el sueño nos venció.

A la mañana siguiente luego de un desayuno de tasajo y café nos fuimos de nuevo a la cruz a tomar más fotos y a ver si el clima nos dejaba ver un poco más el paisaje. Antes pude ver un Mirlo Negruzco (Turdus nigrescens), ave que suele habitar la cima.

Debido a lo angosto del Istmo de Panamá, es posible ver el Océano Pacífico y el Mar Caribe desde la cima del volcán en un día claro, aunque nosotros no tuvimos la suerte. Se ha reportado en la cima una caída ocasional de nieve granulada, donde la temperatura mínima es inferior a 0 °C, la formación de escarcha es muy frecuente.

Samuel se encorbató, ¡creo que es la primera persona en la cima con saco y corbata! Desde allí pude ver el pueblo de volcán, el río Chiriquí Viejo, las Lagunas de Volcán, etc. Lo demás queda para una próxima visita que espero sea muy pronto.

El descenso fue relativamente menos complicado y rápido, cuando íbamos por el área del derrumbe nos deslizábamos por la arenilla y me apresuré pues estaba sedienta, hasta que llegamos al Ojo de Agua y ¡vi la luz! Descansé mis pies ya que me dolían los dedos de tanto contacto entre el pie y el haz de la zapatilla, mientras estuvimos allí vimos llegar una Candelita Collareja (Myioborus torquatus) tomando un baño en el Ojo de Agua. Más adelante nos topamos con unas codornices entre el follaje.

A la cima se puede llegar también por el poblado de Boquete, incluso es posible hacerlo en auto 4×4 o 4weel; se dice que la vista desde el camino de Volcán es más gratificante, de igual forma algún día deseo hacerlo por Boquete para probar.

Nos encontramos con una pareja que venía subiendo en la que el Sr. le gritaba a la esposa fuertemente que se apresurara y que era muy lenta, me dio algo de coraje, ella estaba muy rezagada de él, con gente así no recomiendo a nadie subir. Por suerte Samuel y Edén me apoyaron en todo momento y me dieron fuerzas para seguir, mi guía ya me tenía cansada con tanto “Mari, tu puedes”. :)

Al llegar a las faldas nos esperaba Nariño y nos fuimos a bañar pues estábamos muy cochinos y casi nos quedamos sin bus en Volcán, llegamos a la ciudad de Panamá a las 4 de la madrugada.

Hasta ahora en mi vida este ascenso ha sido el más emocionante y espero poder hacerlo muchísimas veces más si sigo con vida. Es algo que todo panameño que puede y que su cuerpo se lo permite, debe hacer. No solamente por la gratitud de llegar a la cima, si no por el placer de disfrutar la montaña, de ver el paisaje, de escuchar, ver, oler, poner todos los sentidos en contacto con la naturaleza.

Recomiendo enormemente entrenar aunque sea 1 mes y medio antes del ascenso y va a ser un éxito. De no hacerlo puedes pasarla mal.

Ah! Una ultima cosa, ¡baja la basura! Si cuando estas subiendo sientes que te pesa la basura, al menos déjala en bolsas que puedas identificar en el camino, ponla en un lugar estratégico y cuando bajas te la llevas, es muy fácil y estarías contribuyendo a mantener limpio uno de los parques nacionales más importantes del país creado mediante el Decreto Nº. 40 del 24 de junio de 1976.

Queda darles las gracias a los que me acompañaron y a quien considero un padre de montaña Nariño Aizpurúa por habernos dado su incondicional apoyo y consejos.

Para más fotos AQUÍ

Si hay un lugar encantador, lo es Boquete. Con sus vistas montañosas, los rostros que se combinan en el ambiente, en una mezcolanza de razas. Y es que sucede que el lugar es tan encantador, que todo el mundo desea habitar allí y algunos muchos lo han llevado a cabo.

Por las veredas deambulan los indígenas Ngabe, que dominan la zona, pues son ellos los que mayormente se dedican a la agricultura y a traer las deliciosas frutas y legumbres, además del café, a este poblado.

Es increíble también, que en Boquete muchas veces encontremos mas extranjeros que panameños, pues muchos de ellos lo han tomado como un lugar de descanso o de retiro.

Fundado el 11 de abril de 1911, Boquete fue inicialmente poblado por habitantes de otros distritos colindantes, a los que se agregaron inmigrantes suizos, yugoslavos, suecos, alemanes y norteamericanos. Lo que en total hace que en Boquete la población consista en tres grupos principales: los indígenas de las montañas, que trabajan principalmente en los cafetales; los pobladores panameños no-indígenas; y en tercer lugar los inmigrantes extranjeros provenientes de Europa y Estados Unidos.

Sus fincas, granjas y casas guardan reminiscencia de los estilos de arquitectura de esas regiones de Europa Central. Desde hace años, estas tierras han sido invadidas, no solo por personas que buscan tierra para cultivar, sino que constantemente ha sido clasificado como uno de los mejores lugares para una segunda vivienda y la jubilación.

Para llegar es necesario manejar hasta David, Chiriquí, luego conducir 46 Km, lo que le toma aproximadamente 40 minutos llegar a Boquete. Desde la Carretera Interamericana viniendo de Panamá, diríjase hacia la derecha a la altura del cruce donde está el centro comercial Terronal, al frente también se encuentra el tradicional supermercado chiricano Súper Barú. En el camino hacia Boquete, se pueden disfrutar de bonitos parajes. Justo antes de llegar al pueblo, observará un mirador, a la derecha, desde el que podrá vislumbrar un majestuoso valle atravesado por el río Caldera.

Boquete es un distrito que posee una superficie de 488,4 km2 y una población de 18.555 habitantes. Este distrito es conocido por tener un clima templado, a diferencia de gran parte del país, debido a que el distrito se encuentra establecido en lo alto de la Cordillera Central.

Muy interesante es que el nombre “Boquete” proviene de la topografía de la entrada a la capital del distrito, que es una abertura o boquete que da paso a un valle rodeado por las montañas.

Río Caldera

Este lugar es uno de los más nuevos y pujantes destinos turísticos del país con una enorme abundancia de recursos naturales tales como montañas cubiertas de bosques primarios y secundarios, una importante y muy diversa fauna, arroyos y quebradas de aguas cristalinas, impetuosos ríos, un majestuoso volcán, parques nacionales y reservas forestales.

Atracciones turísticas incluyen majestuosos paisajes de montaña, rafting y kayaking de clase mundial, golf, excursiones a fincas de café, observación de aves, senderismo, paseos a caballo, un Tour de canopy encima de los árboles, comunidades residenciales, clima primaveral todo el año y una población muy amistosa.

El distrito de Boquete limita al norte con la provincia de Bocas del Toro, al oeste los distritos de Bugaba y Dolega, al sur los distritos de Dolega y David y al este el distrito de Gualaca. El distrito de Boquete esta dividido en 6 corregimientos: Bajo Boquete (cabecera del distrito), Alto Boquete, Jaramillo, Los Naranjos, Caldera y Palmira.

La temperatura promedio es de 20º centígrados todo el año, presentando dos tipos de climas: templado muy húmedo de altura, con lluvias copiosas todo el año superiores a los 60 Mm, y tropical húmedo.


Según estudios arqueológicos, el área cercana al Volcán Barú fue lugar de las primeras sociedades agrícolas y cacicazgos, fechadas entre los años 300 a. C. y 600 d. C. En Caldera se localizan diversos petroglifos que atestiguan la presencia de dichas aldeas en la región. El señor Roberto Barú de Sairé, conocido como el primero en subir al Volcán Barú, es una figura importante en Panamá por lo cual nombraron al volcán en su honor.

Durante la colonización española, el distrito de Boquete, junto con el resto de las Tierras Altas queda casi aislada debido al carácter topográfico de la zona, y es aprovechado como refugio por los indígenas ngobe del centro del país y los misquitos (indígenas) de la zona del Caribe centroamericano.

En 1950 se comienza a celebrar el Festival del Café, se realizaba de manera intermitente por la comunidad con el objetivo de resaltar el principal producto agrícola del distrito. Entre el café más reconocido del área están Café Ruiz y Kotowa Coffee.

El 9 de abril de 1970, sucede una grave inundación que causó colosales daños materiales (uno de cada tres habitantes del distrito quedó afectado) y la muerte de ocho personas. Con este acontecimiento, se decide suspender la feria hasta el año siguiente, se inició un proceso de rápida recuperación en la zona; y en 1973 el Festival del Café se convirtió en la Feria de Las Flores y del Café.

Entre los substanciales ríos del distrito se encuentran el río Caldera que conforma la frontera con el distrito de Gualaca) y el río Caldera (afluente del río Chiriquí) que atraviesa el distrito. Otros ríos del distrito se encuentran el río Palo Alto, el río Los Valles, el río Cochea, el río Colga, el río Papayal y el río Agua Blanca.

Definitivamente visitar la provincia de Chiriquí y no recorrer un poco el distrito de Boquete, deja un gran vacío de juicio acerca de esta provincia.

Disfruta de más fotos AQUÍ

El Majagua es un río de la República de Panamá, ubicado en la Provincia de Chiriquí, provincia occidental de este país. La naciente del Río Majagua se encuentra dentro de la cuenca hidrográfica del Volcán Barú, es un curso de agua permanente. El Río Majagua desemboca en el Río David a la altura de la urbanización el Terronal en la Ciudad de David siendo junto con el Río Cochea sus afluentes principales.

Para llegar hay que tomar una chiva directo a la terminal de David, y hacer trasbordo tomando un bus David – Dolega (Después me enteré que también se puede tomar un bus David- Boquete pues también pasa por el balneario.) El costo del autobús es de 30 centavos, súper económico. El Balneario Majagua esta situado en un lugar entre David y Dolega que se conoce comúnmente como Portachuelo.

eve vol 011

Al llegar al balneario, encontramos un bohío que cuentan, tiene ya más de 50 años de estar ahí. El río estaba algo seco pero con buen nivel para darse un baño.

En ese momento el río era de nosotros. Al pasar las horas llegaron unos estudiantes de algún colegio de David; al parecer siempre llegan muchos estudiantes a este río.

Los chicos se subían a la cascada sin ninguna dificultad, hacían apuestas para ver quien era el más valiente y se lanzaba primero. Me fui a caminar por los alrededores y llegué al bohío, me tome algún refresco mientras hablaba con el despachante, que muy amablemente me habló del lugar.

Me comentó que antes que llegaran a construir el bohío, no había carretera, y que anteriormente el área era un pequeño cerro que con el pasar de los años, se fue derrumbando. También afectaron mucho las lluvias y en ocasiones el agua llegaba hasta el bohío. Además agregó que algunas personas han muerto en el río, y que cada año los familiares de lo difuntos van y les tiran flores blancas.

El Majagua es un lugar tranquilo para pasarla en amigos y en familia, uno puede disfrutar de una buena comida y de algún baile en el bohío.

Ver más fotos

Hace poco visitamos los Cangilones de Gualaca, atractivo turístico del distrito de Gualaca en la provincia de Chiriquí.

Estaba lleno, había bicicletas y muchos carros en el improvisado estacionamiento pues a este balneario al parecer acuden muchos nacionales y extranjeros a disfrutar de las aguas cristalinas del río Estí y de las maravillas de la naturaleza al esculpir las piedras que forman este manantial. El río Estí nace a más de 1,000 metros de altitud y desemboca en el río Gualaca, ambas corrientes confluyen en el río Chiriquí.

Nadie en el distrito de Gualaca sabe de dónde surge el nombre ni su fecha, pero muchos piensan que es por la forma natural en que el río Estí se encuentra antes de llegar al poblado, son como grandes desfiladeros de piedra, cualquiera diría que se trata de una construcción hecha en concreto, pero no, se trata de gigantescas rocas en ambos costados del río y que en algunos puntos se forman piscinas en forma de grandes ollas.

Especialistas creen que el manto rocoso se formó en la última erupción del volcán Barú y que por el lugar corría la lava y quedó formado de la manera en que hoy lo encontramos. (Diccionario de la lengua española: cangilón “cada uno de los recipientes atados a la rueda de una noria que sirve para sacar agua de pozos y ríos”.)

El significado ilustra un poco a la realidad, pues en la parte superior hay una gigantesca superficie rocosa que contiene una gran noria o piscina, en donde la mayoría de los bañistas gustan darse un chapuzón.

Luego se forma un canal estrecho y profundo por donde corren veloces las aguas hasta desembocar en otra noria. Al final se observa un pequeño canal que termina en un “charco” de frescas aguas.

En nuestra visita, algunos moradores nos explicaron que el balneario estuvo provisto de vestidores, pero las crecidas del río afectan la preservación de las estructuras, debido a que durante la estación lluviosa la fuerza de la corriente es muy fuerte y arrasa con lo que encuentra a su paso.

Cabe destacar que el balneario también esta provisto de escalinatas que permiten el descenso desde la carretera hacia la parte baja del balneario o nivel del río. Esta zona es casi plana, en donde su suelo también presenta una composición rocosa y en algunas zonas se presentan escalones naturales de piedra permitiendo el acceso al río.

Hay que tener mucho cuidado de no saber nadar, los niños deben estar con adultos o protegidos con salvavidas, pues me atrevo a decir que no es un río apto para niños. Muchos lugareños hacen competencias de sus destrezas en clavados al tirarse desde las altas paredes rocosas hacia el profundo río.

Vimos un pequeño puente para pasar de un lado al otro del río ya que de no saber nadar y querer llegar al otro lado, esa es la vía.

En el lugar no hay venta de comidas, así que lo mejor es llevar su merienda desde cualquier supermercado que encuentre en el área, recuerde siempre recoger su basura al retirarse. Hay unos baños que pueden servir de ayuda para cambiarse, pero nada mas, los residentes reclaman a las autoridades que inviertan en la construcción de ranchos, baños y áreas de esparcimientos dentro del lugar para que sea visitado por más personas; hace unos años se construyeron algunas instalaciones que con el transcurrir de los años y bajo la mirada de las autoridades locales y provinciales se han perdido.

Hay autobuses de Gualaca de David. Pregunte al conductor del autobús si pasa por Cangilones y que lo deje en la intersección de la derecha, a partir de ahí, se trata de un kilómetro a pie hasta la Cangilones.
Alguien en Boquete me dijo que es posible tomar un autobús a Caldera y luego un autobús o taxi de ahí a Gualaca, pero aseguran que es mejor irse a David y de ahí tomar el autobús a Gualaca.

Si vas en auto, se llega por la vía Transístmica Chiriquí-Bocas, se gira a la izquierda, justo después de pasar el coliseo deportivo Bracy Randolph. Aunque la carretera no está asfaltada, se puede llegar en vehículos pequeños hasta el lugar.

Es importante mencionar que este balneario no presenta contaminación por desechos sólidos ni vertido de aguas residuales, por lo que es importante mantener el sentido de conservación y buen manejo de los desechos.

Para los gualaqueños, este es uno de los principales sitios turísticos, y no se debe mantener en el olvido, ya que pareciera que sólo existe en épocas de verano. La verdad es que si para los gualaqueños, Los Cangilones es un patrimonio del distrito, para muchos de nosotros es un sitio en donde se respira paz, se observa un buen panorama, y un ambiente agradable y puro.  Motivos éstos por lo que se considera que hay que hacer algo para rescatar un sitio histórico y turístico como lo es “Los Cangilones de Gualaca”.

Finalmente, invitamos a que quienes no conocen este bello lugar, lo visiten y puedan refrescarse en sus claras aguas y pasar un momento agradable e inolvidable.

Ver más fotos

Al atardecer de aquel día se nos ocurrió  dar un paseo en la carretera que conduce hacia Río Sereno; yo no pensé que fuese a ser nada espectacular pero a medida que avanzábamos se iban viendo espectaculares cerros, fincas, montañas, hermosa vegetación, clima templado y fresco y cubierto en partes por neblina.

De repente el cielo se tornó rosado, así que bajamos en la entrada de los pozos termales a disfrutar del paisaje y tomarnos fotos y regresamos a Volcán esperando la mañana para completar el viaje a Rio Sereno.

Río Sereno queda a 45 Km de la comunidad de Volcán, dentro del distrito de Renacimiento. En el camino se disfruta de hermosas vistas, algunos cerros repletos de vacas, la neblina increíble que cubre la calle y alrededores. Alain tuvo que manejar con mucho cuidado pues en la calle hay muchas curvas. Todos en silencio disfrutamos de la belleza de este lugar.

En el camino vimos un pequeño chorro, bajamos un rato y seguimos, no sin antes tomar algunas fotos de unas vacas que estaban posando para nosotros.

Mas adelante vimos algunas fincas cafetaleras repletas y muchos Ngabe Buglé trabajando fuertemente. Algunas de estas fincas son: Finca Hartmann, Finca Eleta, y Café Durán.

Al llegar al pueblo de Río Sereno fue bastante raro sentir que el clima cambiaba radicalmente: de lo templado que habíamos sentido todo el camino, cambio a una calor casi insoportable.

Lo primero que vimos al llegar fue un lago, una reserva de agua construida con fines agropecuarios que dicen, tiene una superficie de 70,000 m2, afluente del río Sereno.

Río Sereno es un pueblo tranquilo. Hay una pequeña calle hecha de piedras sueltas que caminando, puedes llegar a Costa Rica, incluso nosotros visitamos una “cantina” costarricense.

Allí los carros ya tienen placas de Costa Rica, incluso pudimos percatamos de que los lugareños utilizan más los comercios de Costa Rica que de Panamá.

Ya de regreso nos fuimos para los pozos termales de Silla Pando…pero eso ya es otro artículo ;)

Ver más fotos