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Hiking Trails and Trips in Panama

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El Parque Nacional Chagres (PNCH), creado hace 28 años, está localizado en la parte central del Istmo de Panamá y tiene como objetivo primordial la conservación de los procesos ecológicos que mantienen la salud del Río Chagres y su capacidad de prestar servicios ambientales a miles de panameños. Las cifras son ya conocidas: del río Chagres se obtiene el 40% del agua necesaria para el funcionamiento del Canal de Panamá y el 80% del agua para uso doméstico de la mitad de la población del país.

Panamá es un país pequeño, pero rico en recursos naturales. Un 32% del territorio nacional lo constituyen áreas protegidas. Tenemos el convencimiento que procurando armonizar nuestros recursos naturales con las comunidades que viven dentro y en los alrededores de las áreas protegidas, a través de actividades como la educación ambiental, el ecoturismo, la creación de microempresas comunitarias (viveros, zoocriaderos, artesanías con especies nativas, entre otras), lograremos beneficios sociales y económicos, tendientes a un desarrollo sostenible.

Este parque, situado en la angosta región central del Istmo de Panamá, con el río Chagres como principal eje de interés histórico y socioeconómico del país, es la columna vertebral del sistema regional de áreas protegidas que posibilitan el ordenamiento del territorio en la Cuenca del Canal de Panamá. El parque tiene una extensión de 125,491 hectáreas y se corresponde con el área de captación del Lago Alajuela, la cual representa el 30% del área total de la Cuenca del Canal-Región Oriental y aporta el 45% de la escorrentía.

En el parque encontramos la representatividad de la mitad de las especies de vertebrados presentes en la Cuenca del Canal y la tercera parte de las especies de vertebrados representados en todo el país, sobresaliendo especies únicas, endémicas y en vías de extinción, tales como el águila harpía, el jaguar, el tapir, el puma, el venado corzo, la paisana, la pava cimba, el carpintero carirrayado y la pava rubia.

Hace poco, tuvimos la oportunidad de conocer uno de los poblados asentados en las orillas del río Chagres, del lado del Lago Alajuela, la comunidad de Quebrada Ancha.

Todo inició por la idea de colaborarles en uno de sus proyectos de turismo sostenible, que incluye el paseo por el Lago Alajuela, conocer el Camino Real que pasa por la comunidad, ver de cerca la forma de vida de sus habitantes y uno que otro baile típico o representativo de la cultura y costumbres, además de su visión diaria de la vida, a través de actos teatrales que realizan los niños engalanados en vestidos típicos.

Nuestra visita consistía en además de visitar y conocer, apoyar con el mural que utilizan de fondo en todas sus representaciones artísticas, a las cuales ponen todo su empeño para perfeccionarlas y utilizan de trasfondo este mural, que representa los animales y el diario vivir de lo que conlleva habitar a orillas del Lago Alajuela.

Quebrada Ancha pertenece a la Zona Cultural Activa que está conformada por los lugares poblados, las áreas residenciales y las comunidades indígenas localizados dentro del parque, establecidos antes de la existencia del área protegida y/o autorizados por la administración del parque, en donde se procurará el mejoramiento de la calidad de vida de los pobladores, acorde con el mantenimiento de la integridad de los procesos ecológicos que se desarrollan en el entorno del área ocupada.

También pertenecen a la Zona de Uso Especial que son las áreas dentro del parque donde se permitirán actividades de producción agrícola, forestal y pecuaria, en terrenos adyacentes a los lugares poblados y de acuerdo con el nivel de fertilidad y tipo de pendientes de los suelos. Se deben aplicar técnicas de producción limpia, baratas, sencillas, amigables con el ambiente y compatibles con los objetivos de manejo y protección del parque.

Se supone que Quebrada Ancha también pertenece al área de Zona de Uso Intensivo que son las áreas destinadas a proporcionar servicios e infraestructuras para el uso público y la administración del parque, sin embargo, nosotros vimos muy de cerca que la caseta que tiene ANAM está abandonada, y solo llegan a monitorear una vez al año.

En el puerto de Nuevo Vigía nos encontramos con la directora de la Fundación Parque Nacional Chagres: Rosamaría Guerra y sus colaboradores. Nos preparamos para abordar la piragua, mientras que estaba todo listo, pudimos notar que en el puerto habitan muchas aves como la garza real, la garza nocturna de cabeza negra, garza tricolor, gallinazo o buitre negro, así como el gallinazo cabecirojo, garzas blancas que buscaban y rebuscaban entre la orilla pedazos de pescado. A esa hora de la mañana ya venían los pescadores con las piraguas repletas de peces, que eran comprados vivos por asiáticos. Un niño descamaba los peces que habían recogido en su jornada, y feliz nos dio su mejor sonrisa para una foto.

Ya sentados y emocionados en la piragua (algunos nunca se habían subido a una), cada quien con su respectivo salvavidas, pudimos disfrutar del hermoso paisaje que esconde este parque nacional. Vencejos, cormoranes, gavilanes y wichichis descansaban en las ramas de los árboles, los cormoranes llenaban los árboles preparándose para iniciar las zambullidas del día corriente. Los vencejos volaban y rozaban el agua del Chagres. A nuestro lado volaban mariposas migratorias de color verde caña, llamadas Urania fulgens. El lago Alajuela, parecía un espejo distorsionado por las ondas que provocaba el viento y el avance de la piragua. El ambiente era perfecto. Las gotas de agua nos salpicaban y el tiempo denotaba que iba a llover, pero de ahí no pasó.

Llegamos a la orilla donde los pobladores nos recibieron sonrientes y con los brazos abiertos; nos estaban esperando para presentarse, uno a uno, los miembros de la junta de turismo sostenible de Quebrada Ancha, entre ellos los señores Ismael Muñoz, Molinar Toribio y Agustín Nuñez, entre muchas personas más, convencidos de que sus proyectos estarán llenos de trabajo pero también de éxito. Luego de presentarse, y de hacerlo también nosotros, nos ofrecieron un delicioso café cosechado allí mismo.

Era un día de jornada. Mientras nosotros pasaríamos dos días pintando el inmenso mural, ellos trabajarían arduamente, junto a miembros de la Fundación Chagres, en un sendero llamado “La Miel” que conduce a un apiario y será uno de los puntos principales de atractivo en su itinerario turístico.

La Fundación Parque Nacional Chagres apoya a esta comunidad y muchas más que habitan las riveras del Chagres, recolecta donaciones para mejorar las viviendas y para realizar actividades educativas para niños y adultos. Capacitan a hombres y mujeres en realizar actividades que les brinden ingresos. Han donado por medio de la empresa privada, desde motores fuera de borda, hasta chalecos salvavidas y su propio sudor, apoyando a la comunidad en la mano de obra en los proyectos a realizar.

Esta es una comunidad constituida por pequeños productores agrícolas y pecuarios de subsistencia que buscan diversas opciones de sobrevivencia como la jornalería y pesca para alivianar sus condiciones de bajos recursos y vulnerabilidad que enfrentan. Fundada en la década del 60, originariamente constituida por migrantes procedentes de Veraguas y Coclé; su actividad económica principal es la agricultura tradicional y de subsistencia, sin embargo, algunas familias cuentan con una o seis vacas para la práctica de la ganadería de carne; actividades que complementan con la pesca.

Impactante, así lo describo. La unión de esta gente se siente. Ver hombres y mujeres forjándose con bolsas de cemento bajando y subiendo la entrada de la comunidad, yendo al lugar donde, ahora, tienen listo el sendero de la Miel.

Nos instalamos en la iglesia, que fue acomodada para instalar la tela a utilizar. Los niños de la comunidad estuvieron atentos a cualquier cosa que se necesitara, como vasos y agua para los pinceles; definitivamente, son niños muy activos y alegres. Respetamos la idea del dibujo original que ellos habían creado, pero que se había ido deteriorando con el tiempo. Le agregamos algunos animales representativos del área como el jaguar y el venado corzo.

Y si, les cuento que en esta parte del Chagres habitan grandes felinos, como el jaguar, al que en Quebrada Ancha nunca han visto físicamente de cerca, pero si han encontrado huellas, las que han sido copiadas con moldes de yeso, práctica que les fue enseñada por el biólogo y conservacionista Ricardo Moreno; prueba fehaciente de la población de jaguares en Panamá.

Nos contaron que una parte del Camino Real, pasa por la comunidad y están estudiando y aprendiendo junto a un investigador austriaco, para explotarlo de buena manera en su proyecto de turismo sostenible. Strassnig recorrió 300 kilómetros entre 2008 y 2010 junto a personas de Quebrada Ancha y otras comunidades, para identificar el Camino Real, como parte de un proyecto apoyado por la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (Senacyt) y con la participación de arqueólogos del Instituto Nacional de Cultura (Inac). Les tomó 35 días descubrir la ruta comercial más importante usada por los españoles en los años de 1519 a 1595. Por ella se transportaba el oro de América en los tiempos de la colonia. Esto los convierte en un lugar de mucho contenido histórico, por la gran importancia y envergadura que representa.

En medio de la jornada, en el rancho de la comunidad un par de mujeres cocinaban risueñas, la comida de los trabajadores, que nos incluía a nosotros. Luego de varias horas dibujando y pintando sobre el suelo, nos llamaron para disfrutar del delicioso almuerzo.

No pasamos toda la tarde dándole colores y detalles al mural. Los niños nos ayudaron en gran parte, otros reconocían aves en el libro de Aves de Panamá que habíamos llevado. Al parecer ellos fueron partícipes de un pequeño seminario de aves, en el que aprendieron a reconocerlas comparándolas con las que habitan en su entorno. Para nosotros, como estudiantes graduandos de turismo geográfico y ecológico, fue impresionante ver como un niño recitaba uno a uno en español los nombres de las aves que veía en inglés pero que reconocía sin divagar. Otros niños jugaban en el patio de la escuela, en la que por cierto, tienen un mapa que marca todos los caminos de la comunidad.

A eso de las 5:30 de la tarde, nos fuimos al Lago Alajuela con los niños, que parecían peces nadando en el agua fría y turbia del lago. Al tirarnos observamos que era más profundo de lo que habíamos pensado y que Alajuela en ese momento tenía buenos niveles. Menciono esto, pues el Sr. Toribio nos señaló que al llegar la época seca, los niveles del lago bajan tanto, que es necesario caminar mucho para llegar a las piraguas y salir de la comunidad. Cabe destacar que Quebrada Ancha se encuentra en los márgenes del lago Alajuela y la micro cuenca de la Quebrada con el nombre de Quebrada Ancha. Aprovechan directamente para su subsistencia los recursos naturales tanto del suelo, el bosque y el recurso hídrico dependiendo exclusivamente de las estaciones climáticas y del comportamiento de los niveles de agua del lago.

Al regresar nos esperaba un delicioso plato de tilapia con patacones. Luego de comer, nos fuimos a instalar las casas de camping en la Escuela Primaria Multigrado que cuenta con dormitorio para dos educadores y comedor. Supimos que para continuar la educación premedia, algunos estudiantes viajan diariamente a Salamanca y, otros se mudan semanalmente para estudiar el segundo ciclo.

Los niños se divirtieron mucho ayudándonos a armar el camping. Ya había anochecido, tuvimos la dicha de toparnos con luna llena, que alumbraba el patio y las palmeras en derredor. El croar de las ranas, el bullicio de los grillos, amenizaban la noche. Vale decir que la comunidad no cuenta con energía eléctrica del servicio comercial por lo cual algunos pobladores han optado por el uso de paneles solares y plantas eléctricas.

Nos levantamos ansiosos a seguir el mural pero antes de eso fuimos llamados a tomar el desayuno, compuesto de yucas sancochadas y salchichas en salsa. La jornada sería la misma del día anterior, pero cuando termináramos iríamos a La Cascada ya que uno de los trabajadores se había quedado con el fin de llevarnos.

Es importante recalcar que la cascada es un lugar que considerables personas de la misma comunidad no conocen, pero esta vez nos acompañaron muchos niños. Ya sea por la lejanía, la dificultad para llegar al sitio y además de eso por la gran importancia que representa para ellos, es su toma de agua y tratan de mantenerla como un tesoro. En el camino vimos variedad de aves, como el colibrí Amazilia colirrufa y el Ermitaño de pico largo, Oropéndolas Crestadas y Batará barreterado, Perlita tropical; además de eso vimos algunos borrigueros y merachos y una gran cantidad de mariposas Urania fulgens revoloteando en un árbol. Nosotros tomamos muy a pecho la visita a la cascada y consideramos que fue un regalo inmenso que nos dieron.

La comunidad aprovecha el recurso hídrico de afluentes como Quebrada Ancha, Quebrada Escobillal y Quebrada Rincón. La toma de agua se encuentra a hora y media de la comunidad y procede de uno de los afluentes de Quebrada Ancha. Le llaman “La Noria”, deducimos que puede tener más de 40 metros de altura, pero son varias caídas de agua, de las que disfrutamos lo más que pudimos, luego de haber bajado un barranco poblado de bejucos y ramas con espinas.

El tanque de almacenamiento de agua está a 5 minutos de la comunidad y el de filtro se encuentra a 25 minutos. Del filtro a la toma de agua está a una hora. Cercano a la toma se encuentra el proyecto de reforestación que desarrolló la ACP con los pobladores, donde 17 hectáreas se reforestaron con árboles nativos como el nance, roble, jabillo, entre otros.

De regreso tuvimos que apurarnos y arreglar todo lo más rápido posible pues nuestra partida de regreso a Nuevo Vigía sería a las 4pm. Dejamos todo listo, y corrimos a tomar nuestra última cena en la comunidad. Antes de partir tuvimos un meeting sobre turismo, en el cual la junta de turismo se mostró muy agradecidos con las recomendaciones y consejos para iniciar con pie derecho ese proyecto de éxito que están sacando adelante.

Una vez en la piragua, nos despedimos de estos nuevos amigos y agradecimos por esta gran experiencia que continúa pues aún nos quedan varios proyectos para colaborarles.

De regreso, el espectáculo en el Lago Alajuela se hizo impresionante, el sol brillaba con destellos suaves sobre el lago, los árboles Cuipo y Barrigón sobresalían del follaje de bosque primario. Las cabezas de los cormoranes estaban a ras del agua, en conjunto y más adelante, un águila pescadora sobrevolaba el área con su cena en el pico.

Finalmente, queremos agradecer a Lurys Rodriguez, amiga y ahora colaboradora de la Fundacion Parque Nacional Chagres por habernos invitado a formar parte de este proyecto y darnos la oportunidad de colaborar, así mismo saludos a nuestros amigos: Leyda, Avi, Evelyn, Mayela; de la Universidad de Panamá que pusieron todo su empeño, además al artista Rey Aguilar por haber dado vida al mural, con sus conocimientos y experiencia. De igual forma a la misma Fundación pues pudimos ver de cerca que no son solo un nombre, trabajan duro para conseguir patrocinios para ayudar a las comunidades, que sí dan de su sudor y conocimientos para que estas comunidades salgan adelante. Y por último y no menos importante, a la comunidad de Quebrada Ancha, por abrirnos las puertas de su tesoro natural y sobre todo por ese calor humano que los caracteriza.

PD: Estaremos realizando una gira a la comunidad en el mes de febrero, como parte del proyecto de turismo sostenible de la comunidad. Aquellos que desean participar, por favor escribir a info@enlodados.com para detalles.

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Camino Real del lado del Lago Alajuela, dentro del Parque Nacional Chagres.

Confieso que nunca posteo los lugares que visito como giras de campo en la Universidad, pues uno nunca termina enterándose de cómo llegó al lugar, a partir de qué contactos, ni cuanto fue en realidad el costo, entre otras cosas; pero hace algún tiempo visité parte del Antiguo Camino Real junto con la excelente profesora de historia de Panamá, Edilsa Agudo y ella muy amable me cedió toda la información pues es realmente interesante para cualquier panameño visitar parte de este camino histórico del que muy poco se conoce.

Iniciamos nuestro recorrido muy temprano, encontrándonos con el investigador Christian Strassnig, quien sería nuestro guía y quien lleva a cabo un proyecto de turismo, arqueología y desarrollo sostenible en áreas aledañas al Camino Real que empezó en mayo de 2008, y que pretende rastrear, georreferenciar y hacer prospecciones exploratorias del curso de esta ruta.

Es casi seguro escuchar hablar del Camino de Cruces o saber algo al respecto pero comúnmente no sabemos de qué se trata del Camino Real. Bueno, éste fue construido mucho antes del Camino de Cruces casi para cumplir la misma función: comunicar Atlántico con Pacífico por medio de una vía terrestre entre la ciudad de Panamá, en el lado Pacífico del istmo, y Nombre de Dios y Portobelo, en el Atlántico. Fueron los españoles quienes iniciaron esta ruta en el siglo XVI, para su propio beneficio ya que así abastecían de artículos europeos los mercados americanos y enviaban a España los metales más preciosos procedentes del Perú.

Mientras esperábamos nuestra piragua y nos poníamos los chalecos salvavidas, llegaron al puerto de Nuevo Vigía dos individuos con una boa inmensa tratando de venderla al mejor postor, nos dio mucha lástima y vergüenza pues estaba maltratada y con varios golpes lo que hizo que algún compañero de la gira se atreviera a cargarla para tomarse alguna foto.

Tomamos nuestra piragua a motor e iniciamos una travesía por medio del resplandeciente lago Alajuela, que parece un espejo de cualquier objeto que sobre él flote.

Luego de aproximadamente 20 minutos de paseo, viendo las avionetas que practicaban en el cielo, cercanas a Calzada Larga, nos bajamos en una orilla del lago y de inmediato nos explicaron lo poco marcado que quedaba del antiguo camino, que con el oleaje del lago y la erosión ha ido perdiendo su marca. Allí pudimos ver que las piedras sobre el suelo fueron colocadas verticalmente formando una superficie plana y entre las piedras había una solución sólida como cascajos o cemento que lo sostenía.

Una compañera del grupo se topó con una herradura carcomida por el tiempo, señal de que por ahí pasaban mulas y carretas cargadas de quien sabe qué, plata y oro, se dice que cargaban hasta con 220 libras cada una. Nuestro guía, advirtió de dejar el objeto en el mismo lugar para un próximo descubrimiento por otro explorador.

Nos fuimos por la misma senda del camino, en la vía marcada por aquellas rocas, mientras el guía nos contaba que en Calzada Larga hallaron un tramo, pero hace poco se cortó una calle y se destruyó mucho. A partir de allí, hacia la ciudad de Panamá, hay mucha intervención. Varios proyectos de construcción podrían destruir para siempre los tramos del Camino Real más cercanos a la ciudad, como ya pasó en partes del Corredor Norte y otras áreas.

Abordamos nuevamente la piragua y nos fuimos a otro borde del Camino Real, esta vez caminamos hasta la sombra de un árbol y allí tuvimos una muy entretenida clase de historia.

El camino tenía unos 80 kilómetros de distancia, 3 pies de ancho. En 1572 y en 1573, el famoso pirata Francis Drake saqueó la población de Nombre de Dios y los españoles decidieron mover el puerto de Nombre de Dios a la fortificación de Portobelo. De esta manera se tuvo que modificar el camino original en su paso por Boquerón.

El camino se usó intensamente, pero los continuos problemas durante la estación lluviosa llevarían a la creación de una nueva ruta. Así en 1569, el Virrey del Perú, Francisco de Toledo, ordenó construir un nuevo camino que tendría una parte terrestre (de ciudad Panamá hasta la población cruces) y después una parte fluvial, aprovechando el río Chagres.

Vestigios del Camino Real están en los alrededores del lago Alajuela, formado en la década de 1930 al represar el río Chagres para ampliar la red de abastecimiento hídrico del Canal de Panamá. El lago, ubicado en el corregimiento de Chilibre (Panamá), abarca además los corregimientos de San Juan y Salamanca, en Colón.

La antigua Venta de Chagres es ahora una franja de tierra que permanece bajo el agua del lago casi todo el año, quedando expuesta únicamente al final de la temporada seca, para desaparecer otra vez en julio.

Supimos que bajo la vegetación, el suelo y el agua del lago se dan abundantes hallazgos precolombinos que revelan la vida de las poblaciones antes de la llegada de los españoles. Hay máquinas de moler y vasijas de cerámicas.

En algunos sitios se conserva un camino empedrado, clavos, herraduras, espuelas y puntas de lanzas de uno de los primeros pueblos que habitó en América hace 12 mil años de antigüedad. Pero, sobre todo, aseguró el investigador, hay una historia muy interesante y apasionante en unos ochenta kilómetros que aún se pueden recuperar en el campo. Lo lamentable es que treinta kilómetros se han perdido bajo los suburbios de la ciudad de Panamá.

Caminamos por lo que sería otra parte del Camino Real, pero esta vez, cubierto por vegetación; casi ninguno de nosotros había avistado un caimán que descansaba sobre un tronco en el lago, pero al ver el alboroto de la gente, el animal se fue.

Una vez en la piragua, fuimos directo a la comunidad de la Tranquilla, en donde nos recibieron con un almuerzo de dioses: almejas y arroz blanco, que nos llenó de contento al enterarnos de que aún no había terminado la gira pues un grupo de jóvenes nos esperaba para ofrecernos un baile típico que resultó muy agradable par cada uno de los espectadores.

Luego de reposar y disfrutar de la visita a esta comunidad, nos encaminamos en la piragua rumbo a las cuevas del lago Alajuela, toda una experiencia extrema. Al salir de las cuevas, fuimos al Abrigo de Roca, un lugar mágico, lleno de misticismo en donde los antiguos pobladores se refugiaban y que poco a poco fue perdiendo su arco hasta formarse lo que queda hoy en día.

Al salir de las cuevas nos subimos en las piraguas, por última vez en el recorrido y ya íbamos rumbo al puerto cuando en pleno lago Alajuela a un compañero se le cayó la zapatilla al lago y tuvimos que dar la vuelta para irla a buscar, por suerte la zapatilla flotó y la pudo rescatar, realmente fue muy gracioso.

Antes de irnos a la ciudad, visitamos el mirador de la represa Madden y pasamos un rato ameno.

Ésta fue una gira espléndida y es posible que tú la hagas también si así lo decides, Christian la planifica seguido, avísanos para pasarte el contacto.

Ojalá y todos estos esfuerzos no sean en vano y en un futuro no muy lejano se logre hacer del Camino Real un parque nacional o una reserva protegida.

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