Enlodados.com

Hiking Trails and Trips in Panama

Posts Tagged ‘ tribu guarumo ’

Aguadulce-Algarrobos 385

Decidimos irnos en búsqueda de los “Algarrobos” un charco del cual todo el pueblo de Chicá se enorgullece.

Chicá se encuentra en la provincia de Panamá, distrito de Chame, cerca de el Parque Nacional Altos de Campana, por el cual entramos, y nos fuimos directo a el mirador de Los Mandarinos en el poblado, el cual queda después de pasar la escuela pública del lugar.

A eso de las 7am ya estábamos ahí y nos recibieron dos hermosos tucanes que jugaban volando sobre los árboles, haciendo paradas sobre algunas ramas; una ardilla blanca nos confundió al hacernos pensar que era un mono, unas Eufonias Coroniamarillas buscaban entre unas ramas pedazos para hacer su nido, una Reinita Amarilla se burlaba de nosotros desde el árbol de mandarinas, de repente una Elenia Penachuda se posó justo sobre nuestras cabezas esperando ser fotografiada, mientras un Gavilán de ojos rojos descansó en una rama del árbol de en frente por bastante tiempo.

Parecía como si el tiempo se hubiese detenido en ese instante y los animales desearan saludarnos sin miedo. Le alquilamos los binoculares a el Sr. de los Mandarinos y vimos Cerro Negro, el Cerro Picacho, Buena Vista de Chame, Bejuco, Altos del María, la Finca de Orquídeas Loma Linda, también una curiosa casita que parecía tener una hortaliza en frente.

Aguadulce-Algarrobos 393

Vimos un puente rural y un señor nos dijo que era por ahí, y agregó que solo eran 15 minutos caminando hasta los Algarrobos. Iniciamos la caminata sin nada de equipo, pues no estaba en nuestros planes enlodarnos.

Y caminamos más de 15 minutos a buen paso. Vimos algún caballo, alguna ardilla, y seguimos caminando hasta llegar donde el camino se dividía. Karla y Max caminarían por la derecha, Leo y yo por la izquierda y si veíamos río gritábamos para avisar, ¡vaya modo!

Al entrar en este camino Leo y yo vimos de cerca la casa que ya habíamos visto llena de hortalizas desde el mirador, de repente pasó un señor con dos caballos y nos dijo que estábamos a punto de llegar a Buena Vista, habíamos caminado mucho. Nos dijo que Los Algarrobos estaba en el otro camino, así que caminamos de vuelta y ya venia Max a buscarnos pues había encontrado el río que en realidad era un charquito nada profundo en el que tomamos un baño pensando que eran Los Algarrobos.

Un rato después paso otro señor en su caballo y nos dijo que Los Algarrobos estaba cerca de allí, que nos daríamos cuenta al verlo y entonces decidimos caminar un poco más.

Aguadulce-Algarrobos 335

Íbamos todos mojados sobre las piedras y de repente, una serpiente pequeña me pasó entre las piernas, nos asustamos y más yo, acepto, pues la serpiente prácticamente me rozó.

Con un poco de miedo seguimos caminando y empezamos a oír agua cayendo y de repente no había más camino sino una caída de agua hermosa, una charca visiblemente profunda que invitaba al esparcimiento, y sin pensarlo más mandamos a Karla adelante a probar la profundidad, estaba honda, OH Si! El agua fresca, verde…pero hicimos tanta revoltura que la pusimos chocolate, el chorro era de unos tres metros y hasta allá fuimos a darnos los masajes naturales.

Mas tarde llegaron unos lugareños e hicieron tremendos clavados en el charco, unos niños aprendían a nadar y nos contaron sus aventuras; debe ser muy divertido vivir en un lugar como Chicá.

De regreso vimos un centenar de sapitos negros saltando de un lado a otro, huyendo de nosotros, parecían acabados de pasar alguna etapa de su metamorfosis. También nos topamos con chinches rojos y un “meracho” Basiliscus basiliscus.

Este es solo uno más de esos lugares que ni nos imaginamos que existen, mucho más los capitalinos. Es hermoso ver como los lugareños de Chicá se preocupan por sus ríos y quebradas, sin miedo a invitarnos a ellas, confiando en nuestro sentido de responsabilidad con el medio ambiente. Tantas especies en un solo día es mágico verlas de manera silvestre, pero ellas mismas saben cuando no recibirán ningún daño y salen a mostrarnos sus virtudes.

Fotos

He ido tantas veces a la laguna de San Carlos que ya no podría escribir una historia en especial, pero sí se merece un espacio pues es uno de esos lugares a los que jamás se cansa uno de ir. La primera vez que fuimos nos dio la impresión de que estábamos en un paraje del paraíso, no había nadie, solo nosotros junto a la laguna y su naturaleza en derredor, la yerba era alta y nosotros, abstraídos, buscábamos el sendero al Cerro Picacho.

2La laguna es sin duda un lugar hermoso en donde se puede acampar, pescar, subir el Cerro Picacho o simplemente darte un delicioso baño en sus aguas.

Se encuentra a 25 kilómetros de la carretera Interamericana, entrando por la calle que está justo al lado del Mini Super Las Lajas, antes de llegar al Rey de Coronado. De allí conduces hasta ver una carretera de piedras a la derecha por la cual debes entrar. Si vas en transporte público, en el mini super antes mencionado puedes tomar un bus y el pasaje es de alrededor de $1.50.

13

La laguna posee aproximadamente dos hectáreas de extensión y se alimenta principalmente de corrientes de aguas subterráneas y de algunos chorros de agua que caen al llover.

Siempre hay alguien accesible a contar las historias del lugar; se dice que en el centro de la laguna no hay fondo (leyendas); anteriormente habíamos escrito acerca de las historias de la laguna: Una de las mas significativas y misteriosas de las historias fue la de hace unos 30 años «unos extranjeros llegaron a la laguna investigando su profundidad, fauna y flora, pero para sorpresa de ellos, al entrar el buzo indicado en la laguna, se encontró con una cueva de la cual sacó un plato y un vaso de oro. Al salir a la superficie, le mostró a su compañero lo que había encontrado y éste emocionado le dijo que entrara otra vez a buscar más de la vajilla de oro, pues de seguro habían muchos objetos más con mucho más valor…discutieron un rato el asunto y el buzo accedió a entrar a ver si encontraba algo más…pero lo que encontró fue la muerte pues mas nunca apareció. Se perdió en las profundidades de la laguna por su avaricia.”

El señor Gregorio siempre recibe a sus visitantes con gran ánimo, dispuesto a ayudarles en lo que necesiten o buscando la manera de que se pase el rato más ameno.

También se le conoce como Laguna Grande o la Laguna de Coronado, es fácil de recorrer, mide menos de un kilómetro, así que puedes caminar a sus lados y observarla desde los diferentes puntos y tomar excelentes fotos. Nos contaron que se ha cultivado peces y se pueden sacar algunos muy grandes, en las noches las corrientes arrastran grandes camarones de hasta 1 y 2 libras. Hace poco nos dijeron que tienen un proyecto de ubicar jaulas de peces para una mejor producción, dejando libre gran parte de la laguna para la pesca de los visitantes.

3

Visitando ya tantas veces este sitio, hemos podido llegar a la conclusión de que en algún momento tuvo que haber sido un lugar ritual, por la posición en la que se encuentra, hemos podido encontrar personalmente algunas rocas dispuestas como metates o menhires.

Alrededor se pueden ver diferentes aves, a veces gavilanes y pequeñas garzas que alegran el lugar con sus sonidos y algunos cormoranes(Phalacrocoracidae) han llegado a hacer de este sitio, su casa. Las ranas que en las noches, se aparean retumbando sonidos increíbles, así mismo como la cigarra que nunca deja de cantar.

825

El agua de la laguna siempre es deliciosa para bañarse, de hecho nos hemos sumergido de noche e increíblemente a altas horas la temperatura del agua es tibia, y en horas de la tarde la neblina baja tocando el agua, a tal punto que en ocasiones es difícil ver a la persona que se encuentra a metros de ti. En verano, el viento es tan fuerte que crea pequeñas olas, dando la impresión de estar en el mar.

Actualmente poseen un restaurante con baño en el cual venden pescado de la laguna y algunos de agua salada, delicioso, acompañado con patacones o arroz, a diferentes precios y tamaños. También venden refrescos y en las mañanas se puede degustar de deliciosas ojaldas y café.

Mapa

mapa laguna de san carlos

Entrar a la laguna tiene un costo de 2.00 por persona. Si vas a acampar, depende del tamaño del camping el costo por noche. No se permite la venta de comidas pero si puedes llevar tus enseres y hasta barbacoa. Es importante indicar que está prohibido hacer escándalos.

[useful_banner_manager banners=2 count=1]

Recuerda: llevar tu repelente y tu petate o colchoneta para tirarte en sus orillas y carga tu cámara fotográfica pues no te vas a querer perder de tremendo espectáculo.

Ver más fotos