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Hiking Trails and Trips in Panama

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Nariño Aizpurúa nació en Volcán, Tierras Altas chiricanas. Lo conocí hace casi 10 años y apenas intercambiamos palabras, hicimos una gran amistad, al punto que cariñosamente le digo «papá». Vi con admiración el crecimiento de sus hijos, a los que crió al filo de la naturaleza, en el arte de la escalada y rápel. Actualmente lleva 360 ascensos al Volcán Barú y no conozco a nadie que lo haya subido más. Se caracteriza por su espíritu jovial y profesionalismo en el área de montañismo, senderismo, rápel y arborismo además de ser líder scout desde hace muchos años.

Suficientes requisitos para hacerle una entrevista y aprender más de él.

1. ¿Cuando fue la primera vez que subiste el Volcán Barú?

No tengo memoria realmente de cuando fue (fecha), sin embargo recuerdo la primera vez que subí con un turista, mis hermanos mayores no estaban allí para hacerlo, yo tenía 14 años y mi madre me dijo: «dale tú, si tu conoces el camino!» Me pase toda la noche «aprendiendo ingles»(risas) al día siguiente durante 5 horas solo repetía: «FOLLOW ME». En aquel «tour» gané 10 dólares, gasté más en lo que llevé de comida.

2. ¿Cuantas veces van?
Desde esa primera vez con turistas, llevo 360 veces registradas. Antes de eso no las conté.

La vez # 300


3. ¿Qué es lo que más amas del Volcán Barú?
Ser nada en medio de esas moles rocosas. El sentirte insignificante y comprender la magnitud del universo, donde el planeta tierra es solo un grano de arena. Todo eso me lleva a sentir una sensación de que soy parte de algo tan inmenso.

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Tras la apertura al acceso a ambos parques, la regional del MiAMBIENTE solicita a los guías y turistas cumplir con los siguientes puntos:

1.Reportarse a la regional del Ministerio, con nota (el día y la hora de entrada y salida, cantidad de personas), mayor información al 500-022 extensión 6461.
2.Registrarse en el puesto de control.
3.Informar quién es el guía responsable en la gira.
4.El guía debe asegurar que su grupo cuenta con inducción (conocer las generalidades del PNVB y PILA, presentar informe de estado de salud de los excursionistas y seguir las recomendaciones de los guardaparques).
5.Los guías no podrán realizar excursiones con grupos de más de 10 turistas.

Como medida alterna, para garantizar la seguridad en la zona, se solicitará la revisión de las maletas.

De igual forma, la entidad realiza recomendaciones a los guías y turista, las cuales deben cumplirse:

1.Los desperdicios que generen no se deben dejar en el área protegida (Los guías se llevan la basura de su grupo para depositarla en un lugar adecuado o las dejan en el puesto de control, previa en coordinación con el Municipio).
2.Utilizar ropa y calzados apropiado, llevar el equipo adecuado para el lugar.
3.Cuidar los rótulos y las infraestructuras, evitando rayarlos o deteriorarlos.
4.Prohibido capturar, acosar, matar o herir a los animales silvestres.
5.Prohibida la extracción de la  vegetación, sólo se permite colecta para estudios científicos, con permiso previo de MiAMBIENTE.
6.Las armas de fuego no se permiten dentro del parque.
7.Las caminatas en el bosque no deben perturbar el ambiente natural.
8.No fumar en la zona protegida.
9.No desviarse del camino o sendero.
10.Prohibido subir o entrar al PNVB y PILA, si las condiciones del tiempo no son favorables.

Más info: Mi Ambiente

 

Las llanuras, la costa y el mar son las zonas más bajas de la Tierra y por lo general allí el clima es más caliente. Todos nos hemos dado que mientras más cerca estemos de un fuego, recibimos más calor. Por eso podríamos pensar que cuanto más cerca se está del Sol, más calor se debe sentir.

Si las partes altas o cerros de la Tierra, están un poco más cercanos al Sol, ¿por qué cuando subimos un cerro, nos damos cuenta que allí el clima es más frío? Muchos nos hemos hecho esa pregunta, sobre todo cuando eramos niños.

Es verdad que si la Tierra se acercara más al Sol recibiría más calor. Pero el clima de los cerros es más frío debido a otras razones.

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¿Qué es la Paz? Para mi la paz es silencio, exactamente ese silencio que se siente en la cima de las montañas.

Desde hace muchísimo tiempo que deseaba hacer este ascenso pero las circunstancias no lo habían permitido, incluso me atrevo a decir que fue casi imposible.

Al principio éramos quince personas los interesados en llegar a la cima y al final de todo solo fuimos tres. Inicié con el entrenamiento desde enero y hacía lo imposible por recargar baterías y practicar cada vez que podía. Me asustaron mucho en cuanto a condiciones físicas, me informé leyendo blogs, y cuanta cosa encontrara acerca del Volcán Barú. Hablé con todo el que lo hubiera subido y estuviese entre mis contactos. Mi propósito era exactamente no pasarla mal por mis malas condiciones.

Entre más artículos leía me asustaba más, en cada uno decía que era un ascenso casi imposible, que mucha gente no llegaba a la cima pues desistían, que algunos sufrían de mal de montaña, que otros no aguantaban y se desmayaban en el camino, que el frío, que las condiciones…

Corrí mucho, caminé cada vez que el tiempo me lo permitía, me metí a un gimnasio e hice mucho cardio, dejé de tomar alcohol y empecé a comer frutas, todo esto como parte de un arduo entrenamiento y aún así me sentía nerviosa de no poder lograr subir el Volcán.

Justo un par de horas antes de salir de casa, me llamó un joven de la universidad que se nos unía pues a él también sus amigos le habían quedado mal. Él ya conocía el camino así que no sería necesario pagarle al guía que teníamos pensado. Es importante destacar que el guía es una parte muy importante de esta expedición, el camino es complicado y es muy fácil perderse, es necesario llevar un guía experimentado y con mucha paciencia. (Escríbanme a info@enlodados.com para sugerirles).

El guía fue otro dilema, algunos nos cobraban cifras exorbitantes, otros no estaban disponibles, no subían en la época, con decirles que en un momento pensamos hacer el ascenso sin guía, hasta que supe de un voluntario de los bomberos que por muy poco nos guiaba hasta la cima y que al final no nos hizo falta.

Hicimos reservaciones en el Hostal Las Heliconias (507-7715643) en el centro del pueblo de Volcán y tomamos nuestro bus público hasta David Chiriquí, en donde nos encontramos con Edén, el compañero de la universidad que sería nuestro guía, y luego abordamos un autobús de Volcán. El encontrar alojamiento no fue problema, en Volcán hay muchísimos lugares para quedarse a precios realmente módicos y Las Heliconias fue una delicia, lo recomiendo completamente.

Aquel día era viernes, llegamos muy temprano a Volcán, buscamos el hotel, desayunamos, hicimos las compras de insumos para llevar en el ascenso y luego descansamos y salimos un rato más para “aclimatarnos”.

Todo iba de maravilla. Conversamos por buen rato con Nariño Aizpurúa, quien ha subido el Volcán Barú 338 veces y nos dio los mejores tips, nos habló de apariciones en el camino, del mal de altura a lo que se refirió como “pendejera”, nos habló de lo importante del equipaje, agua, entre otras cosas. Llegó la mañana y Nariño nos llevó hasta las faldas del Volcán en Paso Ancho, entrando por “Friturama Bambito”. Iniciamos el ascenso a eso de las 6.30am. Pensábamos hacerlo a las 5:30am pero nos retrasamos un poco.

En la entrada del parque pagamos a ANAM 5 dólares cada uno, a lo que más tarde nos dimos cuenta que habíamos sido estafados pues el precio real de la entrada era de 3 dólares para panameños y 5 dólares para extranjeros, ni siquiera tenemos el rostro ni la piel de extranjeros.

Cabe destacar que llevamos lo necesario. Mi maleta no pasaba de las 15 libras. Llevé mi sleeping bag (bolsa para dormir), una muda de ropa entre la que tenía 1 abrigo de algodón y uno térmico. Un pantalón de algodón para dormir, 1 par de guantes, 2 pares de medias para los pies y las botas de hiking. Algunas personas prefieren no llevar ropa por el peso pero recomiendo llevar una muda extra pues es difícil deducir el estado del clima en este lugar y es posible que de un momento a otro llueva y te mojes y quedes sin ropa para dormir.

Nos habíamos puesto de acuerdo para llevar sólo una tienda de campaña en la que dormiríamos los dos, ahora seríamos 3 en una tienda de campana de dos personas, pues Edén se nos unía. Creo que dormir en la cima no requiere de mucha comodidad, basta con llevar algo donde meterse, menos peso, mejor. Más gente, más calor en el frío de la cima.

Entre lo que llevamos para comer: barras de chocolate, 3 litros de agua cada uno, jugo de uva y naranja, pan de pasas, queso amarillo, galletas de chocolate, café, sopa china de vaso, tasajo, jamón del diablo, manzanas. Llevamos también algunas cosas que aunque serían un poco innecesarias por el peso, nos sirvieron de mucho como una lata de melocotón y también algo fuerte para el frío, me refiero a Ron.

Lo más importante es el agua, es necesario tomarla aún si no se siente la necesidad, aún si no tienes sed, se pierde mucha energía y el cuerpo tiende a deshidratarse.

El Volcán Barú está situado sobre la Cordillera de Talamanca y posee una extensión territorial de 14,322 hectáreas, el punto más alto del parque es el Volcán Barú con una altura 3.475 msnm. Además es el punto máximo de la República de Panamá.

En el área protegida se localizan bosques muy húmedos montanos y húmedos montanos bajos que no se encuentran en ningún otro lugar de Panamá. También hay bosques pluviales montanos bajos, pluviales montanos, muy húmedos montanos bajos y pluviales premontanos. Las temperaturas medias anuales fluctúan desde los 20 grados centígrados, en su parte más baja, hasta menos de 10 grados en la cumbre.

La caminata se inicia en donde termina la carretera de asfalto en las faldas del Volcán a 1925 msnm, en un bosque húmedo montano bajo del Parque Nacional Volcán Barú. Luego de caminar 15 minutos por las faldas entramos a el bosque a eso de las 7am, pasamos algunas lomas hasta llegar a un claro, que estaba lleno de basura y como aún no estábamos cansados, decidimos seguir en la marcha. Nos acompañaba el canto del enigmático Jilguero Solitario Carinegro (Myadestes melanops), un violín creciente que nos seguía el paso.

Subimos una empinada loma llena de polvo y tierra hasta llegar a una pared de roca por la que si no fuera por Edén no nos habríamos dado cuenta que era el camino. Subimos por las rocas “escalando” y descansamos en un claro desde donde vimos parte del pueblo de volcán y algunas montañas, un paisaje hermoso que nos daba la bienvenida a lo que sería un ascenso de bellezas para admirar.  Edén me confirmó que ya habíamos pasado “La 45”, aquella loma de tierra, empinada, por la que acabamos de subir y que logra sacarle el aire a muchas personas, me lo escondió pues yo, de tanto leer ya sabía que esa loma sería difícil. Eran las 9:00 am.

Allí comimos manzana y granola, observamos que la vegetación empezaba a cambiar: helechos, hongos, líquenes y musgos por todos lados; durante el recorrido se puede encontrar con una gran variedad de especies de animales y plantas, así como rocas y algunos árboles de diferentes formas, jamás vistas en otro lugar.

Decidimos seguir caminando por una de las pocas bajadas que recuerdo, hasta llegar al “Ojo de Agua” o “el Posito” única fuente de agua del camino. Eran las 9:30 am.

Allí recogimos toda el agua que pudimos, Edén nos confirmó que el agua no requería de filtro y decidimos tomarla así mismo como la ofrece la montaña, en su estado virgen, (aún no me ha pasado nada por haberla tomado). Estaba deliciosa, juraría que fue el agua más fresca que he probado en mi vida. Nos metimos en la cuevita a tomarnos fotos. Dicen que en las noches el área del Ojo de Agua es terreno de algunos búhos.

Nos topamos con un grupo de hombres que venía bajando el Volcán y también iban a abastecerse de agua. Fueron las únicas personas que vimos en todo el camino.

Avanzamos por el Bosque Encantado llamado así pues es donde mayormente las personas pierden el curso y se extravían. También es allí donde supuestamente se desarrollan gran cantidad de apariciones sobrenaturales, se dice que “los duendes” suelen perder a las personas.

Un poco más adelante nos detuvimos pues nos dio hambre, así que aprovechamos para “almorzar” lo que fue jugo de uva, pan de pasitas con queso, chocolate, entre otras cosas y… ¡Avanzada! Nos encontramos con un camino repleto de piedras grandes que parecían estar sueltas pero que estaban muy firmes: El Derrumbe. De allí en adelante el camino de rocas, empezó a serlo de arenilla en una sola subida, el bosque desapareció, ya no había árboles; el clima cambió, la temperatura bajó y a pesar de estar bajo el sol, no sentía calor, es por ello que ahora estoy insolada. Por lo tanto es buena idea llevar bloqueador solar.

Esta es la parte más difícil del ascenso al Volcán, es allí en donde generalmente algunas personas empiezan a tener dolores de cabeza, mareos y algunos desisten al ver lo que les espera, por eso es bueno tener una buena marcha antes de llegar a esta área, para que quede el resto del día para subir.

En este punto ya uno se encuentra a 2500 metros sobre el nivel del mar y es posible tener mal de altura, pero es mejor sacar eso de la mente y no hacerlo una condición psicológica pues puede afectar, algo que nos enseña este ascenso es a trabajar en cuerpo y mente de una manera conjunta y unificada. A cualquiera le puede dar mal de altura, incluso a personas en increíbles condiciones físicas pero obviamente lo mejor es ir con una mentalidad positiva.

Mientras subía me detuve a ver lo que dejaba atrás, el paisaje es sublime, eminente, se puede ver la misma cordillera de Talamanca y todo lo recorrido. La vegetación se compone por líquenes y flores de altura.

Me adelanté un poco y empecé a escuchar un sonido parecido a un leve rugido, le grité a los muchachos que cerca había algún animal y solté carcajadas al darme cuenta de que no era otra cosa que el fuerte aleteo de un colibrí Estrella Centellante (Selasphorus cintilla) que volaba como loco alrededor de mi cabeza.

Más de 250 especies de aves han sido censadas en el parque, entre ellas el bellísimo quetzal (Pharomachrus mocinno), el espectacular aguilillo blanco y negro (Spizastur melanoleucus) que sobrevuela las paredes acantiladas del área protegida, y los colibríes vertrinegro (Eupherusa nigriventris) y el orejivioláceo pardo (Collibri delphinae). También están presentes especies endémicas de la Cordillera de Talamanca como la reinita carinegra (Basileuturus melanogenys), el zeledonia (Zeledonia coronata), el pinzón musliamarillo (Pselliophorus tibiallis) y la pava negra (Chamaepetes unicolor).

Las cinco especies de felinos que viven en Panamá están aquí también presentes, siendo el puma o león venado (Puma concolor) el más abundante entre ellos. Otros mamíferos que poseen poblaciones estables en el Parque Nacional Volcán Barú son el amenazado ratón de agua (Rheomys underwoodi), el gato de espinas o puercospín (Sphiggurus mexicanus) y una gran cantidad de murciélagos con especies como Artibeus aztecus y Lasiurus borealis.

Luego de caminar un poco más, el aire era ralo y cada 30 pasos debía parar un minuto para luego seguir. Ya tenía cansado al guía  preguntándole cuánto nos faltaba para llegar, incluso llegué a darme cuenta de que me estaba engañando con sus respuestas; en este tramo hicimos varias paradas de urgencia para ir al “baño”, también nos comimos los melocotones, y aproveché para tomar innumerables fotos del paisaje. Una roca tenía una inscripción que me alentaba, estábamos a 3090 msnm, verifiqué en mi reloj y era cierto. Cada 30 metros que avanzabamos tomaba fotos del paisaje y allí mismo descansaba, el panorama era increíble y la neblina nos perseguía, en algún momento llegué a pensar que llovería pero no fueron más que amenazas.

Y de pronto, ¡el cable! ¡El famoso cable! Ahora lo veía en vivo y en directo y me produjo una sensación espeluznante, son de 20 a 25 metros de cable por un terreno de arenilla y si ese cable no está bien puesto, ¡moriste! Nosotros preferimos tomar el lado izquierdo por donde hay un caminito y seguir marcha arriba con más seguridad.

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Ya veíamos la entrada del Cráter, aceleramos el paso con ganas de llegar rápido, eran las 2 de la tarde y Edén nada más me decía: “Ya lo lograste” hasta que finalmente vimos la enorme roca llamada la “Cueva del duende” y a su paso, el Cráter. Lo más emocionante era que la cima estaba a la vista, vimos las antenas y escuchamos el motor de los four wheel que estaban allá arriba.

El Cráter es grande, unas 3 canchas de baloncesto. Allí es donde uno recuerda que realmente está en un volcán y que es potencialmente activo. El volcán ha tenido cuatro episodios eruptivos en los últimos 1600 años, en particular la más reciente erupción unos 400-500 años atrás. Diversas otras erupciones se ocasionaron en los anteriores 10,000 años. Varios enjambres sísmicos se dieron en el siglo XX y un enjambre reciente ocurrió en el año 2006 que puede servir como recordatorio de un inquieto terreno tectónico.

Sentí el frío de lleno, intenté ponerme los guantes pero sentía que mis dedos no se movían, estaban entumecidos así que me puse dos pares de guantes y un abrigo.

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Aún faltaba por recorrer unos supuestos 20 minutos según Edén que si bien es cierto a su paso lo lograba en 15 minutos, para mi fue una hora más de camino.

Finalmente llegamos a la cima a las 4:10 pm. Dejamos las maletas cerca de un nicho de la Virgen de Guadalupe y fuimos rumbo a la cruz. La neblina y el viento eran increíbles, casi no se veía nada alrededor, prácticamente el paisaje era solo neblina. Edén me dijo que me pegara a las rocas pues debíamos escalar un poquito y con una ráfaga de viento fuerte podría ocurrir un accidente. Me dio un poco de vértigo y sentí miedo, si él se apartaba mucho me daba más miedo, no veía nada debajo, solo la sensación de haber un precipicio profundo que quien sabe donde terminaría.

La cruz ya estaba ahí, sentí la gloria combinada con el miedo. El viento era cada vez más fuerte, de un solo tiro, mi compañero se montó en la punta de la cruz, a mi me daba vértigo de solo verlo y el viento más fuerte aún, él estaba por encima del punto más alto de la República de Panamá a 3475 msnm. Edén recomendó esperar que bajara un poco la neblina para bajar a las antenas.

Habían pasado 8 horas desde que iniciamos el ascenso, ninguno de los tres se sentía cansado, más bien felices. No se si fue el frío o la emoción de haber llegado.

El frío era tremendo y el viento más fuerte. Buscamos al policía que vive en la cima y gracias a Nariño, el policía nos dio alojamiento por esa noche en la cima. Dormimos en un cuarto repleto de switch de las antenas, y tenía muchísimo frío aún con toda la ropa que tenía puesta.

Cenamos sopa china de vaso tan fortificante que me cayó al estómago mejor que el caviar más caro del mundo. Me tomé toda el agua, hicimos café, comimos galletas con atún y ya más entrada la noche bebimos un poco de vino. Los muchachos disfrutaron de la TV del policía viendo lucha libre y fútbol y yo salí un rato a ver las luces y la luna que como regalo del cielo, era la luna más brillante y más grande del año en todo el país, el frío me ganó y entré ahora para dormir pero nos quedamos hablando hasta que el sueño nos venció.

A la mañana siguiente luego de un desayuno de compuesto de pan, tasajo y café nos fuimos de nuevo a la cruz a tomar más fotos y a ver si el clima nos dejaba ver un poco más el paisaje. Antes pude ver un Mirlo Negruzco (Turdus nigrescens), ave que suele habitar la cima.

Debido a lo angosto del Istmo de Panamá, es posible ver el Océano Pacífico y el Mar Caribe desde la cima del volcán en un día claro, aunque nosotros no tuvimos la suerte. Se ha reportado en la cima una caída ocasional de nieve granulada, donde la temperatura mínima es inferior a 0 °C, la formación de escarcha es muy frecuente.

Desde allí pude ver el pueblo de volcán, parte de Bugaba, Río Sereno, el Río Chiriquí Viejo, las Lagunas de Volcán, etc. Lo demás queda para una próxima visita que espero sea muy pronto.

El descenso fue relativamente menos complicado y rápido, cuando íbamos por el área del derrumbe nos deslizamos por la arenilla y me apresure pues estaba sedienta, hasta que llegamos al Ojo de Agua y ¡vi la luz! Descansé mis pies ya que me dolían los dedos de tanto contacto entre el pie y el haz de la zapatilla, mientras estuvimos allí vimos llegar una Candelita Collareja (Myioborus torquatus) tomando un baño en el Ojo de Agua. Más adelante nos topamos con unas codornices entre el follaje.

A la cima se puede llegar también por el poblado de Boquete, incluso es posible hacerlo en auto 4×4 o four wheel; se dice que la vista desde el camino de Volcán es más gratificante, de igual forma algún día deseo hacerlo por Boquete para probar.

Nos encontramos con una pareja que venía subiendo en la que el míster le gritaba a la esposa fuertemente que se apresurara y que era muy lenta, me dio coraje, ella estaba muy rezagada de él. Con gente así no recomiendo a nadie subir, asegúrate de hacerlo con amigos que te apoyen en todo momento.

Al llegar a las faldas nos esperaba Nariño y nos fuimos a bañar pues estábamos muy sucios y casi nos quedamos sin bus en Volcán, llegamos a la ciudad de Panamá a las 4 de la madrugada.

Hasta ahora en mi vida este ascenso ha sido el más emocionante y espero poder hacerlo muchísimas veces más si sigo con vida. Es algo que todo panameño que puede y que su cuerpo se lo permite, debe hacer. No solamente por la gratitud de llegar a la cima, si no por el placer de disfrutar la montaña, de ver el paisaje, de escuchar, ver, oler, poner todos los sentidos en contacto con la naturaleza.

Recomiendo enormemente entrenar aunque sea 1 mes y medio antes del ascenso y va a ser un éxito. De no hacerlo puedes pasarla mal.

Ah! Una ultima cosa, ¡baja la basura! Si cuando estas subiendo sientes que te pesa la basura, al menos déjala en bolsas que puedas identificar en el camino, ponla en un lugar estratégico y cuando bajas te la llevas, es muy fácil y estarías contribuyendo a mantener limpio uno de los parques nacionales más importantes del país creado mediante el Decreto Nº. 40 del 24 de junio de 1976.

Queda darles las gracias a los que me acompañaron y a quien considero un padre de montaña Nariño Aizpurúa por habernos dado su incondicional apoyo y consejos.

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Vivir en frente del Volcán Barú, levantarte y verlo todos los días debe ser una experiencia magnifica, el punto mas alto de Panamá y es el volcán más alto del sur de América Central, con una altura de 3475 msnm, dentro de la Cordillera de Talamanca.

Es un volcán dormido localizado al sur de la división continental al oeste de la provincia y está rodeado por un área fértil de tierras altas y ayudados por los ríos Chiriquí y Caldera. Las ciudades de Volcán y Cerro Punta se encuentra en el lado oeste, mientras que Boquete está al lado este.

Volcán es un corregimiento del distrito de Bugaba en la provincia de Chiriquí, República de Panamá. Fue creado mediante el Acuerdo Municipal Número 5 del 30 de noviembre de 1924 con el nombre de Barú, el cuál más tarde fue modificado a Volcán.

El nombre del corregimiento se origina en el valle rodeado de montañas que se ubica en las faldas del Volcán Barú que es el punto máximo del país con 3.475 msnm.

Históricamente Volcán fue poblado por las familias Duncan y Lambert, los cuales por su descendencia suiza han influido trascendentalmente en la arquitectura de la región. En Volcán podemos encontrar diversos estilos de cabañas, casas de madera, construcciones de cemento, muchas de ellas con chimenea. Por tal razón al corregimiento de Volcán se le conoce en Panamá como «La pequeña Suiza», debido a que en esa región se establecieron emigrantes de ese país, e innovaron en la región por el estilo de sus techos triangulados y su construcción en madera (cabañas) en vez de cemento y debido a su similitud con el paisaje del país europeo.

Los primeros pobladores de origen suizo se dedicaron a la ganadería, al cultivo del café y a la instalación de aserraderos. Inicialmente Volcán era un enorme valle conocido como Hato Volcán. Entre las maderas preciosas que despertaron la fiebre por la madera en Volcán podemos mencionar el Cedro, el Quira, Bambito, Guayacán, Baco (Magnolia), Ratón Colorado, Caoba, Mamecillos o Robles (Encinos), entre otras. A finales de los años 20 éstas tierras se conocían como Los Llanos de Volcán, propiedad de las familias Duncan y Lambert, en donde sólo existía una casa confeccionada de madera la cual funcionaba como correo local. El 29 de diciembre de 1928 la Asamblea Nacional de Panamá mediante la Ley Número 121, autorizó al Poder Ejecutivo la expropiación de 500 hectáreas (200 hectáreas de las Lagunas de Volcán para la creación de un Bosque Nacional y 300 hectáreas para la creación de una población localizada al norte de las Lagunas).

En la cima se puede ver el Océano Pacifico y el Océano Atlántico en un día claro y que a veces se forma escarcha, algo lógico pues se han reportado temperaturas de hasta 0ºC.

En Volcán se puede visitar el Balneario La Fuente, un lugar que fue creado hace más de 20 años para la recreación de los lugareños, tiene una piscina, la cual está bastante sucia y cobran 25 centavos por usarla y aún así las personas se bañan allí. Dentro del lugar también viven algunos indigenas Ngobe Buglé y encontramos una piscina artificial al lado de un árbol. Cerca de este lugar también está Cerro Brujo donde se cultiva café y hay mitos de que allí hay apariciones extrañas.

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En el pueblo hay innumerables hostales a buen precio para pernoctar. Puedes crear un circuito para visitar cualquiera de los magníficos sitios que hay en los alrededores.

En alguna de nuestras visitas al sitio, inventamos quedarnos afuera de la casa, haciendo una barbacoa y tomandonos algunos refrescos, pero el frío no nos permitió cumplir el cometido, ya que era verano y la brisa fuerte nos obligó a entrar en la casa, que dicho de paso, estaba hecha a cabalidad con el clima, con techo de madera, pues de lo contrario la brisa no deja dormir, experiencia que pasé una vez al quedarme en un hostal para ir a subir el Volcán Barú. La brisa era tanta que en toda la noche no pude dormir…

Cerca de la casa de nuestro amigo Ruppie, nos fuimos a caminar a una de las fincas cafetaleras: La Florentina, solo a satisfacer nuestras ansias de sentir el clima, nos dispusimos a caminar lo más posible y nos topamos con unos hermosos pinos que parecían sequoias y un puente por donde pasaba el río Chiriquí Viejo con todo su poder. Unos caballos pastaban cerca del río y muy cerca de nosotros pasó un colibrí garganta rubí (Archilochus colubris), emocionante para mi persona ya que era primera vez que lo veía. Pude disfrutar de ver innumerables veces los gorriones chiricanos a los que les dicen Tio Chicho, bicho para hermoso! A nuestro lado, pasaban indígenas de la etnia Ngobe Buglé, qué desdicha para mi tener que seguir la indicación de no tomarles fotos pues a algunos no les agrada la idea… así que de lejitos! Un ternero descansaba a la orilla de un potrero, claro que fui directo a sobarla un rato, suave y sedosa piel…

Vale la pena destacar un punto relevante, en Volcán no se riegan las plantas y sembradíos a toda hora, solo en horas de la tarde, una sola vez al día. También es curioso, pero pudimos notar que toman muy en cuenta que los desechos van en su lugar.

Alguna vez había ido con Evelin al museo temático Sitio Barriles, así que, como mis compañeritos no conocían el sitio, decidí guiarles para que conocieran tan tremendo lugar, y fue hermoso. Allí le compramos queso recién hecho y mermelada de guayaba a nuestra señora y amiga Sra. Landau (excelente queso, demasiado recomendado). De ahí nos fuimos vía Río Sereno a disfrutar de una de esas tantas vistas de bosque casi pre montano.

Roberto( Ruppie) decidió irse a vivir a Volcán con su mamá y aprovechan lo fértil de la tierra para sembrar gran cantidad de productos de los que se abastecen y venden una buena cantidad. Nosotros pagamos la visita ayudándoles a recoger las fresas! Jaja.

Actualmente Volcán lucha por la creación del Distrito de Tierras Altas el cual estaría conformado por los Corregimientos de Volcán como cabecera del nuevo Distrito, Cuesta de Piedra, Paso Ancho, Nueva California y Cerro Punta.

El eje de la economía se basa en la agricultura, ganadería y el turismo. Aunque podemos encontrar fábricas de embutidos que distribuyen sus productos a nivel nacional al igual que fábricas productoras de alimentos para equinos, truchas y aves. En Volcán hay de todo, es decir: de todo en cuanto a necesidades básicas del ser humano.

Recomendamos para comer el restaurante que está en el Mercado de Volcán, en el cual también venden interesantes artesanías y para desayunar el Restaurante Ely, cerca del parque que está casi detrás del supermercado Romero.

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Es triste la despedida de Volcán, hasta el regreso uno va viendo los paisajes que va dejando atrás. Ese volcán anhelado, ese pueblito perfecto, fresco y tranquilo.

 

Ver más fotos.

Evelin es chiricana, asi que sería nuestra guía, yo (Mariel) he ido varias
veces y para mi Chiriquí es siempre hermoso, para Max y Alain sería su
primera