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Hiking Trails and Trips in Panama

A un par de minutos de la casa de mi amiga Karla, queda el chorro de Caño Quebrado.

Mis expectativas no eran muy elevadas pero decidimos explorar aquel sábado, en modo bbb: bueno, bonito y barato.

Y para mi sorpresa la experiencia fue muy buena. Un río poco caudaloso y una cascada grande y con mucha agua, escalonada y de buena profundidad en su poza.

Fui con mi hijo, que tiene 5 años y puedo constatar que el acceso es bueno.

La carretera no es la mejor, ya que tiene bastantes huecos, pero eso se resuelve yendo con calma. Luego de pasar la entrada de la barriada El Padro, falta muy poco. Pasas un puente de hierro, te fijas a mano derecha donde dice Caño Quebrado.
Entras por esa calle de piedras y tomas la primera desviación a mano derecha. En la entrada hay una casa, un jorón y un hermoso patio repleto de árboles grandes. Pagas 1 dolar y continúas.

En el sitio hay baños y cambiadores.

El sendero es amigable y tiene barandales y escaleras. Bien homologado aunque igual siempre hay que tener cuidado y andar con paciencia, sobre todo en época lluviosa que puede estar resbaloso.

Una vez bajas ya estás en el chorro. En fines de semana suelen ir bastantes chorreranos. Cabe destacar que como en cualquier sitio uno debe estar pendiente de sus pertenencias y de los niveles del río por si acaso es necesario huir ante una crecida.

La verdad la pasamos espectacular. Aunque el agua no es transparente, está saludable y disfrutable. Además la familia que regenta el sitio es amable, en el jorón venden bebidas y a algunas veces comida. Ese día aproveché y compré un par de sandías.

Sin duda, otro sitio hermoso de nuestro Panamá Oeste, sin ir tan lejos de la ciudad de Panamá y combinado con otros lugares de interés aledaños, se puede pasar un excelente día.

«El árbol que conmueve a algunos hasta las lágrimas de alegría, es a los ojos de los demás solo una cosa verde que se interpone en el camino.»

William Blake

El bosque nuboso aquí es increíble. Grandes árboles llenos de musgo abarcan el bosque encantado. Gotas condensadas se ven en sus bordes, suspendidas entre el verde. Enormes bromelias de flor roja y algunas atigradas se ven por las esquinas, como si estuviesen colocadas de forma estratégica. Las orquídeas aquí son comunes, y mi asombro para Yonathan, nuestro guía, es divertido porque para él es normal verlas. Los philodendros son monumentales y las vi atornasoladas, brillantes, increíbles (Philodendron verrucosum). De las begonias ni escribo nada. Las hay como pasto.

Nosotros tomamos el camino sencillo o fácil ya que accedimos desde Altos del María, del lado de Sorá de Chame.
Existen dos formas para llegar al salto. Uno es por Río Indio y el otro por el residencial. Por Río Indio se pueden tomar aproximadamente 3 horas hasta llegar al bosque encantado del que escribo. De ahí desciendes en minutos.

Desde Altos del María caminamos aproximadamente una hora a paso muy tranquilo y disfrutando del ambiente. En nuestro grupo iban incluso 2 niños.

Aclaro, para acceder al residencial es necesario tener casa dentro del mismo, alquilar o por supuesto ir a visitar alguna amistad o familiar, que fue nuestro caso. En Altos del María existen muchos atractivos naturales muy bien estructurados para ser visitados de la forma más cómoda, por excepción del salto de Jordanal ya que aunque su acceso es más oportuno por medio del residencial, no tiene un acceso homologado, quizás porque es un atractivo algo alejado.

Luego de pasar por un camino fangoso, bajar por el bosque y bordear una gran pared de roca, escuchamos la cascada y finalmente le vimos ya que se encuentra en medio de esa pared, convirtiéndose en un cañón.
Es grande, de unos 40 metros de altura, con un chorro muy potente que forma olas en su paila. Salvaje para quien le gusta lo extremo porque se siente la vibra del peligro. Para quien conozca Charco Verde en Sajalices, la coloración del agua en Jordanal es muy parecida: tonalidades color turquesa predominan.

El río sigue cayendo a un precipicio de rocas inmensas y se pierde en la espesura de aquella serranía perfecta donde la niebla te pierde y congela con su bruma los cuerpos más fríos. Los tucan picoiris delatan su eterna presencia en el bosque; a veces uno va tan enfocado en el siguiente paso que deja de prestar atención al entorno. Miré hacia arriba y todo era vida.

Por supuesto si te animas a ir, debes lleva ropa extra y en un dry bag o cartucho, porque te vas a mojar, sí o sí.

Sendero

Desde Altos del María: Nivel intermedio, auto 4×4 hasta entrada del sendero.
Desde Río Indio o Jordanal: Nivel avanzado, auto 4×4 hasta entrada del sendero.

Luego de eso fuimos a conocer el chorro de Las Doncellas dentro del residencial, pero eso ya queda para otro post. Altos del María es un sitio fenomenal para quien lo puede costear.

Guía en todo el área de Chame: Yonathan 6253-4610

Gracias Yonathan por la foto

En Chorrera y de súbito. La descubrimos de milagro. Nos metimos a una calle desconocida y de regreso vimos muchos carros en una casa, preguntamos y ¿PUM! ¡Cascadaaaaa!!

La entrada al sitio tiene costo de 2$ por auto y 2$ por persona. El lugar lo mantienen bastante limpio y es preferible visitarlo en verano ya que en época lluviosa por lo general pasan crecidas del río.

Verano atardecer

Su nivel de dificultad es nula, es de ese tipo de sitios a los que puedes ir en familia. Tiene buenos espacios para acomodarse y disfrutar un día de picnic, tanto arriba de la cascada como abajo de la misma. Hasta puedes prender tu fogón y hacer sancocho.

No me creerían lo cerca que es. Se entra por el Espino de la Chorrera. Solo pon Caimitillo Abajo en App waze y vas preguntando. Está a unos 10 minutos en auto desde la entrada principal donde dice Bajo Grande.

De igual forma, es necesario siempre tener cuidado, tanto de ti mismo, tu familia o amigos y tus pertenencias. Los autos 4×4 llegan casi al mismo río. Los sedán se quedan en la casa de la entrada y caminas unos 10 minutos.

Nosotros hemos llegado incluso cayendo la tarde y ha sido una bonita experiencia.

100% recomendado.

Todo panameño ha escuchado hablar de Playa Veracruz, y puedo apostar que no siempre han sido buenos comentarios.

Veracruz es un pueblo originalmente pesquero fundado a finales del siglo XIX y que por mucho tiempo ha sido considerado un sitio cercano a la pobreza, hundido en la violencia de bandas rivales y falta de cultura de recolección de desechos. Fuertemente marcada por el crecimiento espontáneo y el precarismo.

Confieso haber visitado mucho esta playa cuando era niña y de adulta lo hago recientemente, ahora siempre dejando en mi cabeza que es un sitio con gran potencial turístico pero con poco empuje.

Esta podría ser la verdadera playa de la Ciudad de Panamá, por su cercanía, buenos accesos, cercanía con locales comerciales como Panamá Pací­fico, hoteles de renombre y belleza natural con escenarios y vistas preciosas del Canal de Panamá, sus buques, la Calzada de Amador, el BioMuseo, el Puente de las Américas visto desde abajo, el Cerro Cabra de Arraiján y aunque usted no lo crea, una gran biodiversidad.

Y es que hace más de 20 años en Veracruz existieron dos playas concurridas: Kobee y Farfán y lo sé de primera mano pues como algunos de ustedes sabrán soy oriunda de Arraiján y así toda mi familia.
En Kobee ahora se encuentra un lujoso hotel que restringe el acceso a la playa, pese a que la Constitución establece que «las playas, el mar territorial, los puertos, esteros, entre otros, son bienes de aprovechamiento libre y común.»

Existe incluso la Resolución 234 del 16 de agosto de 2005 del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MIVIOT) que establece las servidumbres de acceso público en las playas. La norma señala que todo proyecto de urbanización que colinde con playa debería establecer una servidumbre de 12 metros.

Farfán forma parte de la Zona del Canal controlada por el Ejército de los Estados Unidos que revirtió a Panamá a finales de 1999. Desde entonces, el desarrollo que ha experimentado el país ha ejercido presión sobre las zonas costeras que en playas, como Kobbe, han quedado sin acceso libre.

En el pueblo de Veracruz hay variados restaurantes a orilla de playa, discotecas, bares y esto es a lo que por lo general va la gente, más no a su playa. De día la realidad es de una playa desolada y sin servicios. Los fines de semana es más visitada y con el tiempo es cada vez más segura pues a diario pasan varias veces las patrullas de policía.

Personas se acercan a la tranquila playa a practicar deportes como paddlesurf, kayak, volleyball.

Lastimosamente, no terminamos con el problema de la recolección de desechos y la playa suele encontrarse con bastante basura. Nos hemos pasado tardes enteras recogiendo botellas, latas, chancletas, etc.

Pero también hemos caminado a lo largo de la playa hacia el estero o saliente de agua dulce, con unas formaciones rocosas muy interesantes.
Cuando baja la marea se crea una calzada de arena por la que puedes llegar a una isleta cercana pero ¡Mucho Cuidado! Nunca se sabe en qué momento la marea puede subir.

Otro de los atractivos que tiene Playa Venao es que mientras te estás bañando, pasan los aviones sobre tu cabeza, rumbo al aeropuerto de Howard, ¡simplemente impresionante!. Y esto es muy loco porque siempre admiramos este tipo de espectáculos que suceden en otros países pero ¡No en el nuestro!

Los mejores días para el disfrute son de Lunes a Viernes pues se encuentran pocas personas en el área y se disfruta mejor la playa. En Panamá la salida de las playas es a las 4pm, a esa hora se acercan los policías y te piden retirarte del sitio y la verdad, no recomiendo estar ahí luego de las 6 de la tarde ya que por la cercanía con los manglares, los mosquitos te van a querer devorar.

Recomendaciones a las autoridades:
Establecer parqueadero para autos
Establecer ranchos
Ofrecer baños
Limpieza y recolección de desechos
Cultura Turística
Capacidad de Carga los fines de semana.

Tips:
– Existen variados restaurantes en los alrededores de Playa Venao, los precios oscilan entre 10$ a 20$ por plato.
– Luego de pasar Playa Venao está el pueblo de Veracruz donde hay varios mini supermercados donde te puedes abastecer de agua y snacks.
– En Veracruz existe gasolinera, llanteros, es cuestión de preguntar.
– No se puede acceder a Panamá Pacifico desde Veracruz sin una autorización previa.
– Lleva tu bolsa para recoger basura, recuerda que no solo debes recoger la tuya si no toda la que veas y así contribuyes a un mundo mejor. Si visitas no ensucies.

Cómo llegar
El autobús se toma en la Terminal de Albrook, salen cada media hora. Costo menos de 1$ por viaje.
De regreso y si conoces bien la Ciudad de Panamá puedes tomar cualquier busito que vaya hacia la misma, por un precio de $1.50 y te deja en la Plaza 5 de mayo, en frente del Metro de Panamá.
También los buses de ruta que te dejan de regreso en la Terminal de Albrook.

En auto sigue las indicaciones del mapa. Puedes hacer paradas en diferentes miradores que se hacen a orilla de carretera.

En media pandemia y con muchas restricciones de hasta parques nacionales cerrados, decidimos conocer este singular sitio histórico.

Las ruinas se encuentran en la playita de Bique, Corregimiento de Cerro Silvestre, Arraiján.

La vía hacia La Playita de Bique

Al llegar a «La Playita» debes entrar por la escuela del sitio hasta finalizar la calle, ahí están las pequeñas ruinas.

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Si tuviese que escoger un adjetivo para definir la cascada de Arenilla será Majestuosa.

Luego de 9 meses de un encierro obligado, decidimos salir a respirar aire puro con algunas amistades que también lo necesitaban. No me creerán pero realizar senderismo con regularidad se convierte en una actividad corriente al punto que cuando pasa un tiempo sin llevarlo a cabo, se transmuta en una necesidad que el cuerpo pide.

Decidimos contactar a nuestro amigo Isaías, quien es local de Jordanal y nos ha compartido varias rutas asombrosas del circuito, como la Cascada de Jordanal, La Quebrada del Llorón y ahora Arenilla. Él con mucho gusto nos muestra las maravillas de la región.

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Definitivamente, la delincuencia ha sobrepasado los límites.
Luego de mucho pensar en el turismo local y en cómo la delincuencia puede afectarle, he decidido escribir ya que no somos los únicos que han vivido ésta situación en éste sitio, y nos parece irresponsable el NO advertir a próximos visitantes para que así puedan tomar medidas de protección personales.

Nos fuimos a conocer la famosa «Cascada Nativa», que estuvo muy concurrida en el año 2019 y podrí­a apostar que quien anda sendereando ya le conoce.
Nosotros no, pues nos desagrada un poco estar con demasiada gente en el mismo lugar, tampoco somos asiduos a spots populares.

Bueno, llegamos a la casa del señor Medina, quien gestiona una de las entradas a la cascada Nativa, por un costo de 3$. Luego de pagar, un joven de la familia nos mostró el camino hasta el potrero y nosotros seguimos el mismo, la verdad es que no tiene perdedero.

Al llegar a la cascada vimos pasar cuatro chicos camaroneros, que al saludar bajaron la cara y se mostraron incómodos, e ignoraron nuestros saludos.

Al rato y luego de que Rey recorriera los alrededores, vimos bajar de la parte alta de la cascada a dos amigos conocidos a quienes saludamos y conversamos.

Al rato decidimos subir todos juntos a la cascada La Verrugosa; uno de nuestros acompañantes dejó sus pertenencias entre el follaje. No había nadie más en el sitio así que no le prestó mayor atención, pero al parecer evidentemente desde algún lado del monte nos observaban.

El caso es que al bajar de la cascada Verrugosa, estaban todas las pertenencias del chico tiradas, y se habían llevado el dinero, dejaron los documentos personales tirados, así como las monedas, incluso los «martinellis», sólo habían tomado los dólares y habían desaparecido.

Rey corrió por el sendero en busca de los facinerosos pero no los halló, tampoco estaban cerca de las calles, que recorrimos por buen rato. Por fuentes locales supimos que los 4 camaroneros se dedican a esto, viven en la rivera del otro lado del río donde está Cascada Nativa en un lugar llamado Tosanto y son el azote de Manglarito, con varias denuncias interpuestas en la policía, que al hallarse sin pruebas, no los pueden apresar. Son lo que los locales denominan «maleantes de monte» y «jamás los van a agarrar».

Una lástima que esto suceda, por esta razón no recomendamos visitar este lugar, así como ejecutaron el hurto, pueden emboscar en el sendero, lo cual puede ser Peor o Letal.

No es un secreto que la mayoría de senderistas andan con cámaras costosas, dinero y artículos varios de valor.

Recomendamos EXIGIR a quienes cobran la entrada, que les acompañen en la travesía, por pequeña que sea. Nuestra intención es informar, aunque por un momento preferimos no escribir por no afectar la economía de quienes trabajan en el lugar pero, ya no es un caso, son varios, y la policía lo sabe.

Es una lástima que, siendo un lugar tan hermoso, ésta vez no escribirles a ustedes, queridos lectores, sobre la biodiversidad animal o vegetal del lugar y de su espíritu natural o su valor humano.

También recomendamos adquirir artículos como gas pimienta o taser pistola eléctrica que pueden ser de ayuda en estos casos, que nadie prevee pero que sí suceden.

Siempre es una buena experiencia.

Un templo natural, la cúpula de Manglarito. Se trata de un chorro en forma de tobogán con una fuerza increí­ble.

Su acceso es en auto 4×4 y el sendero es sencillo pero aún así puede ser fuerte para quienes no están acostumbrados a caminar.

En época lluviosa se convierte en un lugar peligroso ya que el rí­o se crece con una fuerza tremenda que hace imposible el cruce.

Uno de los senderos conduce a la parte alta de la cascada, una caí­da vertiginosa y peligrosí­sima, con un mal paso caes al abismo.

La biodiversidad abunda en el sitio, ésta vez nos topamos con variadas aves, anfibios como las ranas de cristal (sachatamia albomaculata) y las ranas (Smilisca sila).

Disfrutamos ampliamente junto con quienes compartieron con nosotros el sitio. Un lugar que merece ser cuidado y protegido, por la gran diversidad de especies existentes y por su belleza escénica única.

Costo de entrada 2$ por persona ya que es regentada por la comunidad que han creado pasamanos y han mejorado los accesos. Puedes consultar con ellos mismos para comprar almuerzo criollo.

Iniciamos nuestra gira temprano, haciendo escasas paradas y zigzageando sin cesar por las callejuelas que existen entre Chorrera y Capira.

Esta vez planeamos llegar a Jordanal desde el acceso que existe en Chorrera, que va hasta El Valle de Antón. La ví­a resulta no ser tan sencilla, pues existen muchas bifurcaciones antes de que la calle de asfalto termine.

Jordanal es una comunidad de Capira que hace frontera con Coclé por San Miguel Arriba, siendo divididos por el Rí­o Indio. Con menos de 600 habitantes, hoy día buscan desarrollar su potencial por medio del Turismo Rural pero que por su difícil acceso, pone en duda a sus habitantes de creer en el gran potencial que poseen.

Jordanal de Capira/
Fotografía de Andrés Matos IG: @matos0893
Cruzando ríos en Ciricito/
Fotografía de Andrés Matos IG: @matos0893

Y menciono que fue una loca aventura pues a pesar que en Jordanal no había llovido hace semanas, aquella madrugada el agua se soltó, el Río Indio y aledaños se crecieron; nuestro 4×4 tuvo un retraso por lo difícil de los caminos recién revueltos en lodo y al ir llegando vislumbramos que el Indio tenía color marrón.

Esta vez, el botiquín fue utilizado por mí, pues con todas las curvas aunado a un malestar que ya sentía, hizo que se me revolvieran las tripas. Nada que no pueda ser resuelto sacando todo del estómago.

Al llegar, debimos realizar un plan B, conocimos a nuestro guía local, el Señor Patrocinio, quien decidió llevarnos a la Cascada, en la Quebrada del Llorón. Él sabía que ese río iba a estar como si no hubiese pasado crecida, pues su dinámica fluvial viene directo de la primera parte de un ojo de agua en la Serranía del Llorón, no existen potreros ni caseríos cerca.

Tomamos un lindo sendero rodeado de un jardín con árboles frutales, bajamos la montaña, subimos por el río y llegamos a la cascada. Estoy convencida de que para algunos chicos del grupo siendo senderistas principiantes, les costó un poco la caminata por el río, pero llegar a la cascada merece el esfuerzo, aún más al percatarnos que estamos en un sitio que ha sido muy poco visitado.

Algunos chicos escalaron las rocas hasta llegar a la cascada de arriba, otros nos quedamos en la parte baja disfrutando de las cristalinas aguas, mientras nos rociaba el bajareque (llovizna). Bien lleva el nombre del Llorón, pues mientras en la ciudad de Panamá¡ hay alerta de sequía, en el Llorón no cesa la llovizna, una bendición proveniente de los cielos, gracias a la conservación de los bosques primarios de Jordanal.

En el río vimos cangrejos, peces y de regreso nuestra amiga Evelyn vislumbró una serpiente entre unas rocas, pero al percatarme, la misma había sido atrapada por las rocas, muriendo. Se trataba de una hermosa Imantodes cenchoa, inofensiva culebrilla de aspecto delgado.

Cabe destacar lo saludable del bosque, con precioso follaje compuesto de plantas Monsteras, enormes begonias, muchos helechos y selaginellas.

Al regreso nuestro todo terreno 4×4 nos llevó hasta la casa donde estaba nuestro sanchocho, hecho con productos locales orgánicos, servido. Delicia creada por amables manos de jóvenes que buscan un acercamiento con el turismo.

En Jordanal se vive del agrocultivo, sobre todo culantro que se distribuye en supermercados de Chiriquí­, durante todo el año.

Al haber pasado toda la mañana en la Quebrada del Llorón, consulté con mis locales si el río Indio ya se había despejado, a lo que me indicaron que ya habían ido a verificar, pero surgía otro problema: con la crecida, fue contaminado por desechos de una empresa avícola que funciona en el Valle de Antón y bajan a Jordanal.


Al parecer esto sucede seguido, en época lluviosa dicha empresa prefiere pagar las multas impuestas a acabar con esta contaminación.

Nos despedimos de Jordanal, repletos de delicioso sancocho y aún a la expectativa al estar en tan hermoso sitio, al ir bordeando sus cerros vemos a lo lejos la Serranía del Llorón y apareciendo ahora el Cerro Teriá de Capira.

De regreso, ayudamos a un ejemplar de perezoso macho de 3 dedos, a cruzar la carretera. También topamos un grupo de burros hermosos a orilla de calle; una de las primeras veces en mi vida que veo varios burros juntos.

Agradecidos una vez más con Isaias Chirú, quien nos ayuda a organizar los viajes a Jordanal, así como a su familia y a los pobladores de este pueblo.

Recuerda que si deseas programar una visita a este sitio, con gusto pasamos los contactos para que lo hagas seguro y de la mano de locales en pro del empoderamiento en Turismo Rural.